Los veinte mil malagueños que se presentaron hace ya cuatro años al sorteo para acceder a una vivienda de protección oficial en Soliva y otras zonas de la ciudad, y aún no lo han logrado, tendrán que presentarse en el Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) a partir de este próximo viernes y a lo largo del mes de octubre si no quieren quedar excluidos definitivamente de la lista de aspirantes. El 1 de octubre empieza a contar el plazo del procedimiento por el que el IMV pretende filtrar el listado de participantes en ese sorteo y poder de este modo adjudicar las doscientas casas de aquella convocatoria que no logra vender porque las personas a las que llama o bien renuncian a ellas o bien no pueden hacer frente a los préstamos hipotecarios para poder pagarlas.
Por ello, el Ayuntamiento les exige, en primer lugar, que manifiesten su interés por seguir aspirando a una VPO y, en segundo lugar, que aporten la documentación que acredite no sólo que siguen reuniendo los requisitos para acceder a los pisos después de estos cuatro años, sino que tienen la disponibilidad económica suficiente para hacer frente al importe a satisfacer a la firma del contrato y a la entrega de llaves.
Entrada elevada
Y es que los posibles adjudicatarios están obligados a entregar cuando les llaman el 20% del valor de la vivienda y el IVA de toda la hipoteca, lo que supone una cantidad que ronda los 25.000 euros. La actual crisis y el nivel económico que se exige a las familias para acceder a las VPO constituyen la combinación perfecta para hacer imposible el abono de esa cifra. En teoría, el Ayuntamiento permite que se pueda abonar por plazos mientras que terminan las obras de los bloques, pero la realidad es que ya están todos terminados, por lo que tiene que entregarse de una vez.
Desde mediados del pasado año, una vez llamados los 1.301 seleccionados por el sorteo y una lista de espera de 650 más, el IMV ha citado en sus oficinas a 706 personas más para 258 casas sin vender y sólo ha logrado suscribir el contrato para 99 pisos. No obstante, son menos los que consigue adjudicar definitivamente porque lo que en un primer momento se logra pactar en las oficinas municipales, el banco se encarga de tumbarlo luego al negar a las familias los préstamos para acceder a las viviendas.
La documentación debe presentarse en la sede del IMV, en la calle Saint Exupery, o en las oficinas municipales de los distritos. El Instituto de la Vivienda ofrece información sobre todo esto en su web: 'http://imv.malaga.eu'.