La Virgen de la Victoria ya está de nuevo en su basílica-santuario. Ayer volvió a su templo tras permanecer en la Catedral para los cultos celebrados en ella durante los últimos días. La procesión fue un éxito. Miles de personas presenciaron el cortejo. La principal novedad fue el estreno del guión corporativo de la Hermandad de Santa María de la Victoria, realizado en el taller de Sebastián Marchante en oro fino sobre terciopelo azul.
Los actos comenzaron por la mañana con la llegada a la Catedral de una comitiva del Ayuntamiento de Málaga, liderada por el alcalde, Francisco de la Torre. El regidor y los concejales fueron recibidos por el obispo de la diócesis, Jesús Catalá, y el hermano mayor de la Hermandad de la Victoria, Francisco Toledo. Los munícipes entregaron una canastilla de azucenas victorianas. Esas flores se colocaron luego en el frontal del trono de la Virgen.
La misa pontifical comenzó a las once de la mañana, presidida por monseñor Catalá, que estuvo acompañado por varios sacerdotes. El primer templo de la ciudad se llenó de fieles. El prelado destacó la importancia de la Virgen de la Victoria y expresó su deseo de que aumente la devoción a la misma. Un proyecto que se baraja es que haya una réplica de la Patrona en todas las iglesias malagueñas.
A la finalización de la ceremonia religiosa, tuvo lugar una ofrenda floral, en los jardines del Sagrario, a una imagen réplica en piedra de la Virgen de la Victoria. El acto lo organizó la Asociación Pro-Tradiciones Malagueñas La Coracha. Además de la entrega de flores, actuaron grupos de bailes regionales.
Repique de campanas
A las siete y media de la tarde se puso en marcha la comitiva. El momento cumbre se produjo media hora más tarde con la salida de la Catedral del trono en el que iba la Patrona. La Virgen fue recibida con el repicar de las campanas de todos los templos de la ciudad. En ese instante cayó sobre la imagen una espectacular petalada, entre los aplausos del público que llenaba el Patio de los Naranjos y la interpretación del himno nacional por la banda de música de la Expiración.
El cortejo lo abrían cinco batidores de la Policía Local a caballo, seguidos por una cruz parroquial y la banda de cornetas y tambores de los Bomberos, que interpretó la 'Malagueña' de Lecuona en el Patio de Los Naranjos minutos antes de la salida de la procesión. A continuación, figuraron los representantes de la Federación de Peñas, las hermandades de gloria y de pasión (las cofradías del Huerto, Pasión, Penas, Fusionadas, Expiración y Monte Calvario llevaron el guión al hombro en vez de presentado, como es tradición en Málaga), Agrupaciones de Hermandades de Gloria y de Cofradías de Semana Santa, la Banda Municipal de Música y la representación del Colegio de Médicos, entre otros colectivos.
Pendón de la ciudad
La presidencia militar la ostentó el subdelegado de Defensa en Málaga, coronel Miguel Ángel Gálvez de Toro. El pendón de la ciudad lo portó el edil más joven del Ayuntamiento, Mario Cortés. El alcalde, Francisco de la Torre, fue bajo mazas. En la comitiva estuvieron los portavoces de los tres grupos en el Consistorio, Carolina España (PP), Rafael Fuentes (PSOE) y Pedro Moreno Brenes (IU), así como varios concejales. Delante del trono fue la junta directiva de la Hermandad de la Victoria. La presidencia religiosa, encabezada por el obispo de la diócesis, fue detrás de la Virgen, como ya ocurrió el año pasado.