El Hospital Materno Infantil afronta estos días una ambiciosa reestructuración interna con el reto de mejorar la atención perinatal, humanizar la asistencia en los partos y hacer que el paso de las madres y sus bebés por el complejo sea más cómodo. El objetivo es reforzar el bienestar de los pacientes y aumentar el protagonismo tanto de las mujeres como de sus hijos durante el alumbramiento. Para lograr esta meta el centro sanitario no solo ha reorganizado la unidad de obstetricia sino que, además, ha impulsado la formación de sus profesionales y se ha dotado de nuevos recursos materiales.
Al respecto, el complejo ya ha incorporado tres taburetes de parto para dar a luz en posición vertical y antes de que termine el año facilitará balones de parto y pelotas de masaje diseñadas para contribuir a la relajación de la embarazada y disminuir sus molestias. También se adquirirán estimuladores eléctricos que, colocados en la espalda, alivian el dolor durante la fase de contracciones.
Por su parte, el área de neonatología contará con sonómetros para la medición del ruido ambiental, con objeto de favorecer un entorno más silencioso en esta espacio asistencial. Igualmente, el Materno pondrá a disposición de las mamás fajas para mantener al bebé junto a su pecho o junto al del padre durante el desarrollo del método canguro. Entre los nuevos dispositivos destacan también soportes que mantienen a los neonatos en una postura lo más fisiológica posible y nuevas fundas para incubadoras que protejan al recién nacido de la luz directa y el ruido.
Coordinado por Salud
Estas actuaciones - en las que han participado profesionales de las unidades de gestión clínica de obstetricia y ginecología y neonatología- se incluyen en el proyecto de humanización de la atención perinatal, coordinado por la Secretaría General de Salud Pública y Participación de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.
Entre otras medidas, dicha iniciativa ha permitido consolidar la adaptación de los planes de parto y nacimiento de la Consejería, presentados por las embarazadas, a los protocolos de actuaciones clínicas. En estos documentos, las mujeres expresan sus deseos y expectativas ante la atención que desearían recibir en el momento del alumbramiento, durante los primeros minutos de vida de su retoño de su hijo y en el transcurso de su estancia hospitalaria, los cuales son correspondidos por los profesionales siempre que sea viable y la situación clínica lo permita.
Por otra parte, como explicaron ayer desde el hospital, durante aquellos partos de bajo riesgo se proporciona «mayor comodidad y libertad de movimientos a la mujer» a través de la monitorización fetal discontinua para el seguimiento del ritmo cardiaco del feto y las contracciones del útero materno . Del mismo modo, en el proceso de dilatación y expulsivo, se le ofrece a la paciente la posibilidad de elegir cómo desea hacerlo.
Alumbramientos en vertical
En este sentido, como ya se ha reseñado, el hospital ha adquirido este ejercicio tres taburetes de parto al tiempo que las camas de los paritorios se han preparado para que puedan hacer la función de sillón, de modo que se faciliten los alumbramientos prácticamente en vertical, posibilitando el cambio postural de la embarazada, que ésta puede controlar en todo momento a través de un mando. Además, el Materno ha implantado un protocolo de traslado conjunto de madre e hijo sano a la planta de hospitalización, cuando el estado de ambos lo permitan, y si el parto transcurre con normalidad, se fomenta el contacto piel con piel para potenciar el vínculo afectivo del retoño con sus padres.
Pero las mejoras no se limitan a la asistencia durante el parto. Además, el complejo sanitario ha intensificado la relación entre sus profesionales y los de atención primaria, que mantienen reuniones periódicas mensuales en el hospital con objeto de asegurar la coordinación de las actuaciones que se enmarcan en el proceso de alumbramiento y puerperio (coloquialmente cuarentena).
Desde mayo y hasta finales del presente 2010, unos ochenta profesionales del centro recibirán formación sobre mejoras en esta materia a través de los siete cursos previstos para el complejo. Este número de trabajadores se sumarán a los 84 que se formaron en 2009 también a través de la Escuela Andaluza de Salud Pública. El objetivo de esta clases, acreditadas por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, es ampliar conocimientos, fomentar actitudes y conductas y establecer estrategias personales entre los responsables de la atención perinatal para optimizar la calidad asistencial.
El Materno asistió durante el año pasado 6.638 nacimientos en un total de 6.400 partos, lo que representó un descenso de un 8,7% en los alumbramientos respecto a 2008.