Una enorme alfombra roja, al más puro estilo Hollywood, tomó ayer el hotel Villa Padierna de Benahavís, a la vuelta de la esquina de Marbella. Taconazos, zapatos lustrosos, vestidos largos de seda y joyas de incontables quilates. No faltó de nada en el paseíllo que precedió a la Starlite Gala, que tuvo como anfitriones de lujo a los actores Antonio Banderas y Eva Longoria, con sus respectivas parejas, Melanie Griffith y Tony Parker. Este cuarteto, que parecía sacado de una fiesta de las que se suceden en Los Ángeles, devolvió a la Costa del Sol a su época dorada, en la que los famosos de relumbrón se contaban por decenas y vestirse de gala era un clásico en la agenda del verano. Dieron fe cerca de 200 periodistas acreditados para cubrir el evento más esperado de los últimos tiempos.
Cuatro autobuses repletos de medios de comunicación llegaron escoltados desde Marbella hasta el hotel por dos patrullas de la Guardia Civil. Minutos antes, agentes de la Policía Nacional con perros rastreadores habían olisqueado en los bolsos y cámaras, que tuvieron que ponerse en marcha para verificar que el artilugio no era otra cosa más peligrosa. «Demasiada seguridad para una gala», pensó más de uno.
No era una casualidad. Al hotel Villa Padierna, en el que se alojan desde el pasado miércoles la primera dama estadounidense Michelle Obama y su hija Sasha, asomaron el medio millar de personas que arrimaron el hombro con la gala 'iluminada por las estrellas', impulsada por la fundación de Sandra García-Sanjuán y María Bravo, y una marabunta de medios de comunicación.
La confluencia de ambos eventos, distintos pero con notable repercusión mediática, no evitó que horas antes se dispararan las especulaciones, a veces más bien deseos, de que la mujer del presidente de los EE UU asomara por la cita filantrópica. «Sé que Eva Longoria ha hecho gestiones pero no tenemos notificación ninguna. Lo mejor es que no se la atosigue», comentó el actor malagueño sobre la esperada visita que muchos seguían aguardando al cierre de esta edición. Se encomendaban a todos los santos para que se produjera en los últimos coletazos de la noche.
Pero la ausencia de Michelle no impidió, ni mucho menos, que la gala brillara con luz propia. Por el 'photocall' desfilaron las top model Eugenia Silva y Adriana Karembeu, espectaculares. La primera de largo y la segunda de corto, para no desaprovechar sus interminables piernas. No estuvieron solas. Luis Alfonso de Borbón con su mujer Margarita de Vargas, los deportistas Boris Becker y Manolo Santana, la diseñadora Purificación García, los periodistas Luis del Olmo y Carlos Herrera, y artistas como Chenoa o Rafael Amargo se sumaron a la larga lista de caras conocidas, que daría para rellenar otra página más.
Con un aforo inicialmente previsto de 300 personas, se llegó a las 500, teniendo incluso que cubrir estanques y otras zonas de los jardines del hotel, engalanado para la ocasión. No importó que el cubierto oscilara entre los 800 y los mil euros, si había una 'celebritie' silla con silla. La lista de espera finalmente superó las 200 personas. Los afortunados disfrutaron de un cóctel con cuatro cortadores profesionales de jamón, de una suculenta cena, de numerosas actuaciones musicales y de una curiosa rifa de experiencias únicas.
Nada de vestidos que no caben ni con calzador ni de cuadros de autor desconocido. Los afortunados en el sorteo podrán pasar un día en el rodaje de 'Mujeres desesperadas' o en el de 'CSI Miami', cenar con Antonio Banderas después de disfrutar en Broadway del musical 'Zorba' o visitar en Londres el estudio privado de José María Cano. El sueño de los mitómanos a tiro de una papeleta.
Tres fundaciones
Los fondos recaudados, a los que se suman tres coches donados por Ford para cada una de las causas, se destinarán a tres fundaciones: Eva's Heroes, de Eva Longoria, que financiará 50 programas de actividades para niños con necesidades especiales; Niños en Alegría, fundada por Alejandra Alemán y Sandra García-SanJuán, que destinará los fondos a la construcción de una escuela para 300 niños en México; y la Fundación Lágrimas y Favores de Antonio Banderas, que sufragará 30 becas para estudiantes de la Universidad de Málaga.
Dos de los momentos más emocionantes de la velada fueron el discurso del actor malagueño sobre el escenario -que ensalzó la Semana Santa malagueña, explicó la labor de su fundación y de Cudeca, la ONG de la Costa del Sol a la que también apoya, y respaldó a Marbella como destino turístico en su primera gala benéfica en la ciudad- y la entrega del premio humanitario a Deepak Chopra, conocido líder espiritual. Un galardón para redondear una noche de diez.
(Ver vídeo del acto celebrado en Villa Padierna)