Juan José Bigas Luna (Barcelona, 1946) siempre viste de negro y cocina pan en su masía de Tarragona. Acaba de retratar el ADN ibérico en su videoinstalación de la Expo de Shanghai y ha rodado las aventuras de la Juani en Hollywood.
-¿Qué ha aprendido de los chinos?
-Uf. Muchas cosas. Han sufrido horrores y tienen una dignidad maravillosa. En mi calle vivía una costurera en una habitación donde sólo cabía la cama y la máquina de coser. Colgaba la ropa en una caña de bambú encima del lecho. Y siempre tenía la sonrisa en la boca.
-Sus películas circulan por China en copias piratas.
-Son copias que parecen originales. También se las bajan de Internet. A mí no me importa que la gente se las descargue, lo que me cabrea es que los operadores de telefonía, los señores feudales del siglo XXI, no me paguen nada.
-¿Y qué puede entender un chino de 'Jamón, jamón'?
-Les sorprende el planteamiento pasional de las cosas, ese punto de locura que tenemos por culpa del aceite y el ajo. Por cierto, ¿sabe que España y Japón son los países que más ajo consumimos en el mundo? El ajo nos une.
-Su instalación en Shanghai abarca de Atapuerca a un balón de fútbol. ¿Cómo ha vivido la apoteosis de La Roja?
-El icono de la Prehistoria era la piedra de sílex; el del siglo XXI, un balón. Yo no soy muy futbolero. Mi padre, que tenía el carnet 36 del Barça, me obligaba a ir de pequeño al campo, y eso ha hecho que le haya cogido manía. Pero me lo pasé muy bien viendo la final. Todo lo que haga a la gente sea feliz me parece perfecto.
-En 'Di Di Hollywood' lleva a la Juani del extrarradio a la Meca del Cine.
- Sí. Cuento las aventuras de una actriz latina en Hollywood. Y critico este éxito que se vende como una meta y es el camino a la infelicidad. Ser el primero es abrumador y ser el último resulta patético. Lo ideal es estar en el medio dorado.
-Elsa Pataky no tiene mucha pinta de latina...
-No. Si tienes pinta de latina estás obligada a desnudarte en las secuencias que las americanas no quieren o a hacer de cocinera de Tijuana. También explico cómo se hacen los montajes de romances entre actores para hacerse promoción.
-Fue pionero en rodar en Estados Unidos con 'Angustia' (1986).
-Esperaba un Hollywood de Marilyn Monroes en descapotables y encontré coches japoneses con ejecutivos vegetarianos. Soporté durante cuatro años el café americano y disfruté lo mejor de América: los paisajes y la distribución de cine.
La vida en el campo
-Vive en una masía de Tarragona donde se hace su propio pan.
-Bueno, me lo amasa una chica marroquí, los marroquíes tiene unas manos maravillosas para el pan. Yo lo horneo una vez a la semana, me hago 24 panes.
-En su pagina web vende paté vegetal, sandías bio, vino ecológico...
-Tengo una ONG, panvinoychocolate.com. Y cinco burros, cuarenta gallinas y un gallo que se llama 'Obama'. Estoy muy sensibilizado con el tema de la alimentación. Si quieres ser feliz una hora, emborráchate; si quieres serlo unos meses, búscate una pareja; pero si quieres serlo toda tu vida, cultiva un huerto. Regresar a la tierra sería lo mejor para nuestra economía.
-La comida y el sexo son los motores de su obra.
-El gusto y el erotismo son patrimonio del intelecto. El hombre y la mujer hacían el amor como perros. Hasta que, un día, ella se dio la vuelta y quiso mirarse en los ojos de su amado. Entonces nació el erotismo. Esa mirada fue más excitante que el hecho de follar.
-Unió hace veinte años a Penélope y Bardem.
-Javier me mandó un SMS el día de su boda: 'Nos casamos el Brando monegrero y la Perla del Monegrillo. Gracias por llevarnos por este camino'. Los dos son muy agradecidos, 'papá Bigas', me llaman. Todo empezó bajo el toro de Osborne de 'Jamón, jamón'. Y no es una metáfora: Javier estaba enamoradísimo, como loco. Y el que la sigue, la consigue.