Ayudar a la integración de personas discapacitadas con un dispositivo móvil, desarrollar una planta de reciclaje de pilas, detectar la probabilidad que tiene una persona de padecer cáncer,... éstas son sólo algunas de las ideas que alumnos, titulados y profesores de la Universidad de Málaga (UMA) tuvieron un día y plasmaron en una memoria para crear una hipotética empresa. Así, se presentaron a la decimocuarta edición de los premios Spin- Off y en la mañana de ayer, 13 de los 56 proyectos participantes fueron premiados con una dotación económica, con asesoramientos en gestión empresarial y en búsqueda de financiación y con la 'incubación' de su proyecto en el Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial en el PTA (premios Accésit), es decir, con despachos por un año para que puedan poner en marcha su empresa.
Los premios, que van desde 6.000 a 3.000 euros e incluyen asesoramiento y estancia en 'incubadoras' entre un año y seis meses, se dividen en dos categorías: la de Alumnos y Titulados y la de Personal Docente Investigador. A la primera de ellas se presentaron 49 proyectos y 10 resultaron premiados. En la segunda, el profesor de biotecnología Javier Porta, de 37 años, recogió el premio Cámara de Comercio y opinó que «la implantación de la genética en nuestras vidas es el futuro».
Informes para ahorrar
Destacó también Luis José Álvarez, segundo premio Accésit, por Tech & Project Consulting, una consultoría que se dedicaría a realizar una serie de informes que ahorrarían dinero a las empresas en sus gastos fijos de agua, luz, etc. El ganador declaró que estaba a punto de poner en marcha la empresa antes de presentarse al concurso, pero que no pudo hacerlo antes por falta de financiación.
La rectora de la Universidad de Málaga, Adelaida de la Calle, alabó la imaginación de todos los competidores, en total 141, de los cuales destacó que el 40% este año eran mujeres. «Es una forma de transferencia del conocimiento a la sociedad», indicó la rectora aplaudiendo la temática de carácter humano de las iniciativas. De la Calle se mostró orgullosa de que participantes de tanta categoría provengan de la UMA y sugirió que éstos podrían ser la respuesta para salir de la crisis económica, que además subrayó que podría ser una crisis «de imaginación».
De la experiencia Spin-Off, opinó que «es un motor de actividad económica y la manera más directa de generar autoempleo». De los proyectos que no resultaron ganadores, la rectora dijo que también serían compensados con asesoramiento empresarial gratuito y que muchos de ellos probablemente terminarían «transformándose también en auténticas empresas» como el 70% de los 300 proyectos que han pasado por todas las ediciones de este concurso. Según De la Calle, las empresas, una vez puestas en marcha, acogen a muchos licenciados, alumnos en prácticas y doctorados en su estructura. Como novedad, adelantó una posible colaboración entre el Spin-Off de la UMA y un concurso similar en Corea.