Las energías renovables 'made in Málaga' han dejado de ser una anécdota para adquirir un papel fundamental en el escenario energético de la provincia, hasta el punto de que tres de cada cuatro hogares se podrían abastecer durante buena parte del día del flujo que generan los parques eólicos, las plantas fotovoltaicas y las centrales hidroeléctricas que están operativas.
La potencia instalada renovable en Málaga supera los 800 megavatios, según los datos aportados por el departamento de Ingeniería Eléctrica de la Escuela de Industriales de la UMA. José Antonio Aguado, director de este departamento, estima que cada megavatio puede suministrar a 571 hogares, lo que daría un resultado de más de 450.000 domicilios directamente beneficiados. O, lo que es lo mismo, la oportunidad de dejar de emitir a la atmósfera en torno a 600.000 toneladas de CO2 al año (el equivalente a retirar de las carreteras unos 350.000 coches). Cabe recordar que en Málaga residen oficialmente casi 1,6 millones de personas en 533.000 domicilios.
Descubrir el viento
El mayor porcentaje corresponde a la eólica, con 412 megavatios repartidos en una veintena de parques en el entorno del Guadalteba y el Valle del Guadalhorce. La provincia se ha desvelado en apenas un lustro como uno de los puntos más ricos en viento del Sur de España. Según los cálculos de Endesa Cogeneración y Renovables, las condiciones en puntos como Campillos, Teba, Sierra de Yeguas y Ardales son similares -a efectos energéticos- a las de Tarifa, localidad que ha hecho de este fenómeno meteorológico su modo de vida (los molinos tienen un rango de producción con un mínimo y un máximo de fuerza, y se desconectan a mayor intensidad). Se trata además de un recurso que cada vez tiene más posibilidades de gestión, gracias a los avances en la meteorología.
Le sigue la hidroeléctrica, donde las centrales del entorno del sistema Guadalhorce y el Tajo de la Encantada superan los 360 megavatios y han vivido un invierno y una primavera sobresalientes, gracias a los numerosos desembalses de las presas. La energía solar fotovoltaica es el recurso menos explotado en la provincia (a pesar de ser una de las que más horas de sol tiene de Europa), con poco más de 40 megavatios en producción. Sin embargo, aunque no producen directamente electricidad, las placas solares térmicas, con 102.000 metros cuadrados instalados, permiten ahorrar miles de toneladas de CO2 al no ser necesario otro combustible para generar ese agua caliente.
A pesar de esta cifra positiva, que fija un escenario radicalmente diferente al de hace apenas una década -cuando Málaga apenas producía electricidad- este experto hace varias salvedades: En primer lugar, los recursos eléctricos ecológicos conviven necesariamente con recursos gestionables, esto es, fuentes de generación que se puedan conectar y desconectar en función de la demanda, y que actúan como soporte del sistema (centrales térmicas, de ciclo combinado, nucleares, etc).
Entre las 'verdes', las hidroeléctricas tienen esta consideración: el agua se bombea al nivel superior en los momentos de menor consumo y se deja correr en los picos de demanda. También las centrales de biomasa y, en cierta forma, las de ciclo combinado, en las que al menos una de las turbinas se mueve con el vapor fruto de la refrigeración de las que funcionan con gas.
Así ocurre con la existente en la capital, junto al PTA, que aún no ha comenzado a operar (está en pruebas), y que pondrá en juego una potencia de más de 400 megavatios, con lo que podrá abastecer a una población de unas 500.000 personas a demanda (cuando la energía sea realmente necesaria).
A su vez, el llamado 'pool' de la electricidad -el mercado diario donde compiten todos los productores- supone que la red eléctrica nacional mezcla la producida por fuentes ecológicas y contaminantes (aunque con prioridad para las primeras), en uno u otro punto del territorio, sin que se pueda disgregar. Por último, Aguado recuerda que los hogares son sólo una parte del consumo eléctrico, por lo que en estos cálculos no se incluye el sector terciario: empresas, industrias, hoteles, etc.
Algo ha cambiado en el panorama eléctrico nacional y, según los datos del ente Red Eléctrica Española (REE), las energías limpias han batido este año varios récord, en los que la generación procedente de fuentes renovables ha alcanzado casi el 50% del consumo nacional, gracias, en primer lugar, a la generación hidráulica (24,2%), seguida por la eólica y la solar (19,7% y 2%, respectivamente).