Tal y como estaba previsto, fue ayer , 15 de junio y a las 12.30 horas cuando la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, inauguró la nueva playa de Horcas Coloradas, un proyecto que ha tenido un coste de más de 16 millones de euros y que tenía dos objetivos: poder acceder a la playa desde el centro de la ciudad y rehabilitar dos playas situadas al norte y sur del vertedero de escombros.
Esta actuación contempla, además, la construcción de un paseo marítimo de 1.712 metros de longitud que comienza en una nueva rotonda en la carretera de la Alcazaba y transcurre por el acantilado que está próximo a la zona. Al final de este tramo, situado en el extremo sur de la playa, se ha realizado una amplia explanada donde se ubicará una nueva rotonda para el giro de los vehículos, además de una zona de restauración y servicios y una rampa de acceso. Para proteger la zona de posibles desprendimientos de los acantilados se ha levantado un muro de tres metros de altura.
Antes de que el director de Sostenibilidad de Costas detallará parte de las obras, la ministra descubrió la placa que conmemora la inauguración de esta nueva playa. Minutos después, Miguel Velasco explicó que antes de construir y rehabilitar la zona se tuvo que proceder a la limpieza de gravas de la playa, permitiendo tener una zona de baño de 900 metros de longitud y 40 metros de anchura, aunque tan sólo van a poder ser utilizados 400 metros por su cercanía a una zona de seguridad militar, al polvorín.
Por su parte Elena Espinosa, quien comentó que esta actuación es una de las de mayor inversión de toda la costa española, aclaró que este proyecto se ha llevado a cabo gracias al compromiso del Gobierno de la nación con la ciudad de Melilla. Por este motivo, instó al presidente del Ejecutivo local, Juan José Imbroda, a que cuando haga balance de su Gobierno no olvide las inversiones del Estado con todos los melillenses.
«Cuando iniciamos la pasada legislatura existía un proyecto elaborado por la Ciudad Autónoma para esta zona. En ese momento estábamos hablando de un proyecto que, como tal, se quedó en un mero papel», explicó Espinosa quien continuó argumentando que este proyecto «nunca fue aprobado por la Dirección General de Costas y que, como consecuencia, «no llegó a licitarse por el Gobierno del Partido Popular». Además, la socialista señaló que la idea presentada por el Ejecutivo local generaba un impacto medioambiental a la vez que suponía la desaparición de la playa natural por una carretera y un paseo marítimo. Espinosa añadió que tampoco se tenía prevista ninguna protección ante posibles desprendimientos. De haber sido así, dijo, el resultado hubiera sido la creación de una playa artificial para la cual era necesario construir cuatro diques que iban a impedir la visión del mar desde la playa.
«Fue con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuando se retoma la necesidad de una actuación pero con un nuevo proyecto que tuvimos que elaborar, aprobar y que dio lugar a las obras que se iniciaron en el año 2008 y que han concluido en el 2010 con cerca de 2 kilómetros de costa que eran inaccesibles, que estaba degradada y que hemos acondicionado», apuntó la ministra.
La responsable del área de Medio Ambiente completó la información dada por Velasco avanzando que también se han dispuestos dos accesos a la playa, un aparcamiento con 282 plazas, 35 bancos de madera y 50 papeleras. Todo ello, en un paseo marítimo que estará rodeado de zonas verdes que tendrán una superficie de 3.319 metros cuadrados y que contarán con su sistema de riego.
Dos playas a mar abierto
Con esta obra, por primera vez en toda la historia, según la socialista, Melilla contará con dos nuevas playas abiertas al mar. «El extraordinario resultado que hoy -por ayer- contemplamos, es el modelo paradigmático de la política de sostenibilidad de la costa que promueve el Gobierno de España», señaló. «Este bello patrimonio natural a orillas del Mediterráneo enriquecerá el valor histórico, cultural y arquitectónico de Melilla y contribuirá, sin lugar a dudas, a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y permitir el desarrollo sostenible de la ciudad autónoma», finalizó.
Por otra parte, el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, cree que aún se tiene que seguir trabajando para hacer que esta playa pueda ser utilizada en su totalidad, «ya que parte de ella no puede ser usada por la cercanía del polvorín y la obligación de respetar una zona de seguridad». Asimismo, aclaró que todavía quedan algunos detalles como la luz o la construcción de un edificio para dar atención sanitaria. No obstante, desde ayer mismo, los melillenses ya pueden disfrutar de una nueva playa en la Ciudad.