La ministra de Cultura, Ángeles González- Sinde, se mostró sorprendida ayer por la petición del lunes en Cartagena del líder del PP, Mariano Rajoy, de un Pacto de Estado en este área, «dos días después de pedir la liquidación del Ministerio de Cultura». Sinde respondía así al senador del PP Juan Van-Halen en la Comisión de Cultura del Senado después de que éste abogase por llegar a un compromiso para que la cultura «quede definitivamente al margen de las tendencias políticas» del momento.
«Me sorprendió que el señor Rajoy hubiera pedido la desaparición del Ministerio y que luego ofreciera un Pacto por la Cultura utilizando los términos que uso yo habitualmente», indicó la ministra, quien irónicamente señaló: «Me gusta y le cedo el copyright». La ministra señaló que «debo madurar todavía esa petición para generar la confianza suficiente y poder creer en sus palabras», y recordó que en otros casos se ha trabajado en un pacto por la educación durante meses «sin fruto alguno».
«Sería magnífico que de verdad la cultura fuera importante y algo en lo que el señor Rajoy creyera de verdad», subrayó González- Sinde, quien abogó porque «dejemos de atacar a los creadores de la cultura y seamos conscientes de que, a veces, jugamos con el puesto de trabajo de las personas». Defendió la labor del ministerio al señalar que «no estoy de acuerdo con la desaparición del departamento», y justificó su presencia en función de «nuestro mapa político y administrativo».
La ministra hizo un balance optimista sobre su primer año de gestión, en el que, dijo, por primera vez se ha incrementado el número de visitantes virtuales de los museos (un 23,6 por ciento) sobre los reales (5 por ciento).
El lastre de la crisis
No obstante, precisó que «sé muy bien que no será fácil igualar en los siguientes doce meses los resultados de 2009» debido a la crisis económica y recordó que durante este ejercicio se incrementó la venta de entradas en artes escénicas, de libros y de consumo del cine español.
Respecto a la propiedad intelectual se preguntó «por qué son criticadas las sociedades de gestión españolas y no las europeas» y se mostró convencida de que España está «en mejor situación que hace un año en el respeto a los creadores».
Acusó también a la ex directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral, de «abandonar el barco» al decidir el Gobierno cambiar el rango de este organismo, y señaló que «le faltó tiempo para abandonar la institución a la que decía defender sin atender a razones. Le faltó tiempo, sinceramente, para abandonar la institución que decía defender sin atender a razones, sin querer escuchar alternativas ni ahondar; se marchó y dejó el puesto», subrayó ante los senadores. Dijo que le «sorprendió su reacción» y afirmó: «Esperaba que hubiera podido afrontar el problema, dada la situación económica, y trabajar con nosotros en las alternativas y la construcción de esa Biblioteca cada vez más lanzada hacia el futuro».