La Asociación de Vecinos Plaza de Toros tiene un nuevo presidente para los dos próximos años tras la salida de Rafael Jiménez, que fue nombrado Defensor del Ciudadano. Se trata de Gerardo López, vicepresidente hasta la fecha y que fue elegido por unanimidad de todos los presentes (alrededor del 75 por ciento de los socios) con motivo de una asamblea celebrada en el colegio Antonio Machado. López, que estará acompañado por Pilar Ramos como secretaria y Francisco León como tesorero, califica de «increíble» la labor desempeñada por su antecesor en el cargo, por lo que apostará por una línea continuista sin dejar de lado sus propias ideas y una reivindicación que asegura será permanente. «Aprendí mucho de él (en referencia a Jiménez)», declara el nuevo presidente, quien aguarda como agua de mayo el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). «Las grandes deficiencias del barrio están ahora a la espera del planeamiento», justifica, como el colegio Antonio Machado: «Está obsoleto y habría que renovarlo».
-¿Cómo recibió su nombramiento como presidente?
-Sabía que los vecinos estaban conmigo después de tantos años en la asociación. No en vano, fui elegido por unanimidad, un respaldo muy importante en la asamblea. No cabe duda de que es muy importante comenzar de esta manera.
-¿Qué opinión tiene de la etapa de Rafael Jiménez en la presidencia?
-Increíble, sin duda. Todo lo aprendí de él. Es una persona muy dialogante e implicada en los asuntos del barrio. Ha conseguido muchas cosas. Tengo decidido que me guiaré por las mismas líneas que marcaron su actuación: diálogo y reivindicación.
-¿Cómo afronta su nueva responsabilidad?
-Con muchas ganas, las mismas o más que las que tenía antes. Mi línea de actuación será continuista por aquello que le dije de que estoy más que satisfecho con el trabajo de Rafael (Jiménez), y creo que es el mejor camino. Ahora bien, yo también tengo mis propias ideas y proyectos que poner en marcha. Lo que no dejaré de lado será la reivindicación, porque está demostrado que sin ella se consigue poco o nada, seguro. Claro que también voy a contar con la ayuda de los miembros de la junta directiva, gente con muchas ganas de trabajar por el barrio.
-Por cierto, ¿cuáles son a su juicio las grandes deficiencias que asolan todavía hoy a la zona y en las que pondrá todo su esfuerzo?
-Le podría decir sin miedo a equivocarme que todas estás grandes deficiencias están a la espera de la puesta en marcha del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que revitalizará el barrio. Desde que soy presidente la alcaldesa estuvo aquí ya en varias ocasiones inaugurando una zona de aparcamientos en la calle Príncipe de Vergara, una de las más transitadas, y también para reunirse con los miembros de la asociación. Muchas de las infraestructuras que le faltan a Plaza de Toros aparecen contempladas en el PGOU, como la aplicación del colegio Antonio Machado, la construcción de un instituto y la eliminación de las naves industriales en la zona norte.
-¿Cómo va el asunto de la ampliación del colegio, una de las grandes reivindicaciones de los vecinos de Plaza de Toros?
-El colegio está obsoleto y convendría renovarlo por completo.
-Sin embargo, algunos vecinos en el barrio prefieren que el centro se amplíe hacia el norte y otros hacia el parque, ¿usted qué opina?
-Que lo mejor es hacia el parque, como al final se hará. Sin perder de vista que esta infraestructura no se perderá en su totalidad.
-PGOU al margen, ¿cuentan con el apoyo del equipo de gobierno?
-La alcaldesa estuvo aquí en varias ocasiones desde que ejerzo de presidente. El equipo de gobierno se está prestando en definitiva a solucionar los problemas y esto es importante; los vecinos somos conscientes de esto y no estamos abandonados. La relación es fluida. Lo importante es que la mayoría de los asuntos pendientes los están solucionando.
-¿Y del otro colectivo vecinal de Plaza de Toros, Pablo Picasso?
-No es nuevo decir que tuvimos muchos problemas. Ahora bien, el conflicto por mi parte será mínimo porque de partida respeto el trabajo que realizan. Pero de aquí a tener una relación fluida lo veo difícil.