El partido de ayer en el Nuevo Mirador, entre el Algeciras y el Ayamonte se puede catalogar como típico de final de temporada, en el que siempre suele ganar aquel que se está jugando algo, sobre todo si es un puesto de promoción en la fase de ascenso a Segunda División B.
Por eso, desde el pitido inicial el conjunto de Cándido Rosado se hizo dueño y señor del partido propiciado también por un abúlico equipo local, que en ningún momento dio la sensación de estar metido en el partido, y una defensa que hacía tanta agua como la caída en la ciudad durante las últimas horas.
Las innumerables ausencias en el Algeciras Club de Fútbol obligaron a Pablo Sánchez a modificar sustancialmente en once titular con un centro de campo inédito en el que Eduardo Mena adelantó su posición varios metros quedando como pivote solitario entre la línea defensiva y la de creación y con George Cabrera en punta.
Estaba claro que jugando así, las ocasiones iban a venir del lado visitante.
La primera llegó pronto, en el minuto 8, cuando un error de Víctor García habilitó a Pepe Puntas que, sin embargo, le dio mucha salida al balón de lo que se aprovechó Juanito para controlarlo.
No fallaron los visitante la segunda vez que pisaron área, fue una jugada por banda derecha en la que Luis Zambrano pudo marcar en primera instancia pero el balón salió rebotado; la defensa hace la estatua y nuevamente Zambrano, en segunda oportunidad, mandó el balón al fondo de la red.
Tampoco lo hicieron en la tercera, si bien en este gol tuvieron la suerte de cara ya que Alvaro Benítez, marcador de Punta, resbalón cuando iba a despejar el balón (algunos pidieron falta) y el ex del Recreativo y C.D. Alcalá se quedó solo delante de Juanito que no pudo hacer absolutamente nada por evitar el segundo.
Reacción
A partir de ese instante, el Algeciras comenzó a enterarse de que estaba jugando un partido de fútbol. Entonces, empezó a acercarse a la portería de Nacho, sobre todo por banda derecha, ya que el carril izquierdo era la zona del campo más castigada por la lluvia lo que hacía difícil la conducción.
El arreón local tuvo sus frutos en el minuto 25 cuando Marcelino remata al fondo de la red una falta sacada por Antonio Jesús y prolongada por Iván Guerrero.
El tanto metió en el partido al Algeciras y los de Pablo Sánchez buscaron con ahínco el empate, si bien sus llegada a las inmediaciones de Nacho se pudieron catalagolar de peligrosas.
No ocurrió lo mismo con su rival que, agazapado en su área esperaba la oportunidad de volver a buscarle las cosquillas a la defensa local, mediante rápidos contragolpes en los que Guarter, Luis Zambrano y Pepe Puntas pusieron en jaque a una defensa algo adelantada y que jugada peligrosamente al fuera de juego.
Cuando todo parecía que los equipos se iban a ir al descanso con este resultado volvió a aparecer el contragolpe letal ayamontino volvió a ver puerta en una jugada en la que Engonga, en el centro del área remató a gol ante la pasividad de la defensa rojiblanca.
En este último tramo de la primera parte el Algeciras pudo hacer daño, en la que fue sin duda la mejor jugada de la tarde por parte algecirista y en la que Dani Venega se metió hasta la cocina pero su pase de la muerte a Iván Guerrero no fue efectivo, pues el gaditano tardó un mundo en controlar el balón y la defensa se le echó encima.
Más de lo mismo
Tras el descanso se quedó en la caseta Migue Tirado, poco afortunado toda la tarde, metiendo Pablo Sánchez de lateral a Marcelino y volviendo la pareja de centrales habituales (Alvaro Benítez y Eduardo Mena).
Fuese esa disposición o que el Ayamonte se conformaba con el resultado, lo cierto es que el partido dio un giro existiendo algo más de igualdad. y gozando el Algeciras de ocasiones para acortar diferencia.
De todas formas a excepción de algunas jugadas puntúales los rojiblancos tampoco inquietaron mucho al guardameta visitante y los susto que pasó su equipo se debió, más bien, a errores suyos puntuales.
El que no volvió a fallar fue el contragolpe 'rojillo', ayer de 'amarillo fosforito' que con un Algeciras volcado intentando marcar salió con una jugada de libro en la que tres delanteros se plantaron delante de Juanito que tampoco pudo hacer absolutamente nada para evitar el cuarto.
Desde entonces y hasta que Portillo Raigón decretó el final del partido, tan sólo cabe destacar la 'operación limpieza' llevada cabo por los visitantes que le costó mucho más cara de lo que esperaban ya que Engonga que buscaba una amarilla se encontró con una roja directa, por lo que Cándido rosado terminó jugando con diez, aunque a esas altura de partido ya no se notó mucho.
En definitiva, decepción entre los aficionados algecireños que están deseando que acabe la competición pues esto nadie lo aguanta.
No obstante estarán en Marinaleda el próximo sábado a partir de las 18.30 horas.