CON sólo 31 años, los hermanos gemelos Juan Carlos y Gonzalo Viota Garrido han conseguido hacerse ya un hueco en el competitivo mercado mundial de las telecomunicaciones. De la mano de su creatividad e ingenio, en los dos últimos años han ganado sendos premios de un concurso internacional de aplicaciones para móviles convocado por el más popular buscador de Internet, Google.
«Es como si nos hubiera tocado el Gordo», bromea Juan Carlos Viota, ingeniero informático por la Universidad de Málaga. El programa que han creado es de lo más sencillo. Sirve para descargar de funciones a los terminales de última generación, dotados con pantalla táctil, 'bluetooth', GPS, Internet... y otras muchas siglas que enumera Viota mientras trata de explicar la utilidad y sencillez de su invento. «Básicamente, lo que hacemos es ahorrar energía y optimizar el uso de los teléfonos móviles modernos, adaptándolos al modo de vida de sus dueños», concreta.
Con este invento, al que han bautizado como 'Sweet Dreams', estos hermanos, que se definen a sí mismos como un «tándem perfecto» -Juan Carlos es el 'ideólogo' y programador y Gonzalo, arquitecto técnico de formación y diseñador gráfico de profesión, es «el que pinta y colorea», especifica el primero-, han conseguido hacerse con un pellizco de nada menos que 250.000 dólares, correspondientes al primer premio del concurso internacional de aplicaciones para el sistema operativo Android de móviles, convocado por Google.
«Bueno, si te pones a echar cuentas al final no es tanto dinero, porque el 40% se lo lleva Hacienda y el cambio dólar-euro está muy bajo. Pero bueno, 90.000 o 100.000 euros sí que nos quedan», confiesa Juan Carlos Viota. Por este motivo, y siguiendo los principios fundacionales del gigante de la Red, la aplicación es totalmente gratuita y ya ha sido descargada por más de 20.000 usuarios en apenas dos meses. «La verdad es que estamos muy sorprendidos, como en un nube. Aún no nos lo creemos del todo, porque nosotros esperábamos llegar a las 100.000 en todo el año», continúa el ingeniero.
Pero esta aplicación no ha sido el único invento con el que han conseguido obtener un premio en los últimos años estos jóvenes jiennenses, afincados en Málaga desde su juventud. En 2008 ya se clasificaron para la final del certamen de Google con 'Golf Play', un 'caddye' virtual para el móvil. «Es una aplicación también muy sencilla que sirve al usuario para elegir mejor el tipo de palo de golf que debe emplear el función de la distancia al hoyo», detalla Viota, para quien la telefonía móvil e Internet han supuesto «una auténtica revolución», cuyos efectos aún son «desconocidos». «Ya no habrá vuelta atrás. La revolución digital ha venido para quedarse y en muy poco tiempo está transformándolo todo», asegura.
Este ingeniero pone como ejemplos cualquier acción cotidiana de nuestras vidas. «No sólo es que ya leamos el periódico o un libro por Internet o que podamos hablar con cualquiera en cualquier sitio del mundo a través del teléfono móvil, sino que es que estos aparatos nos están haciendo la vida cada vez más fácil a todos, con un sinfín de aplicaciones, como encontrar una guía de restaurantes, descargarte y escuchar música...», argumenta Juan Carlos.
Su hermano gemelo Gonzalo asiente con la cabeza y profundiza: «Es increíble cómo ha cambiado todo el mundo de la informática y de las telecomunicaciones en unos pocos años. Todavía recuerdo cuando nos conectamos por primera vez a la Red, a principios de los noventa. Fue una pasada». Y es que estos gemelos no sólo han compartido biberones, pañales y cuna desde su niñez, sino también su pasión por los 'bytes' y la informática.
«Cuando nos conectamos por primera vez a Internet, a principios de los noventa, no era una red global, sino que enlazabas sólo con un servidor», rememora Juan Carlos Viota, quien confiesa ser un «apasionado» de los ordenadores y de las videoconsolas desde su infancia. «También me acuerdo de los primeros videojuegos, que teníamos que cargar durante casi dos horas, utilizando una cinta de 'cassette', que muchas veces se quedaba bloqueada y tenías que empezar de nuevo», continúa.
«Es increíble cómo ha podido evolucionar tanto la tecnología», opina este ingeniero informático, para quien la innovación es incompatible con la crisis. «Si haces algo nuevo y distinto a lo que ya hay, tienes muchas más posibilidades de tener éxito que si haces lo mismo que todo el mundo. Si se pudieran vender pisos en La Luna, seguro que no habría crisis en el sector de la construcción», bromea Juan Carlos Viota.
A su juicio, en Málaga «hacen falta más apoyos» para los jóvenes ingenieros que terminan la Universidad. «No basta con una subvención, tendría que haber una infraestructura de apoyo, con viveros de empresas para la gente que empieza», considera. Y habla con conocimiento de causa, pues cuando terminó la carrera, al igual que otros muchos compañeros de promoción, no tuvo más remedio que irse a Madrid para encontrar trabajo. «Aquello está mejor porque te dan más oportunidades, pero la calidad de vida que tienes aquí no la puedes disfrutar allí», se lamenta.
Esta fue, precisamente, una de las razones que movió a estos hermanos a dejar atrás casi un lustro de estresada vida en la capital de España y venirse al sur, a Benalmádena, donde habían veraneado desde pequeños y a donde se trasladaron sus padres a vivir hace ahora un par de años. «Siempre hemos pensando que desde aquí también se puede hacer I+D y ganarse la vida con las nuevas tecnologías. Sólo hace falta echarle muchas ganas, esfuerzo y tener algo de suerte. Eso es fundamental», argumenta Viota.
En su pequeña oficina en pleno centro de Arroyo de la Miel, estos gemelos quieren seguir haciendo historia en el mundo de las nuevas tecnologías con sus aplicaciones para móviles, animaciones en 2 y 3-D, y sus páginas web, de la mano de su joven empresa, bautizada como Inizziativa. «Eso es lo que hay que tener en la vida para triunfar, mucha iniciativa», concluyen.