Los que conocen bien el monte dicen que no hay mejor política forestal que un buen plan contra incendios. Y los que saben cómo es la orografía malagueña y el número de casas que hay en la zona boscosa se han preocupado en los últimos años en dar una solución a lo que llaman la interfase (las casas dentro de la fase forestal). Por eso, una vez patentadas las pantallas ignífugas (que paran en seco el fuego) que en su día inventó el actual jefe de Servicio de Gestión del Medio Natural, Valentín Ortíz, ahora empezarán a utilizarse en un proyecto piloto en Málaga.
La urbanización escogida es la de Pinos de Alhaurín de la Torre, que como su nombre indica está al lado de un pinar. Los efectivos del Infoca en Málaga colocarán la instalación completa, pero sólo dejarán los enganches en el suelo (de esta forma evitarán posibles robos). Así, si se produce un incendio en la sierra, las pantallas ignífugas estarán en la base de la Brigada de Refuerzo Especialista (Brica) de Cártama, cuyos efectivos pueden desplegar todo el dispositivo en un corto espacio de tiempo, como subrayó a este periódico el jefe del operativo contraincendios en Málaga, Miguel Ángel Catalina.
Urbano y forestal
Esta experiencia piloto, que se llevará a cabo en Málaga, forma parte de un proyecto mucho más ambicioso que presentó en el Parlamento andaluz el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, por el que se van a estudiar las características y las peculiaridades de las zonas de máximo riesgo forestal en Andalucía, que coinciden con las llamadas zonas de interfase. De hecho, Díaz Trillo indicó que la experiencia piloto que se va a llevar a cabo este verano en Málaga en la urbanización de Alhaurín de la Torre servirá para que su funcionamiento se pueda trasladar con posterioridad al resto de provincias andaluzas que poseen zonas de conexión urbano-forestal.
Este trabajo forma parte del plan europeo Pyrosudoe, 'Cultura del riesgo de incendio en zonas de interfaz bosque-hábitat'), que persigue mejorar las políticas de gestión de los territorios a favor de la prevención del riesgo de incendios, con el fin de reducir las amenazas para la población e infraestructuras y proteger así el medio ambiente.
Por su parte, la delegada de Medio Ambiente, Remedios Martel, se mostró entusiasta porque Málaga colabora con este proyecto «ya que para provincias como la nuestra esta experiencia es de especial interés, no sólo porque sirven para proteger a los espacios naturales, sino también a las poblaciones, y mejora aún más el trabajo eficaz que ya realiza el Infoca».
La provincia de Málaga está plagada de este tipo de urbanizaciones, y en la actualidad hay contabilizadas 680, sin ir más lejos en los dos alhaurines, en Marbella, Estepona, y en una zona especialmente conflictiva como es Mijas, donde en sólo una noche ardieron 700 hectáreas de masa forestal en 2001, en el que es hoy por hoy el peor incendio de la década en el conjunto de la provincia.
Las pantallas ignífugas de control de incendios forestales tienen como misión actuar como barrera de calor, principalmente frente al calor radiante, así como parando la propagación del fuego en superficie. Los tendidos de pantallas también se utilizan como cortafuegos.