Paso a paso, ladrillo a ladrillo, la ampliación del hospital Costa del Sol ha tomado la que será su forma definitiva. Los conductores que cubren a diario el trayecto a Marbella desde el este del término municipal o desde otras localidades vecinas han presenciado semana tras semana, desde el verano pasado y sólo con el paréntesis impuesto por los días de lluvias casi torrenciales, cómo el primitivo edificio del centro sanitario iba estirándose hacia el oeste. Primero con un gran socavón que fue la atracción desde las ventanas y la terraza de la cafetería. Ahora con un gigante de cemento de la misma altura que su hermano menor y al que ya se le está poniendo incluso cara. Oficialmente, las obras de recrecimiento del centro sanitario que atiende a todos los municipios de la comarca ya han llegado a su ecuador. «Estamos alcanzando la mitad, hasta ahora la etapa más visible, que dará paso a la obra interna una vez finalice el revestimiento de la fachada», explica José Antonio García, director gerente del hospital Costa del Sol.
Es lo que toca ahora. Los operarios de la empresa adjudicataria de los trabajos, la constructora Assignia, se afanan estos días en colocar el 'traje' cerámico al edificio de tres plantas, sótano y cuatro subterráneas de aparcamiento. «En un par de meses estará acabado y será la imagen definitiva», añade. También se centran en la instalación del saneamiento, el enlosado y las paredes de ladrillo para separar las diferentes áreas del futuro hospital. «Los trabajos van a buen ritmo. Las lluvias perjudicaron al principio, pero luego se ha recuperado el tiempo perdido y ahora van en plazo», afirma. Si no hay ningún contratiempo de última hora, la puesta de largo del remozado Costa del Sol, tras una inversión de 48 millones, será en octubre de 2011.
El cambio será radical. En el continente y en el contenido. En metros cuadrados, el centro sanitario pasará de los 40.000 actuales a casi 34.000 más, lo que supone un incremento del 70 por ciento en la superficie. «Nos permitirá tener una cartera de servicios más amplia y la capacidad de resolver problemas aumentará de forma notable», valora García. No es sólo una declaración de intenciones. En la práctica, tal y como ha señalado en sus visitas a Marbella la consejera de Salud, María Jesús Montero, supondrá una refundación del centro sanitario, que se convertirá en el tercer gran hospital de la provincia, sólo por detrás de Carlos Haya y el Clínico. De hecho, con la incorporación de nuevas especialidades como oncología médica, radioterapia, medicina nuclear, cirugía vascular, endocrinología o la implantación de una unidad de salud mental los pacientes evitarán desplazamientos a la capital, lo que permitirá también descongestionar las listas de espera en los hospitales malagueños.
Dos áreas esperadas
«Desde el punto de vista de la utilidad social hay dos áreas muy esperadas. De una parte cerrar el tratamiento del cáncer con la medicina nuclear y la radioterapia. De otra, la apertura de una unidad de salud mental para los ingresos psiquiátricas», adelantó el director gerente del Costa del Sol. En suma, crecerá el número de pacientes atendidos cada día, también en previsión de que la población en la Costa del Sol siga aumentando. Es el gran factor a tener en cuenta. El hospital no ha dejado de crecer y de renovarse prácticamente desde su fundación empujado por el imparable crecimiento en el número de habitantes del último quinquenio. Ahora dará el salto definitivo. Sumará 150 camas, 120 en habitaciones individuales, a las 400 existentes; tres quirófanos; y duplicará la superficie para consultas externas.
De su funcionamiento se encargarán unos 300 empleados más, mayormente médicos y enfermeros. Ya se trabaja en perfilar los planes de apertura y el proceso de selección. Sin prisa pero sin pausa. «Hay tiempo», acota. Sólo para algunas especialidades como la radioterapia será necesario andar más holgado en las contrataciones. No menos importante será la dotación de aparcamientos, uno de los principales quebraderos de cabeza para los usuarios. El nuevo hospital contará con un 1.694 plazas de estacionamiento. El futuro 'parking' será público pero de gestión privada y estará vinculado a la concesión de un área de tiendas, cafetería, guardería y otros servicios complementarios para los empleados, pacientes y familiares. «La falta de espacio para estacionar ha sido motivo de queja pero se resolverá bastante el problema, que comparten la mayoría de los hospitales», matiza García. Eso en un futuro inmediato. A más largo plazo pone el acento en la «sensibilidad» de la Junta, que ha previsto una parada del futuro tren litoral a pocos metros del Costa del Sol. Se muestra convencido: «El transporte del futuro será el ferrocarril». Aunque para eso todavía quede un largo trayecto.