Los familiares de Fouad Kadur y Mohamed el Founti pidieron ayer justicia y que se esclarezca lo sucedido en torno a las muertes de estos melillenses en las prisiones de Puerto III y Alhaurín de la Torre. Abdelkader El Founti y Mustafa Kadur comparecieron junto al portavoz de la Comisión Islámica de Melilla (CIM), Samir Mohamed, quien señaló que esta entidad tratará de llegar al fondo de la cuestión contratando si es preciso los servicios de un abogado.
El representante de la Comisión Islámica dijo no entender cómo se han podido producir hasta tres muertes en tan poco tiempo y en lugares tan seguros como las cárceles, en donde no deben ocurrir situaciones de este tipo. Al tiempo que calificó de «surrealistas» y poco creíbles las manifestaciones del sindicato de prisiones Acaip, Samir Mohamed pidió que se depuren responsabilidades y que este asunto se aclare con total transparencia. En este sentido, anunció que llegarán hasta el final.
El portavoz de la Comisión Islámica informó de que esta mañana, a las 11.00 horas, habrá una concentración frente a las Torres V Centenario y señaló que exigirán a Instituciones Penitenciarias y al Ministerio de Justicia que les den la versión real de lo ocurrido con los dos presos fallecidos y que se abra una investigación profunda.
También condenó Mohamed las declaraciones de Acaip relativas a que las familias sólo perseguían una indemnización.
Por su parte, Abdelkader el Founti relató lo sucedido con su hijo Mohamed. Según explicó, el día 15 de marzo recibió una llamada de una persona desconocida en la que se le comunicaba el fallecimiento del reo por muerte natural. Esta versión se contradice, explicó, con lo que refleja el informe preliminar del forense, que habla de una muerte violenta por una reacción a sustancias psicotrópicas.
El padre del preso fallecido en Alhaurín de la Torre lamentó que los reclusos no estén seguros ni dentro de la cárcel y pidió que se esclarezcan los hechos para que se puedan evitar muertes como esta. «Instituciones Penitenciarias, dijo, no puede permitir que dentro de la cárcel se venda droga como en un economato, porque saben que hay más droga en la cárcel que en la calle», señaló. Según ha podido saber SUR de fuentes penitenciarias, en ocasiones los internos pueden recibir sustancias estupefacientes en los bis a bis.
Mientras tanto, Mustafa Kadur, padre de Fouad Kadur, que falleció en el Penal de Puerto III el 25 de febrero, explicó que este preso había pedido protección tras un incidente con un funcionario, el cual le había amenazado. Según apuntó, no se cree que su hijo haya muerto atrapado por una puerta. Lo que cree es que lo pusieron allí para rematarlo, pues presentaba hematomas en los brazos y otras lesiones en la cabeza, el tórax, el hígado y los riñones. Otra de las quejas de ambos padres es relativa a que hayan sido las familias de los fallecidos las que se hayan tenido que hacer cargo de los costes del traslado de los cadáveres desde la península.