«¿Qué hago cuando acabe el instituto?». Esa es la pregunta que pasa por la cabeza de todo estudiante de Bachillerato conforme se acerca el final del curso. Las respuestas son diversas y estudiar una carrera suele ser la opción con más peso, aunque a veces no se tiene tan claro qué titulación elegir. Por ello, la Universidad de Málaga inauguró ayer la sexta edición de sus jornadas de puertas abiertas, un evento en el que durante tres días muestra su oferta a los preuniversitarios.
Así, el Pabellón de Deportes de la UMA se ha convertido en un escaparate de los estudios y servicios universitarios, representados en 46 'stands'. Por ellos, pasarán desde ayer y hasta mañana viernes unos 16.000 estudiantes de 120 institutos de enseñanza Secundaria. «Es casi una ciudad, dentro de otra ciudad», manifestó la rectora de la UMA, Adelaida de la Calle, durante el acto de inauguración de las jornadas, en el que estuvo acompañada por el delegado de Juventud de la Junta de Andalucía, Antonio Escámez; la diputada provincial de Juventud, Encarnación Páez; El concejal de Juventud del Ayuntamiento de Málaga, Mario Cortés; así como del director del Instituto Andaluz de la Juventud, Raúl Perales.
Pruebas de acceso
A pesar de ser una iniciativa que se celebra cada año desde el curso 2004-2005, esta edición de las jornadas de la UMA tiene un papel de especial relevancia. El Espacio Europeo de Educación Superior -más conocido como Plan Bolonia- introduce cambios en la universidad, pro también en la forma de acceder a ella.
En este sentido, este curso inicia un nuevo modelo de Selectividad. Por un lado, habrá una fase general con cuatro exámenes -Lengua, Historia o Filosofía y Lengua Extranjera, más una asignatura específica del Bachillerato-. Por otro, una fase optativa en la que el alumno puede examinarse de hasta cuatro asignaturas más para subir nota. Estas pruebas opcionales son las que más dudas suscitan entre los estudiantes de Bachillerato y en las que más se centran las charlas informativas sobre Selectividad que la UMA imparte durante las jornadas.
Otro cambio de afecta de pleno a las próximas generaciones de universitarios es la conversión de todas las licenciaturas y diplomaturas en grados. Una transformación que se pondrá en marcha en todas las universidades a partir del próximo curso, que iguala la duración de las carreras a cuatro años -a excepción de Medicina y Arquitectura que se mantienen en seis y cinco cursos, respectivamente- y que trae consigo una metodología de enseñanza más participativa.
Informar de todos estos cambios es la misión de 450 alumnos voluntarios de la UMA durante las jornadas. En un ambiente lúdico con karaoke, tunas, robots, experimentos y otras actividades, explican a los preuniversitarios las posibilidades de cada carrera para que no se arrepientan de su decisión.