Hace un mes que inauguraron la residencia. El edificio, antes posada, estaba recién reformado y pintado, pero un fallo en la calefacción obligó a echar mano de la estufa. El mal funcionamiento del aparato eléctrico parece ser la causa del incendio que a las cuatro de la madrugada arrasó la primera planta de la residencia de enfermos mentales de Ojén, ubicada en la zona de Los Llanos y que obligó al desalojo de nueve internos y al ingreso hospitalario de otros dos por inhalación de humo.
Estos últimos, dos hombres de unos 40 años, recibieron el alta ayer mismo después de permanecer toda la noche y buena parte de la mañana en el área de Observación del hospital Costa del Sol. El resto ha sido reubicados en los tres centros que tiene la Fundación Andaluza para la Integración Social de Enfermos Mentales (Faisem) en la provincia -Málaga, Casarabonela y Pizarra-, colectivo del que también depende la residencia ojeneta, en colaboración con la Junta de Andalucía. Allí permanecerán al menos dos semanas, tiempo que la dirección del centro calcula que durará el arreglo de los desperfectos.
«Afortunadamente no ha sido grave», repetía ayer el alcalde del municipio, José Antonio Gómez, tras entrevistarse con la directora del centro, Teresa del Sol. El susto, sin embargo, fue mayúsculo. Muchos de los enfermos estaban medicados y dormían profundamente. Los agentes de la Guardia Civil, los primeros en llegar al lugar del siniestro, tuvieron que despertarlos y en algunos casos llevarlos en brazos hasta la calle. Los internos, la mayoría entre 30 y 50 años, pedían auxilio a gritos. Estaban muy nerviosos y en estado de 'shock' por la gran cantidad de humo que generaron las llamas y lo intempestivo de la hora.
Daños
El edificio de calle Córdoba, de tres plantas, no sufrió daños de consideración. El fuego sólo afectó a la sala de espera en la que se encontraba la estufa y no se propagó al resto de las plantas donde están los dormitorios de los pacientes y las oficinas de la Fundación. La estructura del edificio y la fachada, que aún luce el cartel de posada, no se vieron afectadas.
Hasta el lugar del siniestro se trasladaron los bomberos de Marbella y del Consorcio Provincial, Protección Civil y Guardia Civil. Estos últimos accedieron al inmueble por la puerta de entrada gracias a la ayuda de dos mujeres que les arrojaron las llaves por uno de los balcones. En ese momento había 14 personas en el centro, según fuentes municipales; once internos y tres monitores.