La última fase del apagón analógico ya está aquí. Málaga inicia hoy la entrada definitiva en la era digital con la implantación progresiva de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en los 72 municipios en los que todavía existe la televisión tradicional, que dirá adiós en los próximos días para desaparecer por completo el 30 de marzo en toda la provincia. Sin embargo, son miles los malagueños que todavía no acceden correctamente a la nueva tecnología, ya sea porque no han hecho los deberes y no han realizado las modificaciones necesarias para ello, por deficiencias en las instalaciones o por fallos en la señal, en algunos casos motivados por el temporal.
Hoy dejará de emitir en analógico el repetidor de Álora, dependiente del centro principal de Mijas, y en los próximos días hará lo propio el resto de emisores secundarios. En la capital, los primeros efectos se notarán el próximo día 22 con el apagado del centro de El Limonar, y poco a poco, de aquí a final de mes, cesarán todos los repetidores que nutren de señal a los hogares malagueños.
A pesar de la intensa campaña realizada por el Ministerio de Industria, y de los anuncios que aparecen desde hace semanas durante la programación para avisar del fin de la televisión convencional, los instaladores profesionales cifran en 900 los bloques de la provincia -unos 11.000 hogares- que no han adaptado aún sus antenas, a los que hay que añadir otros 2.000 que podrían tener serios problemas por haber contratado a empresas piratas «que no ofrecen ninguna garantía», según señala José Manuel Muñiz, director del colectivo, que estima que el 40% de las instalaciones las han hecho personas no cualificadas.
Cableado obsoleto
Pero no sólo hay que adaptar la antena. El cableado de los edificios que lleva la señal a los domicilios puede hacer que en los próximos días muchos se pierdan sus programas favoritos. Según Faitel, el 70% de los edificios tiene el sistema en cascada, que es prácticamente incompatible con la señal digital. Sin embargo, «la inmensa mayoría no se ha cambiado», advierte Muñiz, que cifra en unos 100 euros el coste total que tendría que pagar cada vecino.
Precisamente, las instalaciones deficientes se encuentran detrás del 80% de las incidencias que recibe Industria, según Ignacio León, portavoz de la Oficina Nacional de Transición a la TDT. El 20% restante tiene su origen en la señal, por interferencias o problemas de cobertura, fundamentalmente en las zonas costeras. «Están conviviendo todavía la red analógica y la digital. Una vez que desaparezca la primera, el nivel de calidad estará al máximo y se podrán corregir los fallos», señala León, que advierte de que la lluvia y el viento también pueden causar problemas.
Sea cual sea la causa, lo cierto es que las quejas por la mala calidad de la señal son continuas, como constatan administradores de fincas y asociaciones de consumidores. Es el caso de Al-Andalus, que ha realizado varios talleres sobre la TDT por la provincia en los que «numerosas personas nos han trasladado su malestar», explica María Huelin, vicepresidenta del colectivo. Para que los ciudadanos puedan dejar constancia de estas quejas, Facua pondrá mañana en funcionamiento el blog www.facua.malaga.wordpress.com.