Hace ocho años que no sucede algo parecido en la ciudad. La última vez pasó en Campanillas. A raíz de las denuncias de la Fiscalía por las construcciones en suelo no urbanizable, el Ayuntamiento ha intensificado en los últimos meses sus acciones en materia de disciplina urbanística y fruto de ello es que va a dar cumplimiento a una sentencia de hace años que obliga a desmantelar una antena de telefonía móvil que está fuera de la legalidad en una zona situada al norte de Puerto de la Torre. En concreto, se trata de una instalación de una altura considerable levantada en el campo, junto a la carretera que da acceso al núcleo de San Joaquín, a la altura de la calle Lagarillo. Los vecinos están contentos con que se lleve a cabo esta medida que, según fuentes consultadas, se acometerá la semana próxima.
El expediente de esta antena se abrió hace unos ocho años a raíz de la denuncia de unos vecinos de la zona. Salvador Romero, uno de los promotores de esa denuncia, mostró su extrañeza por que sea ahora cuando se ejecuta un fallo judicial que se produjo hace varios años. «No sabemos por qué ha tardado tanto el Ayuntamiento en cumplir la sentencia», señaló este vecino. La respuesta está en que ahora se están reactivando muchos casos pendientes de construcciones realizadas fuera de la legalidad. La caída de las peticiones de licencias de obra, a causa de la crisis, permite a la Gerencia Municipal de Urbanismo prestar más atención a este tipo de cuestiones.
Procedimiento
En este caso, la denuncia vecinal derivó en una resolución de derribo por parte del Ayuntamiento que la empresa que puso la antena (Telefónica Movistar) recurrió en la vía contenciosa. Por lo tanto, la orden de demolición no fue firme hasta que fue confirmada por los tribunales. Posteriormente, el Consistorio ha tenido que recabar los permisos judiciales para poder llevarla a cabo de forma subsidiaria con todas las garantías. En ese sentido, ha sido necesario que la empresa Sevillana-Endesa corte el suministro eléctrico que alimenta el equipo.
Una empresa contratada por Urbanismo será la encargada de llevar a cabo el desmontaje de la antena la semana próxima. Posteriormente, el Ayuntamiento cobrará a la empresa de telefonía lo que cueste ese trabajo, que tardará unos tres o cuatro días en completarse.
Vecinos del Cortijo San Joaquín consultados ayer por este periódico no ocultaron su satisfacción por la noticia. «Si me la quitan me vuelven loca de contenta», aseguró María Eloisa Garrido, que lleva viviendo en la zona desde 1986. «Desde hace años tengo muchos dolores de cabeza y no sé si será a causa de la antena», afirmó. Otro vecino, Fernando Sierra, cree que es bueno que la quiten, aunque apuntó que los usuarios de la compañía en la zona pueden ver reducida la cobertura de sus móviles. «Sabíamos que el tema estaba en el juzgado, pero hasta ahora parecía que el Ayuntamiento no tenía dinero para quitarla», dijo. «No sé hasta que punto puede ser algo malo para la salud, aquí la gente decía que los televisores se encendían solos, pero no sé si es verdad», agregó.
La actuación de la Guardia Civil y la Fiscalía sobre las construcciones en suelo no urbanizable ha reactivado este tipo de expedientes. El Ayuntamiento tiene previsto ejecutar cinco sentencias firmes de derribo de viviendas ilegales.
«No sé por qué ha tardado tanto la ejecución de la sentencia para que pueda desaparecer una antena que se puso sin control alguno»
«Me parece estupendo que la quiten porque es una cosa horrorosa. Mi casa está justo frente a la antena y en los últimos años he tenido muchos dolores de cabeza. No sé si será por su presencia»
«Sabíamos que el tema estaba en el juzgado, pero hasta ahora parecía que el Ayuntamiento no tenía dinero para quitarla. Algunos vecinos vamos a perder cobertura, pero creo que es bueno. No sé hasta que punto puede ser algo malo para la salud»