Nuevo caso de agresiones a personal sanitario, en esta ocasión por partida doble. El área de urgencias de Las Lagunas (Mijas) ha registrado esta semana dos incidentes violentos en apenas 24 horas que se han saldado con cuatro personas heridas de diversa consideración, aunque ninguna de gravedad. Sus presuntos autores han sido denunciados y puestos a disposición judicial. El primero de los sucesos se produjo la noche del lunes, cuando un detenido por la Guardia Civil fue trasladado al centro sanitario para ser atendido. Según el relato de los hechos facilitado por responsables del Distrito Sanitario Costa del Sol, el individuo se mostró en todo momento con una actitud violenta. En cuestión de minutos, acabó agrediendo a un celador, a un guardia civil y a un conductor de ambulancia, que sufrió un fuerte golpe en la nariz.
Apenas 24 horas después, un médico fue atacado, esta vez por un hombre afectado por el síndrome de abstinencia que estaba siendo atendido por una compañera. «Estaba muy alterado, así que un médico se acercó a la consulta y, nada más entrar, fue agredido sin mediar palabra», aseguran fuentes del Distrito. El facultativo presenta arañazos y erosiones en la cara y el cuello.
Estos son los dos primeros casos de agresiones registrados en lo que va de año en los centros de salud de la Costa (en 2009 fueron una docena, dos de ellos también en Las Lagunas), que cuentan con cámaras de seguridad y botones antipánico como medidas de prevención. De este modo, cada punto de urgencias cuenta con dos cámaras que cubren la recepción, la sala de espera y los espacios comunes, además de un botón de alerta, que el personal puede pulsar en el momento en que detecte alguna incidencia. Ambas herramientas están conectadas a una central de alarmas, a los responsables de los centros, y a las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Reclaman más vigilancia
Para CC OO, estos dispositivos de alerta «resultan insuficientes para garantizar la necesaria seguridad laboral», por lo que reclaman la presencia de un vigilante de seguridad para que, «como mínimo, persuada a los posibles agresores y que, en caso extremo, puedan actuar para proteger la integridad física de los profesionales sanitarios». «Trabajar en esta unidad se está convirtiendo en una profesión de riesgo», aseguró el secretario general del área de Sanidad del sindicato, Rafael González, quien también destacó que el dispositivo de urgencias de Las Lagunas es el que encabeza el 'ranking' de pacientes atendidos en toda Andalucía. «Desgraciadamente, también ostenta uno de los primeros puestos en sufrir agresiones de usuarios problemáticos», recalcó.
Sin embargo, desde la dirección del centro prefieren hablar de «casos excepcionales». En este sentido, inciden en que ninguno de los dos episodios violentos han venido propiciados por pacientes molestos por el tiempo de espera para ser atendidos o en desacuerdo con la asistencia sanitaria, sino que, en ambos casos, se trataba de personas «con algún tipo de trastorno».
El último incidente que se produjo en las dependencias de Las Lagunas, si bien no llegó a ser una agresión física, tuvo lugar en septiembre del año pasado, cuando varios usuarios molestos tras varias horas esperando para ser atendidos se encararon con un médico y dos enfermeras, a quienes increparon e insultaron. Ante el temor de que la trifulca fuera a más, los profesionales del centro activaron el protocolo de seguridad, alertando a la Guardia Civil, que se encargó de apaciguar los ánimos.