Unicaja y CajaSur plantearon ayer a los sindicatos una serie de medidas «no traumáticas y voluntarias» para ajustar la plantilla y hacer viable la fusión. Prejubilaciones a los 58 años, jubilaciones anticipadas, excedencias, bajas incentivadas o suspensiones temporales de contrato durante dos o tres años, son algunas de las propuestas que las centrales convocadas -CC OO, Aspromonte, UGT, Csica y Secar- recepcionaron en una reunión celebrada en la tarde de ayer en la sede central de CajaSur, en Córdoba. Pese a que la hoja de ruta para la fusión sigue siendo el informe de Boston Consulting -un documento que prevé unos excedentes laborales de 1.224 empleados- las fuentes consultadas por Europa Press concretaron que nada se habló ayer de número de trabajadores afectados, ni donde se ubican geográficamente, ni qué ahorro de costes supondría.
Las medidas propuestas, todas de carácter «voluntario», pasan por prejubilaciones para trabajadores entre 58 y 60 años -en cuyo caso recibirían el 65% de la retribución fija bruta anual- y el 70% para aquellos entre 60 y 65 años. Las prejubilaciones se aplicarían a personas con mas de 15 años de antigüedad.
Asimismo, el documento contempla jubilaciones anticipadas, en este caso para aquellos que lleven más de 30 años de cotización, y que se aplicaría a personal de entre 61 y 64 años y en cuyo caso se plantearían compensaciones parciales de reducción de la pensión pública. El documento también plantea bajas incentivadas, que se irían bien a 35 días por año de servicio o al 85% del salario hasta la edad de jubilación, un criterio que aún está por definir.
También se plantean otras medidas, como la suspensión temporal de contrato de dos a tres años, con indemnizaciones pactadas; el paso de jornada completa a parcial durante un máximo de tres años y con la garantía de retornar a jornada completa; o excedencia, pero con garantías seguras de reincorporación.
Conviene no perder de vista que el informe de Boston plantea que la futura caja tendría que ahorrar 56 millones en gastos de personal, por lo que la clave reside en saber ahora si las medidas planteadas serían suficientes para alcanzar ese objetivo. Según las fuentes, las cajas precisaron «que si no funciona la aplicación de estas medidas para ahorrar costes, se tendrían que plantear medidas traumáticas y negociar un ERE», algo que fue rechazado por las centrales, que también se negaron a un compromiso de confidencialidad sobre el documento presentado ayer.