El equipo de gobierno del Ayuntamiento (PSOE, IU y GIPMTM) ha solicitado a la Junta de Andalucía la concesión de una ayuda económica para tratar de paliar el déficit del tranvía y garantizar la viabilidad del servicio.
Con esta finalidad, la alcaldesa, Salomé Arroyo, se reunió ayer en Sevilla con el director general de Transportes de la Consejería de Obras Públicas, Eduardo Tamariz, en un intento de conseguir que la Junta cumpla con el compromiso adquirido por Manuel Chaves en enero de 2009, siendo aún presidente del gobierno andaluz, de ayudar, aunque de manera puntual, a reducir el déficit generado por el tranvía.
La deuda del Ayuntamiento con la empresa concesionaria del servicio ronda actualmente el millón y medio de euros, de los que casi 800.000 euros corresponden a la liquidación de 2009.
Según Arroyo, que estuvo acompañada por los ediles de Transporte y Hacienda, Antonio López y Fermín Domínguez, respectivamente, el Ayuntamiento ha entregado a la Consejería un avance del plan de movilidad que está llevando a cabo el consistorio, así como diversos informes relacionados con la prestación del servicio de transporte de viajeros y el coste económico que representa para las arcas municipales.
«Lo que queremos es que la Dirección General de Transportes estudie nuestra solicitud para vea cómo se puede articular la ayuda que demandamos», ha declarado la alcaldesa.
Según Arroyo, el nombramiento de Manuel Chaves como Vicepresidente Tercero y Ministro de Política Territorial del Gobierno de Zapatero y los cambios producidos al frente de la Dirección General de Transportes no han ayudado a agilizar la colaboración económica de la Junta de Andalucía con el tranvía de Vélez, de ahí el interés del Ayuntamiento por desbloquear este asunto.
A lo largo del último año, una de las posibilidades barajadas entre Ayuntamiento y Consejería ha consistido en conceder una ayuda equivalente a la cantidad que debe abonar el consistorio a la empresa Tranvía Vélez (Travelsa) por la compra de la tercera unidad del tranvía, que ronda los 2,5 millones de euros. Esta unidad fue adquirida a petición del propio Ayuntamiento, aunque que hasta la fecha no ha realizado ningún pago. La única posibilidad de saldar esta deuda es mediante el incremento de la tarifa técnica o a través de la ayuda de la Junta.
El problema, según Arroyo, es que debido a la crisis y los recortes aplicados en todas las consejerías, no parece probable que la ayuda que finalmente se le pueda conceder al Ayuntamiento ascienda a la cantidad exigida para abonar el coste de la tercera unidad.