Una persona entra por la puerta de Urgencias del centro de salud Las Albarizas. El auxiliar de la entrada le da la bienvenida, le pregunta por su dolencia, le pide la tarjeta sanitaria y le invita a que se siente. Basta con que eche un vistazo a su alrededor para saber cuánto tiempo de espera le queda. Como en los supermercados o en las gasolineras, el orden de llegada se sigue de manera casi rigurosa. Hasta ahora. El ambulatorio de la zona este del casco urbano de Marbella implantará este mes el sistema conocido como triage, que en la práctica supone que los pacientes que acudan al centro sanitario por alguna emergencia son cribados en función de la gravedad de sus síntomas. De acuerdo con el modelo que se aplica en los hospitales.
Según ha explicado el Distrito Sanitario Costa del Sol, Las Albarizas era hasta el momento el único ambulatorio de la comarca que no priorizaba la atención de los usuarios de acuerdo a su patología, lo que en la práctica esta permitiendo mejorar la atención y agilizar el servicio. Está previsto que este mismo mes se sume a una experiencia que inauguró hace dos años el ambulatorio de Estepona y que es clave, según los especialistas, para el uso racional de los recursos humanos y técnicos.
El protocolo está fijado de antemano. Cuando la persona llega a Urgencias, tras identificarse en admisión, aguarda en la sala de espera a que le llamen a la consulta de triage. En esta sala un profesional sanitario le pregunta por el motivo de la consulta y, de ser necesario, le realiza algún tipo de control. De esta primera toma de contacto se determina cuál es el grado de prioridad del enfermo, que tendría una atención inmediata si es necesario. En caso contrario, se le informa del tiempo estimado de espera, que se podrá ver alterado si los equipos móviles tienen que salir a la calle a cubrir alguna emergencia o sí aumenta la afluencia de personas con dolencias graves.
Al médico de cabecera
Llegado el caso, según informaron desde el distrito sanitario, incluso se le puede emplazar a pedir cita con su médico de cabecera cuando la atención no sea prioritaria. Para ello se reserva entre un 10 y un 20 por ciento del tiempo de consultas diario de cada profesional. De hecho, según los datos oficiales, tras los primeros meses de experiencia en el centro de salud de Estepona, el 97,5 por ciento de los pacientes fueron clasificados inmediatamente a su entrada en el servicio de Urgencias y, de estos, el 27 por ciento se derivó a su médico o enfermera de familia.