Narváez: «La movilidad es la mejor herramienta para abrir fronteras»

El rector, en el centro, con autoridades y voluntarios de ‘Welcome to UMA’ y de la organización Erasmus Student Network/Ñito Salas
El rector, en el centro, con autoridades y voluntarios de ‘Welcome to UMA’ y de la organización Erasmus Student Network / Ñito Salas

La UMA da la bienvenida a más de 1.500 estudiantes de 53 nacionalidades durante un acto en el Jardín Botánico de Teatinos

PABLO MARINETTO

El acto empezaba a las siete, pero los estudiantes hacían cola a las puertas del Jardín Botánico del campus de Teatinos desde media hora antes. Una nutrida representación de alumnos extranjeros estuvieron presentes ayer en el acto de bienvenida organizado por la Universidad de Málaga (UMA) para los más de 1.500 estudiantes de 53 nacionalidades que este año pasarán el curso en sus aulas. Italia, Alemania y Francia son los lugares de procedencia de la mayoría de estudiantes con 237, 150 y 116, respectivamente, pero también los hay de otros países de la Unión Europea como Reino Unido (44) y Bélgica (42) o algo más lejanos como Corea del Sur (55) y México (41).

Todos ellos, o al menos la mayoría, tuvieron ayer la oportunidad de ser partícipes de una velada en la que la UMA quiso mostrar su mejor cara. Voluntarios de la oficina ‘Welcome to UMA’ y del Erasmus Student Network (ESN) recibieron a los asistentes y les entregaron pulseras, mochilas e información de las múltiples actividades que a lo largo del curso podrán realizar en Málaga, su nueva ciudad de acogida.

La italiana, Flora Galvani, es estudiante de Historia y reconoce que, por motivos de idioma, algunas clases se le hacen complicadas: «Empezamos hace tan solo un mes así que todavía tenemos que habituarnos. Aun así estoy disfrutando mucho de la experiencia, practicando español y conociendo al mayor número de gente posible. Creo que esa es una de las cosas más gratificantes de la beca Erasmus».

La cita duró hasta bien entrada la noche y tanto alumnos como profesores disfrutaron de paella, bebidas y las actuaciones musicales de los grupos Malpaso y Mochingo Blues Band, que amenizaron el encuentro.

Practicar idiomas

«Creo que la organización de la fiesta es muy buena idea para disfrutar, encontrarse con gente de todas partes del mundo y, sobre todo, practicar idiomas», explicaba Camille Le Gregam, que ha llegado desde Córcega para continuar sus estudios de Biología durante un año en la UMA.

Al acto, presidido por el rector de la Universidad, José Ángel Narváez, asistieron el delegado provincial de Economía y Empleo de la Junta, Mariano Ruiz; la vicerrectora de Internacionalización, Susana Cabrera; y el concejal Julio Andrade en representación del Ayuntamiento.

Narváez quiso hacer hincapié en la importancia que tiene para la Universidad y para el país recibir estudiantes de otras nacionalidades: «El programa Erasmus es de los que más ha beneficiado a Europa. La movilidad, teniendo en cuenta los problemas que hoy tenemos en este país, es la mejor vacuna contra los nacionalismos y la mejor herramienta para abrir las fronteras en un mundo que cada vez es más pequeño».

Tras su intervención, se hizo entrega de un premio de 2.000 euros al estudiante de Arquitectura Ángel Ramos Domínguez, por el diseño del escenario para el acto y, además, se entregaron diplomas a varios alumnos del curso de español para extranjeros. No hay duda de que este encuentro internacional se ha convertido en una cita prioritaria, con la que se pretende hacer sentir a los estudiantes como en casa a pesar de los kilómetros que los separan.

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