Ingenieros de la UMA desarrollan una iluminación LED contra el mal verde en la Cueva de Nerja

Ingenieros de la UMA desarrollan una iluminación LED contra el mal verde en la Cueva de Nerja
Agustín Peláez

Un estudio identifica los microorganismos existente en el interior de la gruta que aunque son pocos, pero muy resistentes

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Conservar la Cueva de Nerja manteniendo a raya a los microorganimos y permitiendo que siga siendo visitable, dado el importante reclamo turístico que la gruta representa para la provincia y en especial para la Axarquía. Con este doble objetivo, el Instituto de Conservación de la Cueva y al Fundación que gestiona la cavidad, en colaboración un un equipo de ingenieros de la Universidad de Málaga están trabajando desde hace un año en el desarrollo de un sistema de iluminación LED que permita frenar el avance del denominado mal verde, provocado por el desarrollo de los microorganismos, hongos y bacterias que viven en el interior. El ensayo, que será extrapolable también a determinados procesos industriales, se encuentra actualmente en fase de ensayo y persigue controlar con la iluminación, intensidad lumínica y con el color del haz de luz la expansión del mal verde impidiendo o frenando la fotosíntesis de los considerados malos o favoreciendo la de aquellos que se entiendan buenos para la gruta. El sistema además debe ser compatible con las visitas turísticas a la gruta. El equipo de ingeniero lo conforman Salvador Merino, Félix López y Rafael Guzmán.

Expertos aseguran no obstante que la cavidad nerjeña se encuentra en un buen estado de salud

Se trata de un ensayo pionero cuya técnica podrá ser aplicada en otras grutas que se están viendo afectadas por el mal verde, aunque no así los ensayos que se está aplicando en la Cueva de Nerja, toda vez que cada cavidad subterránea tiene su propia diversidad de microorganismos. En el caso de la gruta nerjeña, predominan la microalgas y cioanobacterías. “La diversidad de microorganismo en la Cueva es poca, pero muy resistentes”, ha explicado Yolanda del Rosal Padial, del Instituto de Conservación de la Cueva, y coordinadora del número 7 de la colección Trabajos Sobre la Cueva de Nerja, editado por la Fundación Pública de Servicios de la gruta nerjeña, centrado en el 'Análisis, Impacto y Evolución de los Biofilms Fotosintéticos en Espeleotemas. El Caso de la Cueva de Nerja'. El libro, que ha sido presentado hoy en la Subdelegación del Gobierno, identifica los microorganismo de la Cueva, factores que pueden poner en riesgo a la cavidad sin no son controlados de cerca.

La obra está integrada por un conjunto de trabajos y su objetivo ha sido el control del mal verde en la Cueva, qué son y cómo se organizan los biofilms fotosintéticos, y por qué se dan en unas zonas de la gruta más que en otros, con el fin de saber combatirlo.

Según Del Rosal, el estado de salud general de la Cueva de Nerja es bueno, siendo la zona donde están permitidas las visitas la más afectada. Las visitas y la iluminación permiten la evolución de organismos biosintéticos (musgos, algas y cioanobacterías) que son capaces de sobrevivir en condiciones extremas, organizadas en comunidades denominadas biofilms, causando el mal verde, capaz de provocar daños irreparables. El mal verde, por fortuna, no ha llegado a las galerías altas, que es donde se encuentran la totalidad de las pinturas rupestres existentes en su interior.

La publicación explica en una primera parte todos los trabajos que se han llevado a cabo en la gruta de Nerja contra el mal verde. En una segunda parte se abordan los factores ambientales que más influyen en el crecimiento de los microorganismos: la materia orgánica, el sustrato, los visitantes, la humedad, el agua y la concentración de dióxido de carbono, así como la iluminación.

Paralelamente, analiza los tipos de microorganismo que existen en la Cueva, cómo son, cómo se estructuran y su composición pigmentaria. “Sabemos que entre las microalgas y cioanobacterías que habitan en la gruta hay especies nuevas para la ciencia que pueden generar daños al sustrato”, según Del Rosa, que ha coordinado el libro. “Son organismo muy resilientes y además capaces de desarrollar estrategías de resistencia que le van a permitir sobrevivir en condiciones extremas y recomenzar en las cuevas que previamente han sido limpiadas”, según Del Rosa.

Según la experta y miembro del Instituto de Conservación de la Cueva, conocer esta información es lo que les ha permitido buscar métodos complementarios a la simple limpieza, como es el caso de un sistema de iluminación LED personalizado para la gruta.

En los ensayos que se están llevando a cabo en el marco de una línea de investigación en el que están colaborando las universidades de Málaga y Granada.

Además se han puesto en marcha protocolos de actuación para prevenir otros factores de riesgo como la entrada artificial de agua a la Cueva y la renovación de la ventilación natural de la gruta, clave que evitar el incremento del dióxido de carbono derivado de las visitas. En este sentido, el subdelegado de Gobierno, Miguel Briones, ha confirmado que desde ha un año se está llevando un plan para limitar en determinadas franjas horarias la acumulación de visitantes, y se está debatiendo además modificar los horarios de entrada y salida.

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