La improvisación y los cambios pasan factura en selectividad, con más suspensos y peores notas

La asignatura de Historia de España, la más afectada, con casi un 46% de ‘no aptos’, más del dobleque el año pasado

FRANCISCO GUTIÉRREZ

Algunos ya lo veían venir y muchos profesores temían que se produjeran los resultados que ayer, efectivamente, se dieron al publicarse las calificaciones de la prueba de evaluación de Bachillerato para el acceso a la universidad y pruebas de admisión, la nueva denominación de la antigua selectividad. La improvisación del Gobierno (a finales de diciembre se suspendieron las reválidas previstas en la LOMCE y se decidió volver al anterior formato de la prueba de acceso, muy similar a la antigua selectividad pero con algunas particularidades que también han resultado ser determinantes)y los cambios a los que se han visto obligadas las universidades a la hora de homogeneizar la interpretación de la normativa estatal finalmente han pasado factura a los estudiantes, que han suspendido en esta ocasión en mucha mayor proporción, y con notas globales más bajas que en anteriores pruebas de selectividad.

Como ya temían los estudiantes nada más terminar el primer día de examen, Historia de España ha sido la asignatura con más suspensos, hasta un 45,8 por ciento de los que se han presentado, lo que ha bajado la nota media de esta materia a un 5,09. Varios factores pueden explicar este mal resultado. En primer lugar, hasta el año pasado los alumnos podían elegir entre Historia y Filosofía en la fase general. Este ha sido obligatoria para todos, e Historia de la Filosofía ha pasado a ser optativa. Pero es que, además, ha sido el examen que más ha cambiado respecto a los de años anteriores: además de un tema de desarrollo, había seis preguntas cortas, que abarcaban casi todo el temario.

La mejor

Orden ministerial

El incremento en suspensos y el consiguiente descenso en las notas medias es casi generalizado. Llama la atención Historia de la Filosofía, que casi ha duplicado el número de suspensos, aunque en el examen se había reducido el número de autores que tenían que estudiar. Lengua Castellana, donde no varió el tipo de examen (un comentario de texto, literario o periodístico), también se ha visto muy afectada por la bajada de las notas, con más de un 21% de suspensos, cuando el año pasado los ‘no aptos’ no llegaron al 13%.

Los estudiantes se plantean ahora el dilema de reclamar, ya que les puede bajar la nota

Los contenidos básicos de los exámenes venían fijados por la orden ministerial, y las universidades han tratado de adaptarlos al máximo posible, con una interpretación flexible, a los exámenes anteriores. Nada más suspendidas las reválidas, las universidades andaluzas comenzaron a preparar el proceso, pero con cambios sobrevenidos, como fue la inclusión de materias tecnológicas, que no estaban previstas en el decreto ministerial, e incluso a finales de abril la posibilidad de elegir idioma, que tampoco contempló el Gobierno en un primer momento.

De esta manera, el porcentaje de aprobados ha bajado de un 96% del año pasado a un 92 por ciento en esta ocasión. Y también la nota media de la prueba, de un 6,5 a un 6,2. Aunque el alumno suspenda un examen, puede aprobar la selectividad, ya que se hace media con el resto de materias que en la fase de acceso (las obligatorias) tiene que ser de al menos un 4. La nota final también suele subir algo cuando se suma la media del expediente.

Muchos estudiantes coincidían ayer en una misma pregunta. ¿Solicitar o no la revisión? Y es que hasta ahora la reclamación de la nota, en primera instancia, no suponía ninguna penalización. Sólo podía bajar si se pedía una segunda revisión. Pero este año la revisión supone la corrección por un profesor distinto y la nota será la media. Y si la diferencia es de dos o más puntos, habría aún una tercera corrección, y la calificación final sería la media de las tres notas. Hoy, el lunes y el martes se puede solicitar la citada revisión. Y hoy también se abre el plazo de preinscripción en las universidades.

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