Diario Sur

Así será el nuevo examen de selectividad

Imagen de archivo de un examen de Selectividad en Málaga.
Imagen de archivo de un examen de Selectividad en Málaga. / Álvaro Cabrera
  • Preguntas más cortas, menos autores en Filosofía y cambios en el mecanismo de revisión

Los estudiantes de segundo de Bachillerato que quieran pasar a la Universidad ya pueden ponerse a estudiar a conciencia sabiendo cómo será su examen el próximo mes de junio. Y los profesores cuentan desde ayer con los criterios específicos de cada una de las asignaturas, de manera que la preparación de los alumnos ya se puede dirigir de manera concreta a realizar esta prueba con las máximas garantías de éxito. Sólo faltan cuatro meses para la selectividad (será los días 12, 13 y 14 de junio) y desde ayer se encuentran disponibles en Distrito Único Andaluz las directrices y orientaciones generales para las pruebas de acceso y admisión a la universidad. El compromiso había sido tener esta información disponible antes de semana blanca, y las ponencias encargadas de la preparación de la selectividad se han adelantado al calendario previsto.

Aunque la estructura del examen no cambia (dos opciones a elegir una por el alumno) sí hay variaciones en el tipo de preguntas. En Historia, por ejemplo, se ponía una pregunta de desarrollo (7 puntos) y un texto para relacionarlo (hasta 3 puntos). Ahora, según el modelo que ya está disponible para consultar en la web de Distrito Único Andaluz, hay una pregunta de desarrollo (hasta 5,5 puntos) y tres cuestiones, con preguntas abiertas y semiabiertas, que en conjunto puntúan hasta 4,5.

Modelo de este año, con preguntas largas y cortas

Modelo de este año, con preguntas largas y cortas / SUR

Otra de las materias de la fase general es Lengua y Literatura Española, pero aquí no se ha producido ningún cambio y el examen sigue girando alrededor de un texto literario o periodístico.

Filosofía

La asignatura de Historia de la Filosofía ha sufrido importantes cambios en esta selectividad. Ha dejado de formar parte de la fase general (la que marca el acceso a la universidad) y ha pasado a la fase específica (para la admisión en los estudios deseados en función de la nota que se puede subir hasta 4 puntos). Aquí se ha simplificado el temario (ha pasado de 3a 2 horas semanales) y si antes los alumnos tenían que prepararse a cuatro autores, ahora el examen los divide en dos bloques, Platón y Descartes o Tomás de Aquino y Kant. Desaparece la definición de términos filosóficos y la descripción del contexto histórico. Y en vez de tres, los alumnos tienen que responder seis preguntas, una de ellas de respuesta inequívoca.

Una novedad que deberán tener muy en cuenta los estudiantes es que hay cambios respecto a las revisiones de los exámenes en caso de que no estén de acuerdo con su nota. Hasta ahora podían reclamar la calificación, y el mismo profesor volvía a corregir el examen, y sólo podía cambiar la nota a mejor. Si seguía en desacuerdo podía solicitar la doble corrección, que ya sí podía suponer bajar la nota. Pero la orden de diciembre de 2016 que determina las características de la prueba solo habla de «segunda y en su caso tercera corrección por profesores diferentes», por lo que la nota puede subir, bajar o quedarse igual. Se llega a una tercera corrección si la diferencia entre las calificaciones es de dos o más puntos. La nota definitiva será la media de las dos (o en su caso tres) correcciones.

Examen de Historia del año pasado

Examen de Historia del año pasado

Queda por determinar la ponderación de las materias de la fase específica, diferente en función de la relación de esta asignatura con el grado que se quiere estudiar. El Ministerio de Educación tampoco ha aclarado qué pasa con los estudiantes que repiten Bachillerato, suspendieron selectividad o quisieran subir nota.