Diario Sur

Más de 20.000 universitarios han pedido beca, pero a casi la mitad se les denegará

  • Muchos estudiantes prefieren solicitar la ayuda aun sin cumplir los requisitos para retrasar el pago de la matrícula

Más de 20.000 universitarios malagueños (en concreto, 20.535) han solicitado la beca del Ministerio de Educación para estudiar un grado o un máster en la Universidad de Málaga durante este curso académico. Pero a casi la mitad de estos alumnos la respuesta del ministerio será negativa porque no cumplen los requisitos económicos o académicos. Y es que, aun siendo conscientes de que la renta familiar supera los límites fijados, o que su nota no alcanza el mínimo establecido en los requisitos, muchos alumnos prefieren realizar este trámite (desde hace unos años la beca se solicita por internet) para así retrasar durante unos meses el pago de las tasas académicas. El curso pasado, por ejemplo, solicitaron beca 20.701 estudiantes, aunque fue concedida a poco menos de 13.000.

Las resoluciones del ministerio no llegarán como pronto hasta finales de diciembre, aunque el trámite del MEC se puede prolongar hasta primavera, en función del ritmo de cada unidad de becas de las diferentes universidades. Las solicitudes de los alumnos pasan un doble filtro: el de notas, que se realiza en la propia unidad de becas de la UMA, y que supone la propuesta de concesión, y la comprobación de los datos económicos de las que pasaron el filtro de notas, que realiza el ministerio cruzando los datos aportados por el alumno con los que tiene la Agencia Tributaria. El curso pasado, casi cinco mil solicitudes no pasaron el filtro de la unidad de becas de la UMA, es decir, los alumnos no cumplían el requisito de nota para solicitar la beca.

A este respecto, el vicerrector de Estudiantes, José Francisco Murillo, indica que «es un derecho de los alumnos» solicitar la beca, y un problema distinto es «los recursos humanos de los que disponemos para tramitar todas esas solicitudes».

Una necesidad

Andrea González, una joven de Nerja que estudia tercero de Periodismo, necesita la beca para poder estudiar. Tiene una hermana que estudia Bachillerato y en su casa solo hay un ingreso. «Este curso los libros de Bachillerato han costado casi 300 euros, son todos nuevos y no se han podido aprovechar los de cursos anteriores», explica. En primero le dieron la beca de matrícula y la cuantía fija ligada a la renta (1.500 euros) así como la parte variable, pero no le dieron la de residencia, que son otros 1.500 euros para estudiantes desplazados. Ya en segundo sí la tuvo completa. Y este curso también cuenta con tener toda la beca, porque tiene nota suficiente. Vive en un piso de alquiler con otras compañeras y tienen que ingeniárselas para llegar a fin de mes.

José Antonio Luque es de Las Cabezas de San Juan (Sevilla) y estudia cuarto de Psicología. Todos los años ha tenido beca, y para este curso también la ha solicitado. Aún no tiene noticias, pero sí tiene nota suficiente. Con sus padres jubilados ve «bastante complicado» poder estudiar sin esta ayuda, que en otros años ha sido de 3.600 euros, además de la matrícula. Silvia García, también de cuarto de Psicología, es malagueña, por lo que no tiene, como sucede con los estudiantes de fuera, el coste que supone el alojamiento. Pero en su caso es «una ayuda muy necesaria, viene muy bien este dinero, necesario para la familia y para poder estudiar». En su caso, la beca ha oscilado entre 2.500 y 3.000 euros, según el curso. Silvia lo ha aprobado todo, para así asegurarse poder contar con la beca.

Miguel González, de Villanueva del Arzobispo, estudia segundo de ADE. Aunque podría estar en Jaén, comenta que en un viaje de estudios conoció Málaga «y me enamoré de la ciudad, desde entonces sabía que quería estudiar aquí». El año pasado tuvo 2.200 euros de beca. Paga 200 euros al mes en un piso compartido. Cocina en casa y sale poco, y aún así «mis padres me tienen que ayudar. Sin beca, desde luego, no podría estudiar». Se esfuerza por sacar las mejores notas, ya que la parte variable de la beca depende del resultado académico. Y como estudiante de Económicas sabe que «hay que administrarse muy bien para llegar a fin de mes».