Diario Sur

Ingenierías Industriales será el centro con más estudiantes de la Universidad

Jesús Fernández y Alejandro Rodríguez.
Jesús Fernández y Alejandro Rodríguez. / Álvaro Cabrera
  • El rector visualiza su apoyo al proceso de integración llevando el acto de inauguración del curso académico a esta escuela

De forma «natural» y sin ningún tipo de rechazo se están cumpliendo los plazos de la integración de las antiguas Escuela Politécnica Superior y ETSIIndustrial. Este proceso, impulsado por el rector, José Ángel Narváez, encontró el apoyo de los directores y la comprensión de profesorado y alumnado de ambos centros. El consejo de gobierno de la UMA aprobó la creación del nuevo centro, que ratificó la Junta por Decreto 140/2016 de 2 de agosto. El 17 de noviembre serán las elecciones para la nueva junta de centro, que posteriormente tendrá que elegir al director o directora de la nueva escuela.

En un gesto que se interpreta como un apoyo expreso del rector a este proceso de integración, Narváez modificó la semana pasada los planes iniciales y el acto de inauguración del curso académico de mañana viernes se ha trasladado desde el Paraninfo de El Ejido al salón de actos de la escuela, en Teatinos.

Hay puestas muchas expectativas en la nueva escuela, no solo porque pasa a ser la más grande en cuanto a número de alumnos (3.394 en el curso 2014/15, último con datos oficiales, frente a los 3.284 de Económicas y 3.195 de Filosofía y Letras), sino por el potencial que puede suponer en cuanto a investigación y transferencia de conocimiento al sector industrial malagueño.

Ambas escuelas comparten edificio desde 2009 aunque antes, en El Ejido, las relaciones también eran muy fluidas. «Cuando el rector lo propuso, nos pareció de lo más natural a los dos equipos», señala Jesús Fernández, director de la ETSI Industriales. «Muchos pensaban que se tenía que haber hecho antes», añade Alejandro Rodríguez, director de la Politécnica, quien apunta que la sociedad «no entendía la diferenciación entre escuelas». «Se habla de una tradición industrial en Málaga, y este centro supone visualizar esa afirmación. Que sea el centro con más alumnos de la UMA supone reafirmar esa vocación industrial», afirma Fernández Lozano.

Exigencia y expectativas

Pero estos estudios, reconocen ambos, no son fáciles. «Formación, exigencia y expectativas están muy relacionados. Incluso en época de crisis nuestros titulados han sido muy demandados», dice Alejandro Rodríguez. Y es que en un mundo sin fronteras «nuestra obligación es formar a los alumnos para que compitan en un mercado global, para que sean los mejores. Tener a estudiantes en BMW, Mercedes o Airbus es reflejo del buen trabajo realizado», aseguran Jesús Fernández.

Pero este elevado nivel de exigencia tiene su reflejo en las altas tasas de abandono y fracaso académico. «Hay que hacer un esfuerzo importante de tiempo y dedicación», dice Rodríguez Gómez. Y respecto a las atribuciones profesionales –que no contemplan algunos de los títulos–, Jesús Fernández indica que «está bien tenerlas, pero firmar proyectos, que es lo que permiten las atribuciones, es una parte limitada de la práctica profesional». Pero, además, los alumnos «tienen toda la información necesaria a la hora de elegir la titulación», señala Alejandro Rodríguez, para quien estas atribuciones «se pueden conseguir por muchas vías diferentes».

La Escuela de Ingenierías Industriales ofertará once títulos de grado, además de los másteres. Un catálogo «muy meditado», según Fernández, y sobre el que cualquier cambio será decisión de la futura junta de centro. «Las titulaciones gozan de muy buena salud. Otra cosa es que se puedan optimizar recursos, eso ahora puede ser más fácil», apunta Alejandro Rodríguez. «Tenemos el potencial para hacerlo muy bien, para que nuestra unión será fructífera y eficiente», resume Fernández Lozano.