Diario Sur

Alumnos, profesores y personal de Teleco e Informática inician el curso sin cafetería

La cafetería, vacía, fotografiada desde el exterior ya que está cerrada desde julio.
La cafetería, vacía, fotografiada desde el exterior ya que está cerrada desde julio. / Fernando González
  • En julio se cerraron las instalaciones, los trabajadores fueron despedidos y se está a la espera de que la UMA saque de nuevo a concurso su explotación

No habrá menús a la hora del almuerzo, ni se podrá tomar un café reparador a media mañana. Los casi 2.500 estudiantes, 358 profesores y el centenar de personal de administración y servicios de las escuelas de Informática y Telecomunicación inician el curso sin el servicio de cafetería. Los alumnos de Informática se incorporan a las aulas el próximo lunes día 26, y los de Telecomunicación el jueves 29. Ambas escuelas comparten edificio en el campus de Teatinos y, tienen servicios comunes, como el salón de actos o este de la cafetería. Por esto el problema de la cafetería es más grave, ya que afecta a dos de las escuelas de la UMA con mayor número de alumnos.

Pero aún más preocupante es la situación en la que han quedado los ocho trabajadores que prestaban servicio en estas instalaciones: todos en el paro desde el mes de julio. Y con varios meses de sueldo además de las liquidaciones correspondientes pendientes de cobrar.

La Universidad de Málaga retiró en marzo la concesión del servicio de cafetería a Global Food debido a las quejas de los usuarios, transmitidas por los propios directores de las dos escuelas.

Se abrió entonces un nuevo proceso de concurso público y esta nueva concesión se resolvió durante el mes de junio. La oferta ganadora fue la presentada por Antonio Pascual Moreno, un empresario del sector que lleva ya casi una década al frente del servicio de cafetería-comedor de las facultades de Psicología y Ciencias de la Educación (que también comparten edificio y el servicio de cafetería). Pero la entrada de la nueva concesionaria se vio afectada por las importantes deudas de Global Food tanto con la Seguridad Social como con los trabajadores, lo que finalmente hizo desistir a este nuevo concesionario de hacerse con el servicio de la cafetería.

Cambio de cerraduras

Así las cosas, al final de junio «llegaron empleados de la UMA, cambiaron las cerraduras y cerraron las instalaciones», explicó uno de los trabajadores, en el desempleo, como el resto de sus compañeros, desde julio. Además, la antigua empresa debe varios meses de salario a los trabajadores, «al que menos, tres», además de las correspondientes liquidaciones por despido. «Hemos denunciado a Global Foods, la nueva concesionaria y a la propia Universidad», declaró este empleado.

El director de la ETSI Informática, Ernesto Pimentel, se muestra «preocupado» por lo sucedido, y piensa en primer término en los empleados: «La situación por la que atraviesan los trabajadores es lamentable; no sólo por la decepción del intento fallido en el concurso reciente, o por la incertidumbre que deben tener con el nuevo proceso que ahora se abre, sino también por la situación insostenible que ya venían atravesando algunos desde hace meses con el impago y desentendimiento por parte de la empresa anterior, según nos cuentan ellos mismos».

El director de la ETSI de Telecomunicación, Fabián Arrebola, añade que, después de todo lo sucedido este verano, «actualmente el tema se está gestionado desde el servicio de contratación de la UMA con el apoyo de la asesoría jurídica. Al haber renunciado a formalizar el contrato el ganador de la concesión, el proceso hay que volver a arrancarlo con lo que empezaremos el curso con el servicio de cafetería cerrado».

Procedimiento de urgencia

Pero aunque desde la gerencia se aseguró que se abriría un procedimiento de urgencia, a principios de este mes, y con plazos más cortos, lo cierto es que este nuevo concurso para la concesión de la cafetería aún no ha salido publicado.

Pimentel apunta otra preocupación más: «el hecho de que las dos últimas empresas concesionarias no han satisfecho las expectativas de los usuarios de las instalaciones y tememos lo que pueda ocurrir en el futuro. De la empresa que ganó la última concesión (y que renunció) teníamos buenas referencias por parte de compañeros de otros centros donde estaban previamente instalados, y espero que el nuevo proceso nos permita contar con un buen servicio de forma definitiva», afirma.

Global Food Management gestionaba el servicio de cafetería en más de una decena de centros de trabajo de diversas instituciones públicas en la provincia, entre ellas la Diputación de Málaga, la Comisaría Provincial, la Delegación de Hacienda y las residencias militares de Castañón de Mena, Reyes Católicos y Nuestra Señora de Luján y muchas de ellas ya le han sido retiradas por las mismas razones que esta de la Universidad de Málaga.