La subida de precios aleja al turismo nacional de los hoteles de la Costa

Turistas esperan, junto a la recepción de un hotel, para registrarse. /Josele-Lanza -
Turistas esperan, junto a la recepción de un hotel, para registrarse. / Josele-Lanza -

Las tarifas crecen una media del 10%, mientras las estancias de los españoles en estos establecimientos han caído un 11,4%

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Hace un par de veranos que los hoteleros iniciaron una escalada de precios que puso punto y final a los años de crisis en la que los españoles reservaban el día de antes a sus vacaciones para lograr el mayor chollo. Eran el salvavidas del turismo y ahora es el único mercado a la baja en la Costa. Las cosas han dado un giro radical. Las tarifas de los hoteles se disparan en torno al 10% de media en el destino, mientras que las economías familiares siguen sin levantar cabeza, con sueldos congelados durante años o a lo sumo con una subida cercana al 1% en el ejercicio pasado. Sin embargo, la presión de la fuerte demanda de los turistas internacionales desplaza hacia otros destinos y otras formas de alojamiento al turismo nacional, al que le han dejado de salir las cuentas para pasar unas vacaciones en el litoral malagueño.

El error de subir precios en época de bonanza

Sobre los peligros que supondría caer en la tentación de subir los precios en este momento de bonanza alertó en Málaga, a comienzos del verano, Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, el mayor grupo turístico español: «Estamos en una época de vacas gordas, pero subir los precios sería un suicidio». Lo hizo en el foro Lidera Málaga celebrado en el hotel AC Málaga Palacio, organizado por SUR y la Diputación Provincial, se mostró partidario de mantener la actual política de precios en el sector turístico y si tiene que haber subidas se hagan «poco a poco» y siempre ligadas a la calidad. «No te puedes volver loco, no tenemos que matar al cliente porque si no te asesinas a ti mismo», subrayó. También el consejero de Turismo de la Junta, Francisco Javier Fernández, ha instado en repetidas ocasiones a la necesidad de cuidar las tarifas, advirtiendo de que los destinos andaluces no pueden permitirse el lujo de perder turistas nacionales. El primer toque de atención se produjo en la Bolsa Internacional de Berlín (ITB), en la que algunos operadores advirtieron de la subida de precios. El consejero pidió a los empresarios «que no caigan en elevar tarifas ante el aumento de demanda porque no nos podemos permitir dejar marchar al turista español».

El hecho de que el viajero español está dando la espalda a la subida de precios de los hoteles se constata en que en los ocho primeros meses del año, estos establecimientos han perdido casi medio millón de estancias de españoles, es decir, registran un descenso del 11,4% de negocio. Un total de 118.246 viajeros nacionales menos han optado por alojarse en los hoteles hasta agosto, es decir, una caída del 8,1%. En este periodo, la rentabilidad de estos negocios ha crecido un 9,3%, de forma que los ingresos medios por habitación se han elevado a 69,3 euros, según el último informe de Turismo Costa del Sol.

Lo peor está por llegar. Los empresarios del sector consideran que la tendencia al alza de los precios tiene aún recorrido por la fortaleza de los mercados extranjeros, que crecen a ritmo de casi un 4%, y que este factor no es la causa del descenso de turismo nacional. El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón Suñé, aseguró que no les preocupa la incidencia de los precios porque «creo que la caída responde a otros factores, como la búsqueda de ofertas y la necesidad de salir del país en cuanto se recupera la economía», dijo. Reconoció que hay muchas familias que siguen afectadas por la crisis y que eligen otra forma de alojamiento más económica, como las viviendas turísticas. «Todavía hay margen para subir las tarifas por la calidad de la oferta de este destino. Los precios siguen siendo los de 2008 y 2009, ejercicios históricos que precedieron a la crisis, por lo que tendremos que ir incrementándolos y seguir generando empleo de calidad. La relación no es directa, porque en Mallorca los precios han subido más y el turismo nacional se ha mantenido», precisó.

Sin embargo, Lola Villalba, secretaria general de Servicios de CC OO, alertó de que «lo que está espantando a los españoles son los precios de los hoteles» y mostró su temor a que «este asunto se nos vaya de las manos, porque por desorbitadas que estaban las tarifas hoteleras en el destino no se cabía. El problema era que no había dónde meter a tantos clientes». Aunque reconoció que en la Costa se está produciendo una importante renovación hotelera, en la que el sector ha invertido en los últimos tres años unos 150 millones de euros, instó a poner el foco en la necesidad de contar con profesionales estables, no como ahora que son empleos de transición».

Lo cierto es que cuando una familia española con dos hijos piensa en pasar sus vacaciones en la Costa y comienza a echar cuentas resulta que por los más de 1.500 que le salía la semana de veraneo pueden irse unos días a conocer algún destino de Europa. De ahí, que en lo que va de año hayan crecido hasta un 6% las salidas de los españoles al extranjero. El presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Andalucía, Sergio García, dijo que la ausencia de gangas, la tendencia de los españoles a reservar en el último momento y la subida de precios desde hace dos años hace que «los españoles se queden fuera de juego y busquen otras alternativas».

En este sentido, el gerente de Turismo Costa del Sol, Arturo Bernal, señaló que quizá habrá que comenzar a incidir en que hay que anticipar las reservas para evitar pagar las vacaciones más caras, si bien señaló que el turismo nacional sigue eligiendo la Costa pero en otras formas de alojamiento.

Esta tesis la comparte también el director del hotel Meliá Costa del Sol, Carlos Franco, que sí se muestra preocupado por el descenso del turismo nacional aunque lo justifica en un cambio de hábito. «Creo que la subida de precios ha podido afectar en un determinado segmento de mercado. Hay lamentablemente gente para la que la crisis sigue muy instalada. Puede haber repercutido, pero no creo que justifique el descenso. Creo que se debe más a fraccionar las vacaciones y los deseos de conocer más destinos. También tiene algo que ver la irrupción de las viviendas turísticas».

El director del Don Carlos, Javier Mendizábal, apuntó que «año tras año han subido en general en los hoteles entre un 10 y un 15% las tarifas y eso puede haber influido en la demanda. Pero toda subida de precios tiene que ir justificada en un aumento de servicios y de calidad».

En este sentido, el presidente de Turismo Costa del Sol, Elías Bendodo, destacó que el empleo en el turismo ha crecido un 8% este verano hasta contar con más de 112.000 trabajadores en alta. Es más, Callejón Suñé apuntó que el sector tiene dificultades para encontrar profesionales cualificados. Y es que la Costa, que ha cerrado otro verano histórico, sigue a tope, con hoteles llenos a pesar de los altos precios y la ausencia de ofertas.

Basta intentar hacer una reserva en Booking.com y comprobar que, pese a ser este un fin de semana sin festivos y de mitad de octubre, el portal avisa de que la Costa es un destino muy solicitado, con un 88% de reservas, y aconseja que «los precios pueden ser más altos de lo normal. Si puedes prueba en otras fechas». Dos noches de hotel en una habitación doble en la capital este fin de semana supera los 300 euros, con picos de más de 600 en cuatro estrellas de Marbella y en torno a los mil euros en los cinco estrellas más exclusivos, según las propuestas de esta plataforma.

La situación puede pasar factura al sector en cuanto la competencia del Mediterráneo despierte. De los primeros síntomas de la vuelta al mercado de Egipto, Túnez o Turquía, dan cuenta los operadores internacionales, que ya registran fuertes aumentos. Mantener la relación calidad-precio es un factor clave para consolidar el éxito de la Costa.

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