Proyectan un hotel de cuatro estrellas en un edificio de la Alameda de Colón

Aspecto del inmueble, que está situado en el número 5 de la Alameda de Colón./Ñito Salas
Aspecto del inmueble, que está situado en el número 5 de la Alameda de Colón. / Ñito Salas

La construcción, que data de mediados del siglo XIX, ha sido adquirida por una familia local que ya ha solicitado la licencia para rehabilitarla

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Un nuevo proyecto hotelero se suma al entorno del Soho y la Alameda Principal, cuya próxima reurbanización para hacer peatonales sus laterales está despertando el interés de los inversores. En este caso se trata del edificio situado en el número 5 de la Alameda de Colón y que constituye una de las manzanas que la separan de la calle San Lorenzo. Hace apenas un año ha sido adquirido por una familia malagueña que ya ha iniciado los trámites para ponerlo en valor y convertirlo en un hotel de cuatro estrellas, con capacidad para medio centenar de habitaciones.

Según explicó Álvaro Hidalgo, uno de los miembros de la familia, dispondrá de un restaurante en la planta baja y dos suites en la planta superior. «Nuestra intención es recuperar el aspecto original del edificio, tal y como fue proyectado por la burguesía del siglo XIX», destacó este economista, que ha investigado hasta obtener abundante documentación sobre la historia del inmueble, cuya compra y reforma supone una inversión de unos ocho millones de euros.

Recreación de la recepción, cuya decoración ha sido coordinada por Carmen Sancho.
Recreación de la recepción, cuya decoración ha sido coordinada por Carmen Sancho. / SUR

La actuación, con diseño del arquitecto Alejandro Armenteros, saneará la fachada de ladrillo visto y restaurará la rejería de los balcones de una construcción que posee grado 1 de protección arquitectónica. Los promotores del hotel ya han solicitado la licencia de obras a la Gerencia de Urbanismo y han recabado los primeros informes positivos al respecto. Incluso han elaborado imágenes que recrean la decoración del vestíbulo, realizada por el estudio madrileño de Clara Hombravella y coordinada por la decoradora local Carmen Sancho.

Cadena

«Va a ser una intervención absolutamente respetuosa con el inmueble», remarcó Álvaro Hidalgo, quien apuntó que en próximas fechas cerrará el acuerdo con la cadena hotelera que se encargará de explotar el establecimiento. «Se han interesado los operadores de toda España, el edificio está en una situación inmejorable», añadió. Su intención es poder iniciar las obras «inmediatamente», una vez que Urbanismo apruebe la licencia, para que el hotel pueda abrir sus puertas en septiembre del año 2019. Por el momento, ya ha vaciado las plantas, ha revisado las cornisas y se han realizado catas en el suelo para analizar la posibilidad de habilitar un sótano en el que puedan albergarse las instalaciones que requiere un establecimiento de este tipo.

Tras casi una década prácticamente desocupada, esta antigua construcción volverá a la vida con un uso totalmente distinto al que ha tenido en sus más de 150 años de historia. El inmueble se levantó en los terrenos ganados al mar a finales del siglo XVIII, cuando el castillo de San Lorenzo perdió su uso y se configuró la hoy Alameda Principal. Álvaro Hidalgo ha podido localizar la solicitud de obras realizada por Ana Sánchez de Quirós y de la Hinojosa el 22 de abril de 1861, para levantar la construcción bajo el diseño del arquitecto municipal de la época Cirilo Salinas.

«Los Sánchez de Quirós eran unos acaudalados comerciantes locales procedentes del Perú virreinal que recalaron en Cádiz y luego se establecieron en Málaga. Dos hijas de José Sánchez de Quirós emparentaron con una familia catalana, los Parladé, comerciantes a su vez y navieros, cuyos descendientes entroncan con los Heredia», relató Hidalgo, quien ha podido documentar que, a principios del siglo XX, el edificio albergó unos almacenes de pasas regentados por José Sánchez Huelin.

Tras la Guerra Civil, pasó a manos de una empresa valenciana comerciante de patatas que finalmente lo transmitió a la familia González Ramos, que lo ha vendido a sus actuales propietarios. Uno de sus miembros, José González Ramos, fue hermano mayor de la Congregación de Mena entre los años 1973 y 1976, periodo en el que se sustituyó por unos años la imagen de la titular mariana de esta cofradía por un grupo escultórico realizado por el escultor Juan de Ávalos, que solo salió en procesión entre los años 1975 y 1978. Según comentó Álvaro Hidalgo, ha encontrado fotografías que demuestran que parte de este grupo escultórico estuvo depositado en este inmueble.

«También tuvo que soportar algunos terremotos, como demuestran los visibles atirantados de la fachada», apostilló Hidalgo.

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