Nace el movimiento 'Málaga no se Vende' en defensa de ciudades más habitables

La plataforma ha convocado una manifestación para el próximo 12 de mayo. /Salvador Salas
La plataforma ha convocado una manifestación para el próximo 12 de mayo. / Salvador Salas

Una veintena de colectivos se manifestarán en la capital para reclamar viviendas dignas, mejores servicios públicos y más espacios naturales

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Alquileres por las nubes, pérdida de comercios tradicionales, servicios públicos deficientes... Un nuevo movimiento social y ciudadano quiere canalizar el descontento de las sociedades con el rumbo que están tomando las ciudades y la pérdida de identidad de los cascos urbanos. Al grito de 'Málaga no se vende', una veintena de colectivos saldrán el próximo 12 de mayo a la calle para unir sus voces en defensa de una ciudad más 'vivible' y habitable para todos.

Nacido como movimiento en diferentes ciudades de Europa, los impulsores de No Se Vende saldrán al mismo tiempo a la calle en diferentes plazas de Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia y Málaga. En la capital se concentrarán en la plaza de la Constitución (a las 12 horas) y se centrarán en reclamar el derecho a una vivienda digna, defender los servicios públicos, los espacios naturales y reclamar una ciudad que ponga en el centro a los ciudadanos y a las personas.

Aunque los problemas no son los mismos en todas las ciudades (en Barcelona sufren más el fenómeno de la turismofobia, por ejemplo), lo cierto es que este movimiento pretende reflejar las inquietudes actuales que se viven en ciudades similares en cuanto a la defensa de espacios más habitables. Así, en Málaga se defenderá, entre otras cosas, la necesidad de recuperar los comercios más tradicionales, se reclamará la aplicación de una moratoria en hostelería y se criticará el encarecimiento de los alquileres por el auge de los apartamentos turísticos. «Vamos a sacar a la calle las discrepancias sobre el modelo de ciudad», avanzan.

Inicialmente a la marcha se sumarán los colectivos más activos en este momento en la ciudad, aunque sus artífices sostienen que es un movimiento transversal y abierto a toda la ciudadanía en el que todos se pueden ver reflejados. «Se trata de canalizar las inquietudes de la gente que sufre los problemas de las ciudades», reseñan. A la llamada de Málaga no se Vende se han sumado La Casa Invisible, Stop Desahucios, el Sindicato de Inquilinos, diferentes asociaciones vecinales del Centro, colectivos feministas y las plataformas en Defensa del Paisaje, Salvar Arraijanal o En defensa de los Baños del Carmen.

Los colectivos que forman este nuevo movimiento de descontentos se reunió por primera vez hace menos de dos meses en La Invisible y su intención es seguir sumando fuerzas hasta consolidarse como una plataforma estable desde la que poder canalizar todo el descontento ciudadano. Por ello han dividido el trabajo en cuatro grandes ejes:vivienda –en la que se han centrado colectivos como la PAH, Stop Desahucios y el Sindicato de Inquilinos–, la defensa de los servicios públicos y la cultura –en donde se encuentra La Invisible–, ecologismo y defensa del medio ambiente –han entrado Ecologistas en Acción, Salvar Arraijanal o diferentes huertos urbanos–, y feminismo y estabilidad laboral –en el que se han encuadrado el Café Feminista o Pensionistas en Acción–.

Para la convocatoria del próximo día 12, los colectivos abren también las puertas a los trabajadores y colectivos que se encuentran actualmente en lucha como los bomberos o los empleados del sector de la hostelería, que se encuentran negociando su convenio y son uno de los sectores que más ha padecido el cambio que ha experimentado la ciudad.

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