Javier Mendizábal: «Hay que reforzar la presencia de la marca Marbella como destino de congresos»

Mendizábal posa ante la emblemática torre del Don Carlos, un símbolo para el turismo de lujo. / Josele- Lanza

Director del Hotel Don Carlos Leisure Resort & Spa. Constata cómo ha cambiado el perfil del turista e insta a cuidar hasta el último detalle del destino marbellí para que vuelva a ser lo que era

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Una familia con dos niños pequeños se dirigen a la piscina con el albornoz puesto. No luce el sol, pero los 26 grados son un lujo para los turistas, en su mayoría extranjeros, que dan vida al hotel Don Carlos en la recta final de la temporada alta. El trasiego en el hall es intenso. Entre asistentes a un congreso internacional se acerca Javier Mendizábal, director de este emblemático cinco estrellas de Marbella. Este vasco, de Fuenterrabía, casado con una malagueña, dirige desde el pasado mes de diciembre este establecimiento que sigue a cogiendo celebridades. Licenciado en Dirección Hotelera por la Escuela Les Roches, donde comenzó a estudiar en 1998, asegura con anhelo que «Marbella tiene que volver a ser lo que era. Tenía otro nivel».

-Hay un ambiente en el hotel como si fuese pleno agosto

-Y tanto. Estamos llenos, al completo. Y eso que estamos a punto de estrenar la temporada baja. Es un lujo contar con este clima. Los que vienen de fuera son los que más lo aprecian.

-El Don Carlos es todo un emblema del turismo de lujo de Marbella

-Data de 1969 y fue el primer Hilton de España. Tenemos 300 habitaciones. Creo que es el hotel más grande de la Costa del Sol. Contamos también con una zona llamada el Oasis y que está dedicada al turismo de salud y bienestar. Es de reciente creación y cuenta con 35 habitaciones. A ellas se suman 24 villas chalet adosados que disponen de otra zona privada. También es muy variada la oferta de restauración, con una reforma espectacular en Los Naranjos, donde se sirven los desayunos con un concepto como si fuera el mercado de San Miguel, pero con toque andaluz. Y un club de playa, con servicio todo el día durante la temporada alta.

«Hay que poner freno al alquiler ilegal ya. Tengo empleados que no encuentran casa para vivir» Propuestas

«No podemos permitir un turismo masivo y de no calidad en el destino» Reto

«Ha sido más difícil captar al cliente y, sin embargo, Marbella estaba llena» Verano

-Muchas celebridades han pasado por estas instalaciones

Muchas, muchas. Tenemos álbumes con infinidad de personalidades de la época. Lo tenemos todo recogido en unos libros superdivertidos. Y seguimos teniendo este tipo de clientes. No puedo dar ningún nombre porque nos eligen porque buscan privacidad. El hotel tiene unos espacios enormes en los que consiguen esa tranquilidad en los 40.000 metros cuadrados de jardín. Vienen muchos futbolistas de las ligas europeas.

-¿Conocía Marbella?

-Sí antes de llegar al Don Carlos estuve dos años como director Residente del Hotel Don Pepe, pero además soy licenciado en Dirección Hotelera en la Escuela de Les Roches, donde comencé mis estudios en 1998 recién abierta esta universidad, aquí en Marbella. Después me fui al extranjero a trabajar, pero conozco Marbella desde hace veinte años. Era otra Marbella, tenía otro nivel. Era la época en que Puerto Banús era una pasada. Marbella tiene que volver a ser lo que era.

-¿En qué ha cambiado esta ciudad?

-Creo que antes el turismo era más selecto y ahora se ha masificado más, sobre todo debido a la combinación de vuelos de bajo coste y de viviendas turísticas, que ha cambiado el destino y el perfil del turista. Este año es cuando más se ha notado. Este verano ha habido menos demanda, ha sido más complicado captarla, sobre todo en julio. Y sin embargo, Marbella estaba llena, la carretera siempre a tope. El supermercado al completo, al igual que las playas, pero te ibas a un buen restaurante y sorprendía que no había lista de espera y te ibas a un buen hotel y no estábamos llenos todos. Entonces, ¿qué tipo de turismo estamos atrayendo a Marbella?. Tenemos el cliente de siempre, fiel y con un alto nivel adquisitivo adecuado a este destino y luego vemos que está llegando un nuevo cliente, más por la zona de Puerto Banús, joven y que busca otras cosas.

-En cualquier caso el verano ha funcionado bien

-Julio ha sido peor que el año pasado. Junio fue bueno y en agosto hemos mejorado respecto al año anterior en cuanto a las tarifas pero una ocupación un pelín inferior, pero en general hemos obtenido mejores rendimientos económicos. Hemos tenido un cliente que ha gastado más dinero y que ha producido más.

-¿A qué achaca que julio no funcionase como estaba previsto?

-Creo que teníamos unas expectativas muy altas. No para de hablarse de que España y Marbella están en el mejor momento turístico. Parece que esto se vende solo y que no hay que hacer nada, pero el turismo está expuesto a muchos factores. Creo que tenemos que ser más realistas y saber que esto es como la Coca-Cola que no deja de anunciarse y todo el mundo la conoce. Nosotros no podemos simplemente depender de que viene mucha gente a Marbella. Hay que cuidar el destino hasta el último detalle.

-También han subido los precios

-Sí. Año tras año han subido en general en los hoteles entre un 10 y un 15% y eso puede haber influido seguramente en la demanda. Pero toda subida de precios tiene que ir justificada en un aumento de servicios y de calidad. Esta es nuestra filosofía.

-¿Y qué proyectos de mejoras contempla para el hotel?

-Vamos a cambiar las moquetas de las habitaciones por parqué o cerámica, para dar una imagen más actual y lujosa. Es un plan a varios años. También vamos a acabar de cambiar los suelos de los baños para completar todas las habitaciones. Vamos a reformar las dos suites que coronan la torre, que tienen vistas 360 grados a toda la costa desde una planta 14. Son suites de unos 200 metros. Invertimos entre uno y dos millones al año en mejoras.

-Aprovechan para ello el invierno. ¿Se nota mucho la estacionalidad?

-Sí, porque bajan los clientes individuales. El trabajo continuo que hacemos permite que ahora estemos llenos y que vayamos a acabar septiembre con mejores ocupaciones que junio. También tenemos muchos congresos. No paramos en este segmento, que es clave para que en invierno un hotel como éste pueda subsistir.

-¿Cree que debería reforzarse más la promoción de Marbella como destino de congresos?

-Claro, que sí. Tenemos un palacio de congresos con unas instalaciones muy buenas. Me gustaría que hubiera más presencia de la marca Marbella como destino de congresos en todo el mundo. Tenemos instalaciones, hoteles, el clima, un destino estupendo, un aeropuerto como el de Málaga y creo que se puede hacer más por comercializar y promocionar el turismo de congresos en Marbella. Tal y como han hecho otros destinos. Al final se trata de ver lo que funciona en Mónaco, Cannes o Miami. Hay que fijarse en este tipo de destinos y hacer un análisis de lo que podemos copiar.

-¿Le inquieta las muestras de rechazo al turismo, aunque a la Costa no hayan llegado?

-Hay dos lecturas de la situación actual. Estamos en un momento muy positivo para España. Somos un país del sector servicios, y más en la Costa del Sol. Creo que aquí como sabemos que vivimos de esto y apreciamos al turista, este fenómeno de la turismofobia ni ha llegado ni creo que llegue. Aquí queremos al viajero y eso no va a cambiar. Ahora, dicho esto no podemos permitir un turismo masivo y de no calidad en nuestros destinos, porque no es positivo. Hay que analizarlo y ver qué se puede hacer para mejorar.

-¿Y qué propuestas plantea para evitar la masificación?

-La turismofobia tiene como raíz los alquileres turísticos ilegales. Hay muchos problemas de residentes que están sufriendo este fenómeno. Aquí hay que ponerle freno al alquiler turístico ilegal ya. Tengo empleados del hotel que no encuentran casa para vivir en Marbella. La clave es regularizar todos los alquileres turísticos y en Puerto Banús hay que controlar el tipo de negocio que se está abriendo. Hay que cuidar al máximo las conductas incívicas. Ahora mismo no es un problema, pero como no le pongamos freno en cinco años no sé dónde vamos a estar. El cliente que viene y paga 500 euros la noche quiere un sitio seguro y tranquilo. Lo que no podemos hacer es no hacer nada. Alguien tiene que dar un puñetazo en la mesa. La clave es el control y hacer valer la ley. El destino Marbella es estupendo pero tenemos que cuidarlo para que Marbella vuelva a ser la de antes. Hemos evolucionado mucho, hay más vuelos, la ciudad está preciosa, pero no nos podemos parar ahí. Sería increíble contar con el tren o que si la autovía está atascada se abra la autopista en verano.

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