Un edificio del siglo XVIII albergará un hotel boutique en la calle Andrés Pérez

El edificio cuenta con protección arquitectónica./Francis Silva
El edificio cuenta con protección arquitectónica. / Francis Silva

El establecimiento, promovido por los dueños del restaurante Madeinterránea, dispondrá de 12 habitaciones

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

La apertura de nuevos hoteles en el corazón de la capital sigue fomentando la recuperación de antiguos edificios que acumulan a sus espaldas una historia de falta de un adecuado mantenimiento y puesta en valor. Ahora le ha tocado el turno al inmueble situado en el número 5 de la calle Andrés Pérez, una estrecha vía peatonal que comunica la calle Carretería con la plaza de los Santos Mártires Ciriaco y Paula y que, en los últimos años, ha experimentado un inusitado auge comercial con la apertura de diversos establecimientos que han dotado a este rincón del casco antiguo de un carácter singular. El edificio en cuestión, que albergó en su planta baja un negocio de antigüedades y de objetos de segunda mano, será rehabilitado y reformado para convertirse en un hotel boutique de 12 habitaciones.

Sus promotores son los propietarios del restaurante Madeinterránea, ubicado en la plaza de Unicibay, que llegaron a tener otro con la misma marca en Teatinos. «Hemos cerrado el de Teatinos, para centrarnos en el proyecto del hotel, que llevará por nombre Madeinterránea Suite», explicó Daniel Antúnez, responsable de este proyecto que va a implicar una inversión total cercana a los trescientos mil euros.

La actuación, diseñada por el arquitecto José Mesa Delgado, permitirá recuperar un edificio que está fechado a finales del siglo XVIII y que cuenta con grado 1 de protección arquitectónica. El inmueble, que hace esquina con la calle Pozos Dulces, responde al modelo característico de la arquitectura barroca civil malagueña, con balcones de planta ligeramente semicircular.

Será el primer negocio de estas características en la zona entre los Mártires y Carretería

«Nuestro negocio se va a basar en crear un hotel de calidad, en el que el cliente se sienta como en su propia casa. Las habitaciones van a tener entre 22 y 24 metros cuadrados, y queremos dotarlas de privacidad, exclusividad y comodidad. Creemos que va a ser el primer establecimiento de estas características que se va a implantar en esta zona», expuso Antúnez, quien apuntó que el hotel prevé ofrecer un servicio de recogida de clientes en el aeropuerto.

El proyecto para convertir el edificio en hotel anulará un patio secundario de ventilación para conseguir una mayor superficie en planta y una mejor distribución de las habitaciones en torno al patio principal. «Será un patio típico andaluz el que recibirá al viajero», subrayó el promotor, quien aseguró que las prestaciones y categoría del negocio se asemejarán al de un cuatro estrellas. La intervención incluye la instalación de un ascensor y la apertura de antiguos huecos de la fachada hacia la calle Pozos Dulces que fueron anulados en la última reforma del edificio.

Distribución

La planta baja albergará la recepción de los huéspedes, un salón de usos múltiples, un cuarto de baño adaptado y el patio, en el que se ubicarán las mesas para servir el desayuno desde el office. En esta misma planta se ubicarán dos de las 12 habitaciones, con baño tipo suite. Estas dos habitaciones podrán quedar unidas por un distribuidor, si así lo solicitan los clientes. Esto mismo sucederá con otras parejas de habitaciones en las dos plantas superiores. La planta de cubierta acogerá el cuarto de instalaciones, el casetón de las escaleras y tres terrazas.

El proyecto, para el que la Gerencia Municipal de Urbanismo concedió licencia de obras el pasado mes de diciembre, ya ha empezado a materializarse en el interior del inmueble. Sus promotores confían en que pueda abrir sus puertas para este próximo verano, aunque todo dependerá del ritmo de los trabajos, para los que se ha estimado un plazo de ejecución de cuatro meses.

Al encontrarse en el ámbito del Centro Histórico, este proyecto ha tenido que someterse a un informe de los técnicos de la delegación de la Consejería de Cultura que se emitió con sentido favorable en el mes de noviembre del año pasado. En principio, según aclaró el arquitecto responsable de la obra, no se ha detectado la presencia de pinturas murales en las fachadas de esta construcción de la época barroca.

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