La Costa recupera el turismo ruso, que gasta un 55% más que el viajero medio

Turistas entran con sus maletas en un hotel de Marbella./Josele-Lanza
Turistas entran con sus maletas en un hotel de Marbella. / Josele-Lanza

Los datos del Registro de Turismo elevan el aumento de las plazas turísticas en la provincia en un 47% en dos años

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Esta semana se ha celebrado el Día Mundial del Turismo, que ponía el foco en el desarrollo sostenible de esta industria. Era obligado hacerse la pregunta. ¿Crece la Costa del Sol de forma sostenible? Los datos dejan claro que el aumento de la oferta en los dos últimos años es una señal de alerta de que se ha llegado a un punto de inflexión a partir del que es necesario dar prioridad a la planificación para, como decía el arquitecto malagueño Salvador Moreno Peralta, empezar a pensar que este crecimiento exige un nuevo modelo de ciudades. Basta con señalar que la capacidad de alojamiento de la capital de la Costa se ha disparado desde 2015 hasta ahora en un 103%, pasando de contar con 15.104 plazas de hoteles, apartamentos y hostales a 30.775 al sumarse las viviendas turísticas.

Las cifras hablan por sí solas también en la provincia. En 2015 tenía una capacidad de carga de turistas, medida en el volumen de plazas de alojamiento, de 201.042, distribuidas entre 1.852 establecimientos tanto de apartamentos turísticos, como de hoteles y hostales, según los datos del Registro de Turismo de Andalucía. A fecha de este mes de septiembre, la Costa del Sol puede albergar a 295.738 viajeros en negocios turísticos reglados, es decir, un 47% más de capacidad. Este fuerte despegue viene marcado por la entrada en vigor del primer decreto que regulariza la actividad de las viviendas de alquiler turístico para convertirlas en una oferta alojativa más. Y es que de esas 94.696 nuevas plazas que ha sumado el destino en poco más de año y medio, 80.381 son pisos que sus propietarios han optado por destinarlos al turismo y que ya están registrados como oferta turística.

En estos momentos, la radiografía de las alternativas que tienen los turistas que quieran pasar sus vacaciones en la Costa dibuja un destino con una gran diversidad, destacando que de la oferta hotelera, de pensiones y hostales, un tercio de ella es de establecimientos de cuatro y de cinco estrellas. En concreto, en la provincia se cuantifican como establecimientos hoteleros 1.473 negocios que ofrecen 158.156 camas. Además, el auge de los apartamentos turísticos, que en el último año y medio, ha sumado casi seis mil plazas más, ha elevado a 634 los establecimientos de esta modalidad con 57.201 camas. Pero además, dispone de 15.291 viviendas que han añadido a la oferta turística de la provincia con 80.381 plazas. Una cifra que cambia cada día y cuyo ritmo de registro mantiene la intensidad desde la puesta en marcha de la normativa.

Desde Turismo Costa del Sol van más allá y, considerando también la aportación de las casas rurales y de los campings, advierten que, en concreto, si en agosto de 2016 había algo más de 7.000 establecimientos, en lo que llevamos de año ya se sitúa la cifra en torno a los 19.000. Si bien, cabe precisar que el aumento de plazas de alojamiento es de un 23,9%. El presidente de Turismo Costa del Sol, Elías Bendodo, precisó que «se deduce que la gran mayoría de nuevos establecimientos no pertenecen a grandes plantas hoteleras, sino a alojamientos de más limitada capacidad, como apartamentos o alojamientos rurales, donde encontramos las cifras más espectaculares que arroja la coyuntura elaborada por esta empresa pública».

La capacidad de carga de los alojamientos ha crecido en 94.696 plazas desde 2015

Sin embargo, pese a este frenético ritmo de crecimiento de la oferta ninguna de las modalidades de alojamiento se ha resentido en sus niveles de ocupación. Lo que demuestra que hay turistas para todos y que esta diversidad es un nuevo valor añadido del destino. El mejor ejemplo es que los hoteles han mantenido en los ocho primeros meses del año el volumen de pernoctaciones, hasta 13,9 millones, y los apartamentos turísticos han visto crecer un 12% las estancias, para superar los 4,8 millones entre enero y agosto. A ello se añade que en la oferta de turismo rural se ha disparado un 49,6% las pernoctaciones en este mismo periodo y en los campamentos turísticos el dinamismo se traduce en un 11% más de noches reservadas. Todo ello, mientras que la fuerte inyección del alquiler vacacional cifraba en un 90% la ocupación registrada. La ausencia de estadísticas oficiales sobre esta actividad impide conocer su volumen global de este negocio.

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