Los cinco estrellas de la Costa cierran una buena campaña de verano estabilizando los precios

Un grupo de turistas se desplaza por las instalaciones del hotel Marbella Club /Josele-Lanza -
Un grupo de turistas se desplaza por las instalaciones del hotel Marbella Club / Josele-Lanza -

La rentabilidad de la oferta de lujo en la provincia sufre un ligero estancamiento tras años de subidas encadenadas

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

La planta hotelera de lujo ha cerrado una buena campaña de verano en cuanto a ocupación. Su éxito se debe a una apuesta por la estabilidad en los precios, rompiendo, por tanto, con una racha de subidas encadenadas que se había convertido en tónica común en los últimos años. Así lo confirma el portavoz de Aehcos para los cinco estrellas, Fernando Al-Farkh, quien concreta que la oferta hotelera de máximo nivel que se reparte entre una docena de establecimientos en la provincia (el 70% ubicada en Marbella) ha vivido en general un julio «espectacular» y un agosto «atípico», porque se ha tenido que «intensificar el trabajo» para cerrar el mes con una «buena» cota de ocupación que finalmente también se ha logrado.

«Este verano hemos conseguido datos similares a los del año pasado, pero no hemos continuado con la línea de crecimiento de los últimos ejercicios en cuanto a mejora de los ingresos. La rentabilidad hotelera ha sufrido un pequeño estancamiento porque el mercado estaba más estabilizado en cuanto precio», subraya el portavoz.

La estabilidad ha sido la tónica, bien por cumplir objetivos o bien para premiar al cliente fiel

Responsables de hoteles exclusivos sostienen que, bien por cumplir objetivos o bien para premiar al cliente fiel, han mantenido una política de estabilidad en las tarifas, aunque algunas sí han experimentando un leve estirón. «Los precios van cambiando según la demanda y la ocupación, así que nosotros, en Marbella Club, que hemos tenido un julio y agosto mejores que el año pasado, con una demanda muy grande, hemos aplicado una pequeña subida, nada importante. Hemos mantenido a clientes repetitivos y por eso hay que ser flexible y no abusar de las subidas», dice Juan Carlos Luna, director de este hotel boutique de lujo donde los huéspedes encuentran una oferta diversificada que se mueve, por citar sólo algunos de sus atractivos, entre un centro ecuestre o 42.000 metros cuadrados de jardines botánicos.

De nuevo este año la campaña estival se alargará. Los libros de reservas de los establecimientos de alto standing confirman este hecho que se registra de un tiempo a esta parte. Los hoteles consultados ya tienen un alto nivel de ocupación para este mes, algunos como Marbella Club con la previsión de rebasar el 80% de media. Hotel Los Monteros está «prácticamente lleno durante las cuatro semanas de septiembre», tendencia que en este cinco estrellas gran lujo se mantiene, al menos, hasta el próximo 20 de octubre, según confirma su director general, Fernando Al-Farkh.

Este responsable hace hincapié como portavoz de los cinco estrellas de la provincia en la influencia que ha tenido en esta campaña sobre todo el sector, las viviendas de uso turístico, la nueva modalidad de alojamiento que ha entrado en juego dentro de la oferta turística. El impacto, según el portavoz, es claro: la Costa del Sol ha recibido más turistas pero «se ha notado una bajada en cuanto al poder adquisitivo de aquellos que nos han visitado».

«La entrada de varios miles de viviendas destinadas a uso turístico que se han regularizado en los últimos 12 meses, provoca, obviamente, que el conjunto de la oferta del destino Costa del Sol sufra variaciones. Y el conjunto de la oferta va desde las viviendas del sector turístico, modalidad que tradicionalmente sí ha pertenecido al segmento de alojamiento turístico, a los hoteles cinco estrellas gran lujo. Al fin y al cabo, la ley de la oferta y la demanda ejerce sus influencias sobre el conjunto de un destino, no sobre segmentos concretos del mismo», explica el portavoz de la patronal hotelera.

En el caso de Marbella, que mantiene la supremacía en presencia de hoteles top, categoría a la que no hace mella de momento las viviendas de uso turístico por el perfil de sus huéspedes, que demandan las mejores instalaciones y servicios, los hoteleros siguen inquietos porque la imagen de Puerto Banús, principal referente de la marca, se haya visto perjudicada poco antes del verano por la presencia de focos de turismo de borrachera. Javier Mendizábal, director del hotel Don Carlos, otro buque de lujo veterano de la ciudad que ha cerrado una campaña «positiva» con subida de tarifas respecto al año anterior, explica que en el resort, las expectativas en cuanto a demanda se han quedado cortas para los meses tradicionalmente de mayor ocupación, lejos de las cifras récords esperadas. «Explicar los factores que afectan a una demanda siempre es complicado –concreta–, pero es evidente que estamos teniendo una afluencia de turismo, sobre todo en zonas de Puerto Banús, que no es de la calidad a la que estamos acostumbrados».

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