Casting de amantes de los viajes para disfrutar de una ruta soñada por Europa

El Muelle Uno ha acogido la cita/Fernando González
El Muelle Uno ha acogido la cita / Fernando González

Easyjet y Booking eligen en Málaga entre 800 participantes a viajeros expertos. Marina Ruiz Vázquez y Rocío Sánchez Quesada participarán en la final que se celebrará en Barcelona

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

La aerolínea Easyjet y el portal Booking.com se lanzaron ayer en Málaga a la búsqueda de viajeros profesionales. El casting comenzó a las nueve y media de la mañana en el Muelle Uno, donde la cola de participantes no cesó hasta el mediodía. Más de 800 personas, amantes de los viajes, participaron en este concurso que ofrece como recompensa una vuelta por veinte ciudades europeas durante un mes. Tras superar tres pruebas básicas en las que demostrar que son expertos en recorrer mundo, como hacer un selfie, con palo incluido, a la carrera, responder a una pregunta de cultura general como cual es el río más largo de Europa, y mostrar la maleta que llevaban preparada para conocer la maestría en este arte, han sido elegidas Marina Ruiz Vázquez y Rocío Sánchez Quesada para participar en la final, que se celebrará en Barcelona el próximo 29 de septiembre y en la que optarán a ser los ganadores del viaje por Europa durante 30 días.

Claudia Safont, responsable de Comunicación de easyJet y Óscar Oliva, Product Performance Manager de Booking.com, que estuvieron al frente del jurado, explicaron que en el concurso Professional Traveller han participado 3.000 personas en las ciudades de Madrid, Palma de Mallorca, Bilbao, Málaga y Barcelona. Si bien destacaron el alto interés que ha despertado el casting en Málaga. “Hemos tenido una de las participaciones más altas”, dijo Safont, que explicó que en la valoración se tenía también en cuenta la participación en redes sociales, la capacidad para redactar un blog y los idiomas, aunque no se medía el nivel de los mismos sino la pericia para hacerse entender. “En otro de los casting una de las pruebas era de mímica para valorar la capacidad de comunicarse con señas”, aseguró Oliva, que apuntó que la decisión final “ha sido difícil”.

En la cola del casting había tanto jóvenes como personas de más edad. Todos debían portar una maleta de cabina con el equipaje que llevarían a esta vuelta a Europa. La expectación era máxima y todos coincidían en su pasión por viajar en el momento en que tenían que convencer al jurado de que eran los merecedores de ser finalistas.

Entre las primeras en hacer las pruebas de esta selección se encontraba Carmen Bravo, funcionaria de 53 años, que no dudó en apuntarse al casting desde que leyó la información en SUR. “Este concurso está hecho para mí”, dice que pensó. “De ser elegida supondría cumplir un sueño. Un mes viajando y conociendo 20 ciudades es lo más”, declaró.

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