Álora duplica el número de camas de alojamiento desde la reapertura del sendero

FERNANDO TORRES ÁLORA.

La aplicación de la metodología Sicted (Sistema Integral de Calidad Turística en el Destino) está llamada a equiparar e igualar la calidad de todos los establecimientos que conviven en el entorno del Caminito del Rey. Este plan se aplica para conseguir aumentar las pernoctaciones y el impacto en el entorno, aunque hasta la fecha ha habido un desarrollo en este sentido bastante importante en uno de los municipios más próximos al pantano del Chorro: Álora.

El alcalde del municipio, José Sánchez, lo apuntó en el balance de los dos años de la restauración del sendero: el número de camas disponibles en la localidad ha pasado de unas 600 a más de 1.200.

Este no es el único impacto que ya ha dejado el Caminito: la gran oferta patrimonial y cultural de Ardales ha visto como sus visitas han aumentado «de forma considerable» en los últimos dos años, según anunció la alcaldesa de la localidad, María del Mar González. Entre Álora y Ardales hay un total de 350 establecimientos hoteleros con capacidad para unas 5.000 camas que no están siempre llenas, de ahí la importancia del plan Sicted, que hará que toda la oferta esté equilibrada con el destino principal.

Las consecuencias positivas de la restauración del Caminito también han llegado, según explica la diputada de Medio Ambiente, Marina Bravo, a municipios como Campillos. Pese a no estar tan cerca del enclave como otras localidades, está recibiendo «cada vez más personas de paso, que lo visitan antes de llegar o al irse». En este sentido, el alcalde de Campillos, Francisco Guerrero, remarcó en el balance bianual la importancia de expandir al máximo el área de influencia de la atracción turística. «Estar incluidos en los planes del Caminito es y será muy beneficioso para el turismo de la localidad». Con estos datos, se confirma que el Caminito del Rey es, más que un sendero, un fenómeno económico.

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