El rápido crecimiento del aeropuerto de Málaga obliga a pensar ya en su ampliación

El rápido crecimiento del aeropuerto de Málaga obliga a pensar ya en su ampliación

El aeródromo crece en los últimos dos años lo previsto para ocho y rozará a este ritmo en 2021 el tope de 27 millones de pasajeros, lo que obliga a su ampliación

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Mes a mes, sobre todo, durante los dos últimos años se han sucedido los titulares sobre las cifras históricos que alcanzaba el aeropuerto de Málaga, que batía récords y rompía techos en los meses tanto de temporada alta como de la baja. Esos registros han llevado a esta infraestructura a ganar 4,2 millones de viajeros, a ritmo de crecer un 16% en 2016 y casi un 12% el pasado año, es decir, multiplicando por cuatro la subida media registrada hasta dicho periodo desde 2004. Ni más ni menos que avanzar en 24 meses el crecimiento previsto para ocho años, hasta cerrar en 2017 con 18,6 millones de pasajeros. Este salto cuantitativo coloca a esta infraestructura en un nuevo escenario, que obliga a pensar en que si estas instalaciones siguen ganando pasajeros a una media de dos millones al año, que es lo consolidado en estos dos últimos, el aeropuerto de Málaga rozará en 2021 el tope técnico de 27 millones de viajeros, que Aena señala tras la última ampliación, en la que se invirtieron 1.400 millones en la construcción de la T3 y se ejecutó la segunda pista. Fueron precisamente estas actuaciones, planificadas y llevadas a cabo en tiempo y forma, las que se convirtieron en el as que hizo que el turismo de la Costa del Sol sintiera más tarde que otros destinos los efectos de la larga crisis económica y que también saliera antes de ella. Por eso, el sector turístico alza ya la voz para advertir que es una prioridad absoluta comenzar a planificar la ampliación de esta infraestructura, que es el corazón que bombea turistas a un destino en el que todo hace pensar que la llegada de viajeros no sólo crecerá al ritmo de estos dos últimos años sino que incluso puede ir más allá. Basta sólo con señalar que la capacidad de la oferta alojativa de la provincia se ha duplicado con las viviendas turísticas, que han inyectado en dicho periodo más de 90.000 plazas, superando las que ofrecen los hoteles.

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«Vamos ya tarde», asegura con preocupación el presidente del Consejo de Turismo de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Miguel Sánchez, que avanzó que en la última reunión del Consejo de Turismo de Andalucía, celebrada esta semana, se acordó trasladar al comité de coordinación aeroportuario de la región la necesidad de plantearse de forma urgente la ampliación del aeropuerto. «Es un asunto que no se ha abordado y eso que estamos con un crecimiento que si no somos capaces de cuidarlo la competencia del Mediterráneo viene con una oferta impresionante. No podemos consentir que en este contexto, en un plazo de cuatro o cinco años nos veamos frenados por la capacidad del aeropuerto. O lo trabajamos ya o lo pasaremos mal, porque estas actuaciones requieren de largos plazos para su estudio, tramitación y ejecución», advirtió.

La primera imagen

En este sentido, el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón Suñé, apuntó que «es fundamental actuar ya para no quedarnos atrás. El aeropuerto es la primera imagen que el turista tiene del destino y el último recuerdo de su estancia. No podemos permitirnos que en unos años encuentre al llegar o al salir una infraestructura saturada». Es más, la presidenta de la Asociación de Empresas de Rentacar de la Costa del Sol, Ana María García, indicó que en la actualidad en cuanto a párking y zonas de recogida de viajeros «se ha quedado pequeño y las actuaciones que se realizan son parches que en poco tiempo vuelven a verse superados».

El sector turístico alerta de que «vamos ya tarde» y considera una prioridad planificar la ampliación del aeropuerto para no frenar el crecimiento de la Costa

Y es que el aeropuerto de Málaga es el cuarto más importante del país y el tercero de la Península, sólo precedido de Madrid y Barcelona. Además es el que más creció el año pasado de los treinta con mayor tráfico de Europa. Sin olvidar que es la puerta de entrada de más del 80% de los turistas que llegan a Andalucía por vía aérea. De hecho, está entre los primeros del ránking en cuanto a conexiones directas, con más de 110 destinos en plena temporada baja, y una apuesta consolidada para unas sesenta aerolíneas, de las que las cuatro primeras cuentan con aviones basados en este recinto.

En su contexto

18,6
son los millones de viajeros con los que cerró el aeropuerto de Málaga en 2017. Un registro histórico.
13,7%
es el crecimiento medio registrado en esta infraestructura en los dos últimos años, frente al aumento medio del 3,6% al que venía creciendo desde 2004.

Sin embargo, desde Aena, explicaron que el aeropuerto tiene en la actualidad capacidad suficiente para atender el aumento del tráfico, recordando que «cuenta con un aeropuerto 24 horas operativo, con dos pistas, un área terminal con 180 mostradores de facturación, 48 puertas de embarque y 23 cintas de recogida de equipaje, una de ellas para equipajes especiales». Este operador consideró que «en este escenario, las actuaciones que la realidad exige hoy son, además del mantenimiento, de materia eléctrica, de eficiencia ambiental (climatización y tratamiento de aire en las terminales), de desarrollo y mejora del sistema de ayudas a la navegación, de remodelación de la T2 (de 1991), de seguridad de personas e instalaciones (ampliación de filtros de seguridad), de seguridad operativa y de urbanización, viales y aparcamientos». Es decir, todos los proyectos recogidos en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2017-2021, que constituye la piedra angular del nuevo modelo de regulación aeroportuaria. «El DORA es el instrumento que garantizará, durante el próximo lustro, el correcto desarrollo de las infraestructuras aeroportuarias y la adecuada prestación de los servicios aeroportuarios básicos», explicaron, para detallar que este documento cifra en 112 millones la inversión comprometida para dicho periodo.

La T-3 del aeropuerto de Málaga Costa del Sol, en plena actividad de temporada alta.
La T-3 del aeropuerto de Málaga Costa del Sol, en plena actividad de temporada alta. / Salvador Salas

Aena no comparte la tesis de que haya que actuar en función de hacer previsiones en base a los crecimientos de los últimos años, que en el caso de Málaga se mantiene al alza de forma continuada desde 2013, si bien este es el discurso empleado en la presentación del plan de ampliación del Prat hace unos días. En este acto el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, avanzó una inversión de 1.929 millones de euros en actuaciones a acometer en los próximos diez años para elevar la capacidad del aeropuerto de Barcelona hasta los setenta millones de pasajeros. El anuncio lo realizó advirtiendo que El Prat está creciendo a un ritmo del 7% hasta los 47,3 millones de pasajeros cuando su capacidad máxima es de 55 millones. Si el aeropuerto catalán está a ocho millones de su tope, el de Málaga, con otras proporciones en cuanto a volumen de viajeros pero con mayor ritmo de aumento de pasajeros, está a nueve millones del tope técnico. Es más, de seguir el ritmo de estos dos últimos ejercicios, en 2023 superará la capacidad máxima prevista con las inversiones que se aprobaron en 2004 y que permitieron estrenar la T3 en 2009 y la segunda pista en 2010, lo que lo habilitaba para soportar un tráfico de 30 millones. Y es que este salto de calidad de lo que hoy es el aeropuerto se concibió cuando la capacidad de la nueva obra suponía duplicar la actividad que por entonces tenía la infraestructura malagueña, es decir, con una antelación muy superior a la de ahora.

Aumento de la demanda

Por su parte, el Ministerio de Fomento se remite, como Aena, al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), aprobado en enero de 2017, como actuaciones previstas en el aeropuerto de Málaga a corto plazo. «En él se prevé para Málaga una inversión de unos cien millones de euros para diversas actuaciones que contribuirán a la mejora operativa del aeropuerto, de forma que queda garantizada su capacidad para absorber el incremento de demanda. Se trabaja tanto a corto plazo como a medio y largo plazo para que el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, uno de los principales aeropuertos de España por volumen de tráfico, tenga siempre capacidad disponible para absorber la demanda de tráfico en las mejores condiciones de calidad», apuntaron.

La gerente de la Fundación Ciedes, Carmen García, indicó que Aena tiene en exposición pública un documento de revisión del actual Plan Director del aeropuerto y en el que se recoge que «el crecimiento previsto, tanto de pasajeros como de aeronaves, hasta unos 25.951.300 pasajeros totales y 181.140 aeronaves en el horizonte de desarrollo previsible hace necesario planificar las actuaciones que garanticen los debidos niveles de calidad», para reconocer en este mismo documento que «resulta imprescindible» revisar el Plan Director, que fue aprobado el 13 de julio de 2006.

García destacó los documentos de la Fundación Ciedes en los que se destaca que «uno de los elementos que ha favorecido la gran transformación de Málaga en los últimos 20 años ha sido, sin duda, la mejora de sus infraestructuras de transporte. El aeropuerto se puede decir que hoy es un catalizador de riqueza para Málaga y para Andalucía».

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