Diario Sur

El Gran Hotel Miramar inicia su cuenta atrás para abrir a mediados de diciembre

Aspecto de los jardines del Gran Hotel Miramar, donde los operarios ultiman las obras para la apertura.
Aspecto de los jardines del Gran Hotel Miramar, donde los operarios ultiman las obras para la apertura. / Francis Silva
  • El día del estreno del establecimiento será dedicado a una cena de gala para los profesionales que han participado en la recuperación del edificio

Los albañiles dejarán paso a los profesionales del turismo en cuestión de semanas, aunque tendrán que convivir en la recta final de la obra y la apertura del primer cinco estrellas gran lujo de Málaga. El Gran Hotel Miramar inicia su cuenta atrás para recibir a sus primeros huéspedes a mediados del próximo mes de diciembre. El director del establecimiento, Israel Martínez, aseguró que aún no tienen una fecha concreta. Lo que sí saben es que el día del estreno se ha reservado para los profesionales que han participado en la recuperación, casi un siglo después, de esta joya arquitectónica de finales de los años veinte, obra del arquitecto malagueño Fernando Guerrero Strachan. Con una inversión de 65 millones de euros de la cadena Hoteles Santos, el proyecto del Estudio Seguí Arquitectura y Planeamiento, que dirige José Seguí, devolverá la actividad hotelera a este inmueble en cuestión de semanas, tras su etapa como Palacio de Justicia.

«Es una tradición en Hoteles Santos que las aperturas de los hoteles se realicen con una cena de gala, para la que se pondrá a funcionar el comedor principal, con los industriales que han intervenido en la obra y que tendrá como anfitrión al presidente del grupo, José Luis Santos. Después, los invitados también estrenarán las habitaciones alojándose en el hotel esa noche. Serán más de un centenar de personas», explicó Martínez.

El hotel lleva desde julio con el proceso de reservas abierto en la web para contratar habitaciones, en principio, a partir de marzo, y desde hace poco tiempo para alojarse desde el 15 de enero. «Aún así tenemos lista de espera para estrenar el hotel y para hospedarse durante diciembre, pero no están a la venta las habitaciones. Queremos abrir poco a poco, para garantizar un buen rodaje», aseguró el director, que destacó que las perspectivas son muy buenas y que las reservas van bien. «Se nota el sentimiento que despierta este hotel entre muchos malagueños. En abril esperamos un despegue muy fuerte de las ventas. Mayo, junio, septiembre y octubre ya cuentan con una buena línea de eventos», recalcó. Y es que apuntó el dinamismo que presenta el segmento de convenciones y de congresos, con destacadas reservas de grupos ya cerradas. «Se abre una nueva puerta en la ciudad con la apertura del Gran Miramar al segmento de convenciones. De hecho, nuestra idea que las 120 habitaciones básicas se destinen a esta actividad, dejando las ochenta restantes, incluidas las suites, a los clientes independientes», precisó.

Cabe recordar que el hotel, en el que los jardines de la entrada principal invitan ya a pasear por ellos, cuenta con quince espacios para reuniones, con luz natural y vistas al mar, con capacidad para hasta 700 personas. Todos ellos en un marco único en el que en el corazón del edificio late el sello de la nobleza y la majestuosidad de la que disfrutaron personajes célebres como Ava Gardner, Antonio 'El Bailarín', Ruth Roman, ó la misma Rita Hayworth entre otros muchos personajes del mundo de la cultura y el arte. Este patio central, que cautiva al visitante, fue también el alma de acontecimientos cinematográficos y taurinos , sin olvidar las reuniones empresariales y sociales.

El Gran Hotel Miramar, que fue el lugar de encuentros de la sociedad civil malagueña y testigo de sus más importantes acontecimientos sociales durante la primera mitad del pasado siglo XX, ha puesto también en valor los 9.000 metros cuadrados de jardines, que son el escenario elegido para la celebración de 30 bodas que hay ya contratadas, aunque consideran factible llegar a las sesenta. La gastronomía será otro elemento clave, para la que el grupo avanza negociaciones con una marca andaluza. Además, en el restaurante Picasso se ofrecerán productos Sabor a Málaga para preparar platos de la cocina local. La bodega, habilitada en los antiguos calabozos, también tendrá sello malagueño.

Sobre la inauguración oficial, aún hay muchos flecos por resolver, pero puede que haya más de una, con una sorpresa final para devolverle a la ciudad todo el cariño.