Diario Sur

La nueva norma de alojamientos suprime los límites de plazas en complejos rurales

La normativa establece cambios en los complejos turísticos rurales, en hoteles y apartamentos. :: sur
La normativa establece cambios en los complejos turísticos rurales, en hoteles y apartamentos. :: sur
  • La Junta actualiza los requisitos técnicos en hoteles, apartamentos y casas ubicadas en el interior para adaptarlos a los nuevos tiempos

Contar con una cabina de teléfono en los vestíbulos de los hoteles o disponer de ordenadores en los establecimientos hoteleros de tres a cinco estrellas son exigencias que están más que desfasadas y que forman parte de los requisitos técnicos que la Junta acaba de modificar en la nueva normativa para hoteles, apartamentos turísticos y casas rurales, que ayer se publicó en el BOJA. Entre los cambios introducidos hay algunos, como los mencionados, que parecen obvios, y otros que abren nuevas perspectivas a negocios en alza como los hoteles boutique en los pueblos del interior de la región. Y es que la norma suprime la limitación en cuanto a la capacidad de los complejos turísticos rurales, que debían tener un mínimo de 21 plazas y un máximo de 250. En este sentido, señala que «este requisito se ha eliminado porque, en la práctica, imposibilitaba los hoteles rurales pequeños y con encanto». También en este ámbito, cambia la exigencia de disponer de depósitos de agua obligatorios en las casas rurales sin suministro de red, que podrán sustituir por un segundo pozo de manantial suficiente.

Otro de los aspectos con los que la normativa reciente pretende adaptarse a las nuevas formas de viajar se centra en el punto en que se revisan las condiciones del servicio de recepción en los hoteles y hoteles-apartamentos de una y dos estrellas que cuenten con quince o menos habitaciones. En ellos, excepcionalmente, y con una serie de condicionantes, se permite que, a partir de las 20.00 horas, la prestación de estas funciones pueda realizarse por personal localizado, siempre que se garantice la atención a los clientes.

Además, es una novedad que los sanitarios previstos en los baños y aseos de las habitaciones se puedan colocar por separado o agrupados en estancias independientes, con lo que se ajusta la norma a las tendencias de construcción y diseño contemporáneas. Por otra parte, la ventilación directa al exterior o a un patio de las habitaciones se podrá reemplazar por una instalación térmica que cumpla las exigencias técnicas.

También se elimina el porcentaje de superficie adicional para instalar camas supletorias en las habitaciones, cuando sean ocupadas por menores de catorce años, para promocionar el turismo familiar. «Asimismo, antes de esta modificación, las camas supletorias debían ser iguales a las dispuestas en los dormitorios, aunque ahora se faculta a que puedan ser muebles-cama o sofá-cama», precisa la norma.

Entre las cuestiones modificadas también revisa, en el caso de los hoteles y apartamentos, los requisitos referentes a la normativa sectorial que no corresponden a la Consejería de Turismo, como, por ejemplo, los relativos a las zonas del personal de los establecimientos. «De este modo, no serán exigibles elementos como la anchura mínima de las escaleras del servicio, o el vestuario y comedores de personal, que ya están regulados por legislación laboral», precisa la normativa, que tiene como objetivo adaptar los requisitos técnicos de estas modalidades de alojamiento a la realidad actual, así como clarificar algunas condiciones.