Diario Sur

La victoria de Donald Trump genera en el turismo la misma incertidumbre que el Brexit

Las elecciones de EEUU también han tenido presencia en la WTM.
Las elecciones de EEUU también han tenido presencia en la WTM. / Salvador Salas
  • Es curioso que en la mejor World Travel Market de la historia, la feria haya sido, pese a los espectaculares números y el crecimiento de turistas, tan cautelosa al hablar del futuro

La victoria de Donald Trump en Estados Unidos ha hecho bajar las bolsas, pero también se ha dejado sentir en el turismo, un sector muy sensible a cuaqluier acontecimiento 'fuera de lo normal', y la llegada a la Casa Blanca de este populista personaje lo es. Si la World Travel Market comenzó con la incertidumbre (llámelo equis para no decir miedo), el triunfo del republicano millonario no ha generado menos resquemor (llámelo como quiera para no decir miedo). Es curioso que en la mejor World Travel Market de la historia, la feria haya sido, pese a los espectaculares números y el crecimiento de turistas, tan cautelosa al hablar del futuro. Pues eso, miedo. Simplemente.

¿Y qué va a pasar? Ese miedo hace, ioncluso, que nadie quiera hablar. Al menos con nombres y apellidos. 'Por detrás' te dicen de todo: y es que si Trump endurece las fronteras, los visados y pone trabas al flujo de las personas entre países eso, sin duda, ya afectará al turismo. Es verdad que Estados Unidos no es uno de los grandes 'surtidores' de turistas de España, pero tampoco lo es menos que había ido creciendo paulatina, aunque lentamente, y que también se ha demostrado que el turista USA maneja dinero y sus estancias son medias, ya que no compensa un viaje tan largo para un fin de semana. ¿Y ahora qué…? Pues todo el mundo mirando hacia el otro lado, pero nadie puede negar que Trump entró ayer como un elefante en una cacharrería en el último día de la World Travel Market de Londres.

El ambiente en la WTM varió mucho respecto a sus dos primeros días, pese a que hubo una gran afluencia de visitantes, pero al menos no se notaba el frenesí de las primeras 48 horas, donde todo se movía a un ritmo alucinante, tanto las inauguraciones, como los discursos y también los propios negocios. La feria cerró sus puertas a las siete de la tarde, cuando en Londres el colapso de tráfico es infernal y a la vez hacía un frío importante, con una sensación térmica que no superaba el grado positivo, aunque la verdad es que parecía menos.

Por cierto, en el único expositor que a las seis y media de la tarde había colas era el de SUR: El Pimpi y los productos de Sabor a Málaga han sido una de las sensaciones de la zona de Europa. Jamón, vino, queso, salchichón… y un periódico bajo el brazo. Otro año más.