Diario Sur

Francisco Javier Fernández: «Hay que organizarse para que quepa todo el que venga. Y no significa hacer hoteles»

Francisco Javier Fernández, en la sede de Turismo Andaluz, poco antes de la entrevista.
Francisco Javier Fernández, en la sede de Turismo Andaluz, poco antes de la entrevista. / Álvaro Cabrera
  • El consejero de Turismo y Deporte de la Junta analiza la situación actual del sector y avanza nuevos proyectos, tras una temporada alta para enmarcar

Es media mañana, pero el consejero de Turismo, Francisco Javier Fernández, ya lleva a sus espaldas varios cientos de kilómetros. Este ir y venir constante de un extremo a otro de la región le permite constatar que Andalucía gana turistas en todas las provincias y durante todo lo que va de año. De ahí que no tema al fantasma de la saturación, aunque inste a planificar para que «quepa todo el que quiera venir» y para no morir de éxito. Fernández analiza la situación actual del sector y avanza nuevos proyectos, tras una temporada alta para enmarcar.

Andalucía, con la Costa del Sol a la cabeza, está a punto de cerrar el mejor verano de su historia. ¿Qué da más vértigo las cifras de negocio o el riesgo a no fidelizar a esos nuevos clientes?

Creo que lo que da mas vértigo es el trabajo que tenemos que realizar para fidelizar a los clientes. Las cifras son muy buenas, pero nuestro trabajo tiene que centrarse en consolidar estos datos para hacer una base sólida como para que no sea un incremento coyuntural, sino estructural.

¿Cuáles son esos datos con los que se prevé cerrar el verano?

Esperamos que esté por encima del incremento del año pasado y que ronde el 5 ó el 6% más de turistas. Estamos hablando de que de junio a septiembre superemos los 25 millones de pernoctaciones y eso significaría este incremento.

Sin embargo hay una parte importante de turistas prestados, por la situación de inestabilidad de destinos competidores. ¿Qué cree que debe hacer Andalucía para que cuando estos países superen esos conflictos, la Comunidad haya consolidado ese terreno ganado?

En primer lugar no hay tanto turismo prestado. En estos momentos estamos superando las cifras anteriores a la crisis. Eso significa que en el momento en que estos destinos no tenían los problemas actuales también Andalucía registraba estas cifras. Considero que lo que está pasando es que el destino está recuperando viajeros que habían dejado de venir. Creemos que tenemos que basarnos en la calidad y la competitividad que tenemos en la relación calidad precio y en diferenciarnos de otro tipo de destinos que se basan en un precio bajo por condiciones laborales precarias, que no son las de España ni las de Andalucía, y estos no pueden ser competidores. Simplemente atenderán a otro tipo de turistas que no son los que tienen que venir aquí.

¿Los datos que barajan apuntan a que la tónica de crecimiento se extenderá al invierno?

Por las conversaciones informales que hemos tenido con los empresarios creemos que vamos a tener un buen otoño, que permitirá mantener esta tendencia hasta el Puente de Diciembre y la Navidad. Y, sobre todo, que igual que el turismo urbano como de interior se ha comportado bien durante el verano, la parte del litoral también va a evolucionar bien, con lo que vamos luchando contra esa estacionalidad. Es arriesgado barajar una cifra, porque el turismo es muy sensible. Sin embargo, creo que podemos mantener un crecimiento del 4% en la llegada de viajeros, lo que permitirá llegar al objetivo de alcanzar los 27 millones de turistas.

Precisamente, ante esta situación, ¿qué diría a los empresarios que están pensando estos días en cerrar por temporada?

A todos los empresarios les pido un compromiso con el empleo estable y de calidad. Si partimos de eso, tengo que instarles a que miren la posibilidad de mantener sus negocios abiertos. Estamos consiguiendo, en una labor lenta pero consolidada, ampliar por delante la temporada alta, incluso ya en marzo hay ocupaciones que puede permitir un hotel abierto. Desde dicho mes hasta prácticamente el Puente de Noviembre vamos a mantener esas ocupaciones altas.

Pero se llega en la misma situación que el pasado año, con un plan aprobado pero sin grandes avances en la lista de municipios que se comprometen contra la estacionalidad con ayudas fiscales, un elemento clave.

Lo que tenemos que hacer es crear las condiciones necesarias, entre todas las administraciones, para que todo aquel que abra vea también reducido algunos de los gastos. Tengo conocimiento de que hay localidades, dentro de la Alianza de Municipios contra la Estacionalidad, que van a aplicar reducciones fiscales.

¿Pero estas bonificaciones se llevarán a cabo este invierno?

Creo que hay municipios que sí, pero queremos que se lleve a cabo en el máximo posible. Sin embargo, la fiscalidad no es sólo lo que permite mantener abierto un hotel en invierno. También hay que conseguir, planteaban los empresarios el pasado fin de semana, ahorros en el consumo energético y también se necesita la complicidad del Gobierno de la nación para crear incentivos laborales, con reducciones en las cuotas a la Seguridad Social, para permitir que los costes laborales también se reduzcan. Con ello se reduciría la temporalidad en el empleo. Creo que eso tiene que ser una política conjunta del Estado, porque también sabemos de la movilidad que hay de trabajadores andaluces, muy bien valorados por el sector turístico, hacia otras comunidades autónomas que regresan ahora e incrementan el paro aquí. Por eso tiene que hacerse de forma estatal. En Andalucía nosotros lucharemos para que no cierren los hoteles andaluces, pero debe ser una política estatal.

Mal momento para pedir políticas estatales ante la situación de provisionalidad de un Gobierno en funciones desde hace casi un año...

Bueno, depende de cómo se apliquen esas funciones. Creo que el Gobierno tiene una responsabilidad y que dentro de esa provisionalidad tiene competencias suficientes para adoptar algunas acciones que puedan contribuir a esta reducción de la estacionalidad. Lo que le exigimos al Ejecutivo, aunque esté en funciones, es que aplique al máximo esas competencias para paliar la estacionalidad a fin de garantizar un empleo estable y de calidad.

Tras el verano, son numerosos los empresarios que aprovechan para realizar reformas, muy necesarias en estos momentos de auge. El sector pide un plan de ayudas para la modernización de la planta hotelera. ¿Para cuándo?

Creo que va a estar relativamente pronto. Estamos viendo la posibilidad de aplicar fondos europeos para este fin y lo que queremos es que sea lo antes posible, para que quién tenga previsto acometer esas reformas puedan planificarlas. Nosotros hemos empezado por los pequeños y medianos hoteles.

De ese proyecto de ayudas con fondos Feder que avanza, ¿se sabe para cuándo se podrá disponer de ese plan y cuánta será la cuantía?

Estamos trabajando en ello para que sea lo antes posible. También estamos esperando que el Gobierno de la nación nos dé el catálogo de las posibilidades en qué gastar para que después las verificaciones de la Unión Europea no sean negativas.

Cuando dice que lo antes posible, ¿se está refiriendo a cuestión de meses?

Sí.

–¿Sería una partida importante y de qué cuantía se trata?

Vamos a intentar que sea el máximo.

¿Y eso qué significa?

No le podría decir.

Precisamente ahora comienza el baile de cifras de los nuevos presupuestos. ¿No cree que los datos de turismo justifican con creces una dotación prioritaria en esas cuentas y qué puede avanzar sobre ello?

Exacto. Estamos en la elaboración del Presupuesto de la Consejería. Hemos hecho una propuesta con un crecimiento, pero creo que lo más importante, y lo que nos piden los ciudadanos, es eficiencia en el gasto. Es decir que cada euro de ese presupuesto dé el máximo de retornos en generación de riqueza y de empleo. Este es nuestro objetivo, que cualquier incremento que haya vaya acompañado de la máxima eficiencia en la gestión de los recursos.

¿Cuánto es el incremento que han pedido?

Hemos pedido un aumento similar al del año anterior, que es el marco que nos permiten y todo dependiendo del ajuste que nos plantee Madrid con el adelanto que haga del reparto del déficit con las comunidades autónomas.

¿Y cuánto fue el incremento del pasado año?

Estuvo alrededor del 4%, hasta cifrarse la partida en la Consejería en 142,81 millones.

Cambiando de tema. Una de las asignaturas pendientes, pese a estos registros históricos, es la ausencia de vuelos directos con mercados lejanos como los Emiratos, China o Japón. ¿Cambiará pronto esta situación?

Es nuestra intención. Estamos en conversaciones con varias aerolíneas para contar con vuelos a esos mercados, e incluso, que tengan rutas hacia ‘hub’ de estas compañías que nos puedan acercar a estos países. Es tan importante contar con vuelos directos como con conexiones con aeropuertos que son centros de operaciones y que permiten buenos enlaces con estos mercados. Nosotros apostamos por las dos vías. Las conversaciones que mantenemos son largas y difíciles, sobre todo, por la imposibilidad de dar subvenciones, como sí pueden hacer otras naciones. Pero creo que la calidad del destino y el interés por Andalucía son las grandes bazas.

¿Y esas negociaciones avanzan hacia un acercamiento o están en punto muerto?

Cada vez están más cerca y cada vez hay más interés por parte de las aerolíneas para venir a Andalucía y de llegar a España a través de esta comunidad. Tenemos una infraestructura aeroportuaria muy buena en la región que puede dar cabida a esos vuelos y nuevas rutas.

Esta semana se ha presentado a nivel internacional el nuevo producto ‘Andalusian Soul’. ¿Puede ser una iniciativa con la que ganar estas conexiones aéreas?

Cualquier producto que sume voluntades como es éste contribuye a ello.

Las zonas turísticas avanzan a pasos de gigante hacia convertirse en destinos inteligentes. ¿Qué está haciendo Andalucía para ello?

Destino inteligente es saber aprovechar todas las posibilidades que te da la comunicación en este siglo XIX. No sólo es aplicar avances tecnológicos, sino también saber aprovechar las herramientas que podemos tener. Hemos estado trabajando en un Big Data que estará a disposición de los empresarios y de los municipios. Estamos cerrando ya la definición del instrumento para que esté diseñado para las necesidades de Andalucía. Es uno de los compromisos que alcanzamos en el inicio de la legislatura y que vamos a presentar en los próximos meses. Es un servicio que nos va a dar la posibilidad de diseñar la promoción y la de conocer las cosas en las que fallamos y las que tenemos que potenciar. Además de ponernos al tanto de lo que gusta al viajero que nos elige y al que no lo hace. También me preocupan mucho los que no vienen y saber por qué no lo hacen.

¿Para cuándo estaría activo este nuevo servicio?

Esperamos que esté para principios del próximo año. Se trataría de tener controlados los perfiles de los viajeros, dentro del ámbito legal que permite la privacidad, para saber qué les ha motivado en la elección del destino y todo con la máxima exactitud. Esta herramienta permite también contar con elementos de predicción y de evaluación. Queremos conjugarlos.

¿Es el primer instrumento de este tipo con que cuenta Andalucía?

Sí, y lo pondremos al servicio de todo el sector.

Este verano los hoteleros han tenido dificultades para encontrar profesionales cualificados. ¿No cree que ahora más que nunca es clave reforzar la apuesta por una formación de calidad?

Creo que la formación que tenemos en Andalucía en el sector turístico es de calidad. Tanto la que se da dentro de la formación reglada como la universitaria y la privada. No creo que nuestros profesionales no tengan la calidad, sino que lo que tenemos que hacer es mejorar las salidas de éstos y hacerles atractivo trabajar en Andalucía. Eso se consigue con salarios dignos y con empleos de calidad y estable, y eso es lo que tenemos que buscar.

Pero entre tanto ahí sigue el CIO de Mijas cerrado o la travesía de La Cónsula y La Fonda...

La Cónsula ya ha empezado su curso.

Pero después de varios años en los que ha perdido mucho de su prestigio. ¿No cree que habría que darle una prioridad a la formación?

En Andalucía se están formando a muchos profesionales y bien, tanto desde iniciativas públicas como privadas. Creo que la recuperación de los cursos de formación por parte de la Junta también va a hacer que la mano de obra esté cualificada y refrende esa calidad que ofrece Andalucía. Tenemos que hacer que la complicidad de los empresarios también posibilite trabajar en la comunidad con condiciones de calidad acorde a cualificación que ofrece.

¿Qué novedades se contemplan cara a los nuevos Presupuestos?

Estamos ya realizando el Plan de Promoción y Márketing para 2017-2020, en el que habrá novedades. Desde la misma concepción del proyecto, que consideramos que no debe tener sólo como objetivo al turista sino también una meta interna como el desarrollo de las pymes, hasta nuevos modelos de promoción y fórmulas innovadoras.

¿Hacía dónde van esas nuevas fórmulas?

Prácticamente se centran en la adaptación a la realidad actual en promoción y márketing. Hay que tener en cuenta que el plan vigente se confeccionó cuando no se disponían de los instrumentos con que contamos ahora, donde no existían muchos de los portales que tenemos ahora mismo ni las herramientas de promoción y comercialización. Tenemos que actualizarlo para contar con las pymes andaluzas y con el diseño de las acciones y el acompañamiento en las mismas de las empresas con sus productos.

¿Qué mensaje enviaría al sector?

El mensaje para el sector es de prudencia, de hacer las cosas con cabeza y pensar que tenemos que hacer que este crecimiento se consolide y que no lo estropeemos nosotros. Creo que ellos son conscientes de ello y actúan en esa línea. Lo están haciendo bien.

¿Teme que este volumen de viajeros histórico puede provocar una saturación de los destinos?

Si vemos que estamos recuperando cifras previas a la crisis y que estamos repartiendo los flujos de los turistas tanto en el tiempo como en el territorio, con ocupaciones prácticamente históricas en el interior, en verano, y en la costa, en invierno, creo que en ese camino no se puede dar la saturación. No hay turistas prestados. Pero hay que organizarse y saber hacer una infraestructura de forma que quepa todo el que quiera venir. Eso no significa hacer más hoteles, sino planificar mejor los flujos de viajeros.

En ocasiones, al hablar de la saturación se pone el foco en el crecimiento de las viviendas turísticas, que muchas de ellas ya estaban en funcionamiento y ahora se han regularizado. ¿Las cifras de Andalucía muestran esa necesidad de preocuparse?

No, creo que muestran que hemos sabido implantar la obligación de garantizar la calidad de la oferta, que no debe remitirse sólo a los hoteles, sino a cualquier infraestructura al servicio del turista. A final de mes estaremos en Andalucía en torno a unas 15.000 viviendas de uso turístico que han solicitado la inscripción en el Registro de Turismo de Andalucía. No estamos hablando de haber incrementado la oferta en 15.000 alojamientos, sino que hemos regularizado 15.000 negocios para que tengan unos cánones de calidad y que dejen de ser una competencia desleal. Esto no es una amenaza para la saturación, sino hacer que la calidad esté en todos los alojamientos. Esta es nuestra lucha.

La Costa del Sol sigue siendo el motor del turismo en Andalucía ...

Prácticamente quien aporta el 40% del negocio es la Costa y es el motor que está sabiendo reinventarse y no sólo ofrecer sol y playa sino otros productos vinculados a la calidad de esta tierra. Ha creado una oferta complementaria que va a hacer que siga siendo el principal foco atractivo de Andalucía en cuanto a turismo.

¿Un reto de futuro?

Hacer hincapié en que Andalucía tiene la suerte de ofrecer mucho y complementario. Lo que tenemos que saber es hacer eso competitivo. Saber mostrar todo y de forma integral para que el que venga sepa que puede repetir. Esta es la gran fortaleza de Andalucía.