El fundador de Fairphone, el móvil ético, revela sus claves en Málaga

Bas van Abel, durante su intervención en Málaga.
Bas van Abel, durante su intervención en Málaga. / Francis Silva

El congreso de innovación social EmpoderaLive concluye hoy con charlas sobre la extensión de Internet en África, las 'ciudades sensibles' y la innovación abierta

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

La estrella de la segunda y última jornada de EmpoderaLive, el congreso de innovación social y empoderamiento ciudadano que se celebra en Málaga, ha sido Bas van Abel, el fundador de Fairphone, el móvil ético. La curiosidad que despierta este teléfono, que cuestiona directamente la manera de hacer las cosas de Apple, Samsung y demás grandes fabricantes, convertía su charla en la más esperada de esta edición para muchos de los asistentes. Van Abel ha explicado las claves que caracterizan su producto, pero también ha hecho reflexionar sobre los límites de la sostenibilidad y los dilemas a los que se enfrenta su compañía a la hora de intentar diferenciarse de la competencia y, a la vez, sobrevivir en un mundo que es el que es.

Para Van Abel, el consumo más sostenible es el que no se hace. Por eso el primer objetivo de Fairphone fue prolongar la duración de los dispositivos más allá de la obsolescencia programada de los teléfonos convencionales, que no suele ir más allá de 18 meses. "Nuestro objetivo es que duren cinco años", ha apuntado. Para ello, los móviles Fairphone han sido los primeros construidos de manera modular, de manera que se pueden reparar o reemplazar sus diferentes componentes por separado fácilmente y a bajo coste.

La procedencia de los materiales es el quid de la cuestión a la hora de explicar por qué los móviles son productos poco éticos. "Un teléfono tiene 1200 componentes. Entender la cadena de suministro y la historia de las personas detras es vital", ha explicado Van Abel. Los minerales y los metales contenidos en un 'smartphone' entran inicialmente en la cadena de abastecimiento desde el sector de la minería, una industria compleja en lo que respecta a la sostenibilidad. Desde la contaminación y las condiciones laborales extremadamente peligrosas, hasta el trabajo infantil, hay una serie de prácticas relacionadas con la minería que requieren una mejora urgente.

Para empezar, muchas minas están en zonas de conflicto armado como la República Democrática del Congo. La estrategia de Fairphone en estas áreas difiere de la ortodoxa: "En vez de alejarnos de las regiones con un alto riesgo de conflicto, queremos hacer negocios en las áreas en las que podemos tener el mayor impacto. Con objeto de apoyar el desarrollo económico y fomentar las prácticas de minería responsable en la República Democrática del Congo y en otros países, nos hemos asociado con distintas iniciativas para crear cadenas de suministro transparentes de los minerales esenciales que se utilizan en nuestros teléfonos", explican desde la compañía.

El fundador de Fairphone ha hablado de los dilemas que surgen cuando una empresa intenta hacer las cosas bien, ya que "no existe la sostenibilidad pura". Así, no ha tenido empacho al hablar del delicado tema del trabajo infantil. "En muchas minas de África trabajan niños. Y si la reacción de nuestra empresa fuera: 'No queremos saber nada de las minas donde trabajan niños', no estaríamos cambiando nada", ha razonado. "Lo que hacemos es trabajar poco a poco para que las cosas cambien y mejorar las condiciones en las que están esos niños".

Las otras características que hacen de Fairphone un 'móvil ético', según la compañía, son la reutilización y el reciclaje de materiales y el "fomento de condiciones laborales justas". La empresa no renuncia a fabricar en China, sino que establece relaciones comerciales a largo plazo y se esfuerza por promover mejoras laborales en las industrias que contrata en este país. "Desarrollamos programas innovadores para mejorar la satisfacción y representación de los trabajadores y para abrir vías de comunicación entre los empleados y los directivos. Además, somos un miembro activo de la Red para la Producción Limpia de Electrónicos, cuyo objetivo es conseguir que la industria electrónica llegue al punto en el que los trabajadores no estén expuestos a ninguna sustancia tóxica durante el proceso de producción", explican desde Fairphone.

La segunda versión de Fairphone está a la venta ahora por 529,34 euros en su página web y de forma física a través de algunos distribuidores, después de un periodo de preventa en la que ha recaudado 10 millones de dólares.

Además de móviles y ética, en EmpoderaLive se ha hablado hoy de la brecha digital en África, donde trabaja la ONG Internet Sans Frontiéres para conseguir un Internet "abierto y libre, accesible a todos sin discriminación". Su directora ejecutiva, Julie Owono, ha sido la encargada de poner voz a este problema, y más concretamente de su última campaña para luchar contra los 'apagones' de Internet en Camerún.

La jornada de hoy también ha contado con Jorge Barrero, director general de Fundacion Cotec, para hablar de innovación abierta y economía circular; así como con el arquitecto e ingeniero Carlo Ratti, director del MIT Senseable City Lab, que ha abogado por evolucionar desde el concepto de 'ciudades inteligentes' al de 'ciudades sensibles', en las que los ciudadanos ganen protagonismo a la hora de crear soluciones a los problemas urbanos.

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