El alma ‘malaguita’ de Ironhack, la ‘startup’ que acaba de captar tres millones de dólares

La plantilla de esta empresa se dedica a impartir cursos intensivos de programación y diseño web. /SUR
La plantilla de esta empresa se dedica a impartir cursos intensivos de programación y diseño web. / SUR

El cofundador de esta meteórica empresa, Gonzalo Manrique, está demostrando haber heredado el talento para los negocios de su padre, el presidente de Sacyr

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

La etiqueta de ‘hijo de papá’ persigue inevitablemente a alguien cuyo padre preside una de las seis mayores constructoras españolas, Sacyr. Y es cierto que Gonzalo Manrique inició su carrera profesional en la empresa de su progenitor tras graduarse como ingeniero de caminos. Así, estuvo de jefe de obra en Alemania, Italia e Irlanda. Pero después de tres años decidió buscar su propia fortuna. Se fue a estudiar un MBA a Wharton (Estados Unidos) y volvió con un socio –el portorriqueño Ariel Quiñones– y un proyecto empresarial en ciernes: Ironhack, que nació en Madrid en 2013 con 25.000 euros de inversión y hoy es una de las ‘startups’ españolas del momento, pues acaba de captar tres millones de dólares en su primera ronda de financiación. Esta ronda ha sido liderada por JME Venture Capital, una gestora de fondos de capital riesgo ligada a la Fundación José Manuel Entrecanales... quien, por cierto, es el presidente de Acciona, otra de las seis mayores constructoras españolas.

Las claves de Ironhack

¿Qué es Ironhack?
Una empresa que organiza ‘bootcamps’ (cursos intensivos) de tres meses que enseñan programación y diseño web a gente sin conocimientos previos.
¿Quién es Gonzalo Manrique?
33 años. Ingeniero de caminos, MBA en Wharton. Nacido y criado en Málaga. Hijo de Manuel Manrique, presidente de Sacyr, donde comenzó su carrera profesional y donde sigue siendo miembro del consejo de administración. Cofundador de Ironhack.

Pero ¿a qué se dedica Ironhack y qué tiene que ver con Málaga? La respuesta a la segunda pregunta es fácil: Gonzalo Manrique es y presume de malagueño. «Mi padre ha vivido toda la vida en Malaga, de hecho toda mi familia es andaluza por parte de padre y madre», afirma. Y es que Manuel Manrique empezó en Sacyr como delegado en Andalucía, para después ocupar el puesto de director regional. Gonzalo estudió en el Colegio El Limonar, donde hizo amigos que aún conserva. De hecho, uno de ellos, Jorge Poyatos, también dirige una ‘startup’ en Madrid, Seedtag; ellos y otros emprendedores malagueños allí afincados quedan a menudo y se autodenominan la ‘mafia malaguita’.

Ironhack no es la típica ‘startup’, pues su negocio no es una aplicación móvil, un ‘software’ ni un portal de comercio electrónico, sino la formación. Lo que hace esta empresa es impartir cursos intensivos de programación y diseño web de nueve semanas de duración que permiten a gente ajena al sector tecnológico adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para iniciar una carrera en este mundo. Estos cursos se conocen como ‘bootcamps’, anglicismo que significa algo así como campo de entrenamiento. Estos programas son sinónimo de formación intensiva y muy orientada a la práctica, en habilidades que a día de hoy necesitan las empresas y no encuentran en la formación tradicional. Los ‘bootcamps’ de programación nacieron en Silicon Valley debido a que las empresas no encontraban los perfiles que necesitan en las universidades.

Oportunidades

Manrique y Quiñones vieron clara la oportunidad de negocio que existía en España para este concepto. «Vimos que había una necesidad brutal de programadores, diseñadores web (UX) y otras especialidades digitales y, al mismo tiempo, un paro juvenil altísimo y unas universidades que no han cambiado su modelo desde hace más de cien años», resume Gonzalo. Hoy, Ironhack presume de haber contribuido a que más de 800 personas hayan podido cambiar de carrera gracias a un 90% de ratio de colocación. Según sus estadísticas, más del 60% de los alumnos que acaban consiguiendo trabajo en empresas tecnológicas antes pertenecían a otro sector. «Por nuestras clases han pasado perfiles tan variados como graduados de Harvard, arquitectos, cocineros, azafatos... Para entrar no hacen falta títulos, notas ni conocimiento previo. Tan sólo motivación y que seas capaz de aprender rápido», resume Manrique.  Ese alto porcentaje de colocación se paga, claro: un curso de programación web a tiempo completo en Madrid sale por 6.500 euros.

Buena parte del éxito de Ironhack se basa en los acuerdos que firma con empresas del sector tecnológico: por ejemplo, ha sido la primera empresa española en llegar a un acuerdo con Uber en EE UU y junto a Wallapop ha ofrecido recientemente 200.000 euros en becas para mujeres. La firma tiene actualmente campus en Madrid, Barcelona, Miami y París. Con la inyección económica que acaba de recibir en su primera ronda de financiación quiere seguir abriendo sedes en América Latina (México como primer objetivo) y Europa.

¿Llegarán los ‘bootcamps’ de Ironhack a Málaga? Manrique, que tiene 33 años y compatibiliza su cargo de co-CEO en Ironhack con un asiento en el consejo de administración de Sacyr, así lo desea: «Un poco más adelante me encantaría abrir Ironhack en Málaga para ayudar a posicionar Málaga como un ‘hub’ de talento técnico que sirva a su vez para atraer y facilitar la formación de ‘startups’ y la creación de empleo. También quiero empezar a colaborar más con iniciativas malagueñas para promover el emprendimiento y la importancia de formar parte de la transformación digital que estamos viviendo», explica. Y añade: «Me encantaría montar mi siguiente proyecto en Málaga. No se me ocurre un sitio con mejor calidad de vida, tan bien conectado y con acceso a talento una vez que instalemos allí Ironhack».

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