Cinco claves para entender el éxito actual de los eSports

Torneo de League of Legends durante la Superliga Orange. / Hara Amorós

Te contamos los principales hitos de la evolución que han sufrido los deportes electrónicos

Jon Sedano
JON SEDANOMálaga

¿Quién no ha jugado alguna vez a un videojuego? Pese a que hayan cambiado mucho desde la salida del Pong en 1972, considerado el primer videojuego de éxito, la base sigue siendo la misma: entretener a los jugadores. En España, el 44% de la población de entre 6 y 64 años juega a videojuegos, según establece la Interactive Software Federation of Europe. Pero aun hay más: la media de juego semanal es de 6,3 horas (a partir de 11 años).

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La industria del videojuego facturó en 2016 en nuestro país 1.163 millones de euros, un 7,4% más que el año anterior, mientras que el cine se quedó en 601 millones. Plataformas como Twitch y YouTube han tomado el relevo de las televisiones tradicionales y se han convertido en los “canales” preferidos de los amantes de los videojuegos. Pero, ¿cómo han logrado tal éxito? Gracias a los eSports.

¿Puede un videojuego ser considerado un deporte?

Respuesta corta: sí. Países como Corea, Finlandia o China ya los han incluido como disciplina olímpica de segundo nivel, a la par que el ajedrez o deportes de motor.

Respuesta larga: partiendo de que el término deporte hace alusión a varias cosas, como “distraer la mente” o “hacer ejercicio”, los eSports son considerados un deporte porque al igual que el ajedrez, requieren de destreza mental y exigen, como otros deportes, poner en práctica estrategias y tácticas. Todo ello bajo una estructura y una serie de reglas que convierten el juego en algo organizado donde además, se fomenta la competición.

En 2015, el Comité Olímpico Coreano reconoció los eSports como una disciplina olímpica de segundo nivel, sumándose poco después China y Finlandia. En 2022, los Asian Games ya los incluirán de forma oficial en el evento, mientras que los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 2024 están estudiando añadir algún tipo de colaboración ligada a ellos. Aunque los deportes electrónicos llevan tiempo asentados en España, desde 2016 se creó la Federación Española de Videojuegos y eSports (FEVeS).

Una jugadora durante Gamepolis 2017. / Fernando González

Atari, pionera de los eSports

Aunque a mediados de la década de 1910 ya se habían hecho experimentos con el ajedrez a nivel electrónico, la llegada del Pong en 1972 y la salida del Space Invaders en 1978 propiciaron de forma directa el éxito de los videojuegos a nivel comercial. La Universidad de Stanford ya había celebrado en 1972 una competición del juego Spacewar!, pero años después, Atari haría lo propio de manera masiva. El Space Invader National Championship de 1980 fue un campeonato nacional en el que más de 10.000 jugadores trataron de lograr la máxima puntuación en el conocido “matamarcianos”.

Nueva York se convertía en escenario de la final del primer gran campeonato de un videojuego. Decenas de videoconsolas Atari 800 conectadas a televisores registraban los disparos de los jugadores, hasta que Rebecca Heineman se hizo con el primer puesto. Una jugadora que años después se convertiría en programadora de videojuegos.

Ocho años después de aquel gran torneo veía la luz Netrek, considerado por muchos el primer videojuego deportivo online. 16 jugadores se enfrentaban entre sí en un juego de código abierto basado en la saga ‘Star Trek’.

Con las bases ya establecidas, solo era cuestión de tiempo que llegaran más. Nintendo celebraba en 1990 su World Championship, Quake desembarcaba en el juego online en 1996, dos años después llegaba StarCraft y en 1999 Counter-Strike. Los eSports ya eran una realidad y atraían la atención de miles de personas. Algunos juegos desaparecieron dejando paso a nuevas propuestas, mientras que otros evolucionaron para adaptarse a los tiempos.

El éxito actual de los eSports

El auge de los deportes electrónicos ha llevado a que conocidos equipos de todo el mundo creen sus propias divisiones digitales. En España, el Valencia C.F., el Real Betis o el Baskonia son algunos ejemplos.

Por otro lado, cada vez hay más medios que se suman a este tipo de deportes y crean canales especializados. Pero además, las principales casas de apuestas deportivas también los están incluyendo entre sus opciones.

Cada vez más aparecen más torneos de eSports en nuestro país: ESL, Superliga Orange, Game Stadium, VFO y PlayStation Plus Challenges son solo algunos de los que se pueden encontrar. Cada uno de ellos puede abarcar uno o varios juegos y categorías, dando lugar a eventos a los que asisten miles de personas como espectadores.

Los malagueños Giants se hicieron con la copa de la liga ESL 2017. / Jon Sedano

Cifras de vértigo

En agosto de 2017, el videojuego DOTA 2 lograba como eSport más de 38,2 millones de horas de visualización en la plataforma Twitch. Le seguían el League of Legends (LOL) con 19,7 millones y el Counter-Strike: Global Offensive con 6,5 millones.

Los fans de los deportes electrónicos consumen muchísimas horas de vídeo online para poder conocer mejor los escenarios y las tácticas que utilizan los jugadores profesionales. En 2013, el LOL, que tiene 100 millones de jugadores activos al mes, lograba 8,5 millones de espectadores simultáneos en su final, casi el triple que la de la Superbowl del mismo año.

En cuanto a premios, el DOTA 2 es el juego que más dinero ha repartido: 100 millones de dólares. Una cifra muy por encima de la del LOL, que se sitúa en el segundo puesto con 42 millones.

Aun así, en lo que respecta a sueldos, España se sitúa lejos de otros países. Un jugador profesional puede llegar a cobrar en nuestro país unos 20.000 euros anuales, mientras que uno internacional alcanza los 500.000. Además de los beneficios por hacer streaming de partidas en plataformas como Twitch o YouTube y la venta de merchandising.

Un deporte que requiere disciplina y preparación

Muchos sueñan con vivir de su afición. Pero algunos lo alcanzan y se agotan al darse cuenta de que dedicarse en tiempo completo a algo, requiere gran disciplina. Poder llegar a cobrar un sueldo mensual por jugar a videojuegos es una tarea a largo plazo que necesita de gran preparación. Los jóvenes entrenan a diario para alcanzar sus metas deportivas y los eSports no iban a ser menos: requieren un entrenamiento constante.

Por ello, se han creado las Gaming Houses, lugares en los que conviven los jugadores para entrenar a diario. En ellas han de lidiar con el resto de compañeros de equipo y por ello, aprender a convivir y a resolver sus problemas, algo que les ayuda en la ejecución de las partidas.

En las Gaming Houses se realizan jornadas supervisadas por el entrenador del equipo que se encarga de organizar a los jugadores con partidas individuales, colectivas y gameplays. La jornada diaria puede llegar a alcanzar las 10 horas, sin contar el tiempo extra que los jugadores dedican por pura diversión. Es decir, los integrantes destinan todo su día a mejorar como jugadores.

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