Alemania, potencia del videojuego

Una de las salas del Computer Spiele Museum. :: r. c./
Una de las salas del Computer Spiele Museum. :: r. c.

El país teutón, invitado a la séptima edición del Fun & Serious Game Festival, es el principal mercado europeo

IKER CORTÉS BILBAO.

En la avenida de Karl Marx, a media hora del East Side Gallery -una de las secciones del muro de Berlín repleta de arte- y a poco más de diez minutos de esa 'Disneylandia' de los adultos que es Berghain, el club nocturno más importante del mundo, se ubica el Computer Spiele Museum, un centro museístico dedicado por completo al videojuego y que surgió de una necesidad: preservar la historia del medio antes de que el polvo y el tiempo acaben devorando las obras de arte que lo configuran.

Gestionado por una organización sin ánimo de lucro creada en 1997 por entusiastas del ocio electrónico, en estos 20 años ha hecho acopio más de 25.000 piezas de 'software' que trata de conservar como oro en paño. Es una muestra más de cómo el país asume el videojuego como algo a cuidar. Cristalizó en 2008, cuando Alemania incorporó a su Federación de Desarrolladores de Videojuegos dentro del Consejo de Cultura, el organismo que agrupa a todas las asociaciones federales y que gestiona la política cultural del país. Con la asunción de que el videojuego es cultura y arte -o puede serlo-, el sector daba un paso hacia la madurez.

En la decisión no solo se tuvo en cuenta que el desarrollo de un título se nutre a menudo de profesionales de disciplinas tradicionalmente artísticas como el diseño, la creación de guiones o la actuación, sino también la cantidad de dinero que movía, muy superior a la industrias como el cine o la música. Lo cierto es que Alemania es el principal mercado europeo y el cuarto a nivel mundial -China, Estados Unidos y Japón van por delante- y el año pasado facturó alrededor de 3.400 millones de euros. El ministro de la Embajada de Alemania en España, Werner Schaich, explicó en la presentación de la séptima edición del Fun & Serious Game Festival de Bilbao, a la que el país teutón ha sido invitado, que casi la mitad de la población alemana -cerca de 34 millones de personas- juega a videojuegos «de forma regular u ocasional» y la industria da trabajo directo a 15.000 personas.

Sin duda, a esta percepción tan positiva del sector ha contribuido el hecho de que el país acoja ferias de calado como la Gamescom, que se celebra desde 2008 en Colonia y que durante años ha sido escaparate de las novedades del sector. A todo ello se suma otra pata: la de la formación. En el año 2000 se puso en marcha la Games Academy Berlín, el centro de formación sobre el medio más antiguo de Europa, y actualmente se ofrecen hasta 150 programas relacionados con el sector en las distintas universidades del país. Con ellos se intenta paliar el que, a juicio de Schaich, es uno de los grandes déficits de Alemania como potencia en el sector: «Solo el 7% de los videojuegos desarrollados en el mundo se hacen en Alemania». Y todo ello pese a que el país cuenta con cerca de 500 estudios, algunos de la talla de Crytek, Piranha Bytes, Topware Interactive o Ubisoft Blue Byte.

Es una situación con la que España está también familiarizada. Por eso será interesante comprobar los casos de éxito que la región, a través de su secretaria de estado parlamentaria en el Ministerio federal de Transportes e Infraestructura Digital, Dorothee Bär, expone en el certamen que, por séptimo año consecutivo, convertirá a Bilbao en la capital de los videojuegos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos