Diario Sur

El día que Microsoft se disfrazó de Apple

Periodistas y curiosos prueban en Nueva York el Surface Studio de Microsoft durante su presentación oficial. :: DON EMMERT / AFP
Periodistas y curiosos prueban en Nueva York el Surface Studio de Microsoft durante su presentación oficial. :: DON EMMERT / AFP
  • La firma de Redmond busca con Surface Studio redefinir el ordenador personal y seguir dominando el mercado

Madrid. Pese a los cañonazos mediáticos de algunos de sus rivales, Microsoft sigue siendo uno de los grandes oligarcas tecnológicos. No olviden que es el rey del ordenador personal. Sin embargo, su halo de firma en constante ebullición recibió un golpe en la línea de flotación cuando fue expulsada del mercado de los 'smartphones'. No consiguió rentabilizar la compra de Nokia. Llegó tarde y lo de los teléfonos móviles quedó convertido en un terreno bipartidista de Android, por número; e iOS, por ganancias.

Los de Redmond parecen haber tomado buena nota de lo ocurrido con estos dispositivos. Y esta semana han mostrado lo que muchos, en los mentiremos especializados, han vendido como la reformulación definitiva del PC. Surface Studio. Se trata de un equipo de sobremesa que cuenta con una generosa pantalla de 28 pulgadas.

El mantra que ha presidido su creación, según Satya Nadella, 'mandamás' de Microsoft, es satisfacer los deseos de tecnología asociada «al proceso creativo del contenido». Tras unos años de multiplicación constante de los dispositivos de la electrónica de consumo, creen que en el plano profesional habrá un aumento notable de equipos destinados «a crear, conectarse y expresarse» y quieren liderarla con equipos como este. «Creo que los próximos diez años estarán definidos por tecnología que fomenta la creación», afirmó Nadella durante su presentación.

Surface Studio se podrá reservar desde este mismo miércoles en Estados Unidos. El precio, 2.999 dólares. Aún no hay fecha para que cruce el charco ni el coste que tendrá a este lado del Atlántico.

Una de las cosas que más ha llamado la atención de este ordenador es el soporte que incluye en la parte trasera, que permite regular la inclinación de la pantalla hasta colocarla prácticamente horizontal, lo que puede ser de gran utilidad para arquitectos, diseñadores. gremios muy vinculados a los ordenadores de sobremesa de Apple. No se trata, en palabras de Microsoft, de crear «un ordenador más», sino de ir un «paso más allá».

Además de redefinir el aspecto de sus equipos, también quieren transformar la manera de interactuar con ellos. Para ello han creado Surface Dial, una especie de botón circular que el usuario coloca sobre la pantalla y va cambiando en tiempo real sus funciones dependiendo el momento y la actividad que se esté realizando. Bastará con pulsarlo o dar vueltas como si de un bisel giratorio se tratase para cambiar de programa o alternar la paleta de colores mientras dibujamos.

La presentación de Surface Studio se jalonó con la presentación del nuevo Surface Book. Se trata del buque estrella de la compañía en lo que a equipos transformables se refiere. Ahora llega con 16 horas de autonomía, 13,5 pulgadas de pantalla y el doble de potencia gráfica. Su precio, 2.399 dólares.

La apuesta de Microsoft por estos equipos obligan a Apple, uno de sus tradicionales enemigos, a mover ficha. Los híbridos, esos dispositivos que combinan portátil y tableta, crecieron en los últimos meses en ventas casi un 40%, mientras que los de Cupertino han visto como sus iPads caían un 9% en el último año. La manzana apostó el pasado otoño por crear el iPad Pro, una tableta de hasta 12 pulgadas también orientada a la creación de contenidos, a la que se le podía adherir un teclado específico y trabajar con puntero.

La manzana mueve ficha

De momento, los de Tim Cook han querido revitalizar las ventas de sus ordenadores (que también descendieron un 14%) con la presentación de los nuevos MacBooks Pro. Cuatro años después han cambiado su aspecto exterior, apostando por un color más oscuro para el alumnio. Sin embargo, su mayor innovación ha sido la de incluir una barra táctil para interactuar como nunca antes se había hecho. Los comandos de este elemento servirán para ir adelante y hacia atrás, copiar y pegar texto, subir el volumen, controlar reproducciones multimedia o ajustar el brillo, entre muchos otros.

Llegará en dos modelos al mercado. Uno de 15 pulgadas y otro de 13. El de mayor tamaño estará equipado con procesador de cuatro núcleos, mientras que su hermano pequeño lo hará con uno de doble núcleo. Ese es el principal cambio en lo que a las tripas se refiere. Los puertos tradicionales han sido cambiados por puertos USB Tipo C, lo que puede suponer un fuerte impulso a este estándar de la industria que ya ha conquistado varios de los teléfonos de alta gama que se han presentado este año. Los precios van desde los 1.499 dólares del modelo que no incluye la barra táctil, hasta los 2.399 del tope de gama.