Las profesiones del futuro que aún ni existen

Las profesiones del futuro que aún ni existen
  • El 'futurólogo' preferido de Google pronostica cuáles serán los empleos del mañana: desde cosechador de agua atmosférica a agentes de contención del miedo

“Los robots nos van a quitar muchos trabajos”. Así de contundente se mostraba Bill Gates en una conferencia celebrada en el American Enterprise Institute en Washington en marzo de 2014. El fundador de Microsoft no ha sido ni será el último en sumarse a la tesis apocalíptica de la rebelión de las máquinas, producidas en el mayor generador de sueños en 35 mm y ahora en formato digital, Hollywood.

Sin embargo, la tecnología ha llegado para quedarse y lo que está provocando es “una redefinición en los puestos de trabajo y la transformación de los procesos de negocio”, señala Esther López Marín, directora de la Fundación AMETIC.

Las series y las películas ya predijeron en el pasado los coches voladores o los hologramas, pero éstos aún no han llegado. “El futuro está a la vuelta de la esquina” alerta Roberto Menéndez, director de la Feria de Empleo en la Era Digital y para él la clave está en las “matemáticas y las ingenierías”.

En la misma línea pensaba en 2014 Thomas Frey, director ejecutivo del DaVinci Institute, uno de los futurólogos fetiche de Google. Apunta a que en 2030 desaparecerán más de 2.000 millones de puestos de trabajo, pero al contrario que otros expertos ve una oportunidad. “Se generarán nuevos puestos de trabajo que coincidan con el trabajo que se necesita hacer”. Nuevas industrias, nuevos sectores y nuevas técnicas que ha recogido en post. Catorce habilidades y 162 apuestas de futuros empleos.

Aunque Frey va más allá y recalca la capacidad de los humanos de analizar y discernir. En el futuro, apunta, serán necesarios contextualistas, para entender cada nueva tecnología y saber aplicarla. También habrá que ser ágiles para detectar los cambios y adelantarse, por lo que serán necesarios “inflexionistas y filósofos”. “El quid de la cuestión está en que el conocimiento no se ahogue en la información. Va a destacar aquél que genere conocimiento”, añade Guido Stein, profesor de Dirección de Personas del IESE.

Trabajo intelectual a cargo de los humanos, aunque desde Google, otro futurista, Ray Kurweill comenta que “dentro de 15 años un ordenador podrá simular al 100% el funcionamiento del cerebro”. Así que puede ser que las jornadas laborales de los humanos sean más cortas y “tengamos mayor calidad de vida”, explica Roberto Menéndez.

Las predicciones de Frey están escritas en 2014, pero dos años más tarde se empiezan a vislumbrar varias de sus profecías. El director ejecutivo del DaVinci Institute añade al mercado laboral nuevos sectores e industrias, aunque tranquiliza: “negocios, ingenierías, contabilidad, marketing y comercio seguirán existiendo”, escribe en su blog.

Un total de 162 puestos de trabajo divididos en varias divisiones, si bien “la robótica y la inteligencia artificial son las claves del futuro” para Roberto Menéndez.

Los transportes tradicionales quedarán obsoletos, sin embargo Frey no apuesta por la ciencia ficción de los coches voladores. En su post, el futurista retoma la idea primigenia de los hombres de “recorrer el Globo” y hacerlo lo más rápido posible. Las ideas no son cábalas, sino que ya existen, el Hyperloop de Elon Musk o el Skytran de Jerry Sanders son dos ejemplos. Pero para ello es necesario nuevos perfiles como transformadores del tráfico, ingenieros de circulación, diseñadores de estaciones y optimizadores de la demanda.

Otras apuestas de Frey son ya conocidas hoy en día y ya está provocando dolores de cabeza a los reguladores: la industria de los drones comerciales. Amazon, Correos, Google y muchas ONG están ya trabajando en este aspecto.

Los cielos empiezan a estar ocupados por aviones no tripulados, pero para ello se necesitarán controladores de este tráfico aéreo, gurús que les den nombre o ingenieros de automatización. Y un puesto muy importante agentes que reaccionen a las críticas, “cada nueva tecnología tiene detractores y ésta en cuestión más”, apunta Frey.

Trabajos conocidos

Aunque los sectores con mayores oportunidades son Internet de las Cosas, Big Data y también la impresión 3D. El experto del DaVinci Institute apunta a arquitectos de realidad aumentada y expertos que regulen las relaciones con los avatares. Frey señala que el interés de los hombres por este campo va a provocar la necesidad de “gestionar y limitar las relaciones peligrosas con los avatares”.

Hyperloop diseñado por el empresario Elon Musk.

Hyperloop diseñado por el empresario Elon Musk. / reuters

Por otro lado, la impresión 3D ya ha dejado de ser el futuro para ser una realidad y Thomas Frey ve futuras oportunidades: ingenieros de diseño, estimadores de costes, técnicos de mantenimiento y agentes de órganos. En la actualidad, ya existen impresoras 3D que “imprimen brazos biónicos” comenta Rodrigo Menéndez y “por tan solo 10 euros”.

“Vivimos en una época en el que el cambio es constante, una persona que haya estudiado medicina se puede quedar desactualizado. Ahora se cambia de sector y surgirán otros, por ejemplo cocinero especializado en 3D. Se puede llegar a imprimir incluso comida, pero se necesita un cambio de mentalidad”, señala Menéndez.

En el futuro la mentalidad del ser humano empezará a preocuparse por la viabilidad del Planeta debido a la escasez de recursos y aparecerá la figura del cosechador de agua atmosférica, agentes de contención del miedo, gastrónomos moleculares o agricultores humanos.

“Lo increíble de estas profesiones del futuro es que las universidades no están preparadas y estas carreras más demandas no existen”, señala el director de la Feria de Empleo en la Era Digital. Aunque en el futuro dará igual, porque según Frey la universidad será más pequeña y sobre todo “más barata”.